¿Por qué las automotrices argentinas no dejan de anunciar inversiones?

¿Por qué las automotrices argentinas no dejan de anunciar inversiones?

En los últimos tiempos, las más importantes marcas con presencia industrial en el país, han realizado importantes inversiones, lanzado nuevo modelos o preparar la fabricación de otros. ¿Qué panorama esperan para el mediano plazo?

Cristian Ortega

En un año catastrófico para la economía argentina y mundial por la pandemia de coronavirus, llaman la atención que en los últimos tiempos las automotrices más importantes del mundo con presencia industrial en el país, hayan realizado, anunciado o concretado importantes inversiones.

Si se tratara de una cuestión puntual, podría decirse que no estamos ante una tendencia. Pero es todo lo contrario. La gran pregunta es, teniendo en cuenta los problemas de la economía argentina (que antes de la pandemia eran gravísimos), ¿qué ven las marcas que no dejan de apostar por el país al punto de anunciar inversiones muy relevantes, lo que marca una tendencia en todo el sector industrial teniendo en cuenta el peso específico del complejo automotriz nacional?.

Pero vamos por partes. Si queremos tener una dimensión de lo que estamos hablando, basta citar el anuncio que hizo ADEFA, la Asociación de Fabricantes, al presidente Alberto Fernández en octubre pasado.

Entre ese mes y todo el año pasado, la cámara que nuclea a las automotrices argentinas comprometieron inversiones por 5.000 millones de dólares.

Más del 10% de esa cifra, la comprometió Ford Argentina al confirmar una nueva generación de Ranger, su pick up mediana que desde nuestro país envía a toda la región. La inversión de Ford será de 580 millones de dólares.

Hablando de camionetas medianas, donde Argentina es productora intensiva, Toyota invirtió 450 millones de dólares para fabricar en Zárate la Hilux 2021 que lanzó hace apenas unas semanas.

En ese sentido, Renault y Nissan, que fabrican ambas en Santa Isabel Alaskan y Frontier, también encararon y comprometieron importantes inversiones.

Hace apenas unos pocos días, Volkswagen Argentina inauguró, con la presencia del presidente Fernández, una nueva planta de pintura, parte de una inversión total de 650 millones de dólares en Pacheco.

El detalle que emparenta a Ford, Volkswagen y Toyota, es que se comprometieron a exportar más de 70% de la producción de pick ups. Renault y Nissan intentarán algo similar, aunque el volumen de producción y de demanda es menor.

Y acá está una de las razones de la catarata de inversiones: a mitad de año, el ministro de Producción, Matías Kulfas, comenzó un trabajo de hormiga para saber las necesidades de cada automotriz y acordar un aumento de las exportaciones pero, y esto es lo importante, una mayor integración de partes nacionales en sus productos. Porque históricamente el complejo automotriz argentina exportó mucho pero necesitaba importar aún más para terminar sus vehículos. Era un sector deficitario desde el punto de vista de la balanza comercial.

Kulfas se comprometió a que el Gobierno nacional garantizaría la entrada de autopartes necesarias para la producción, con la intención de no detenerla por la falta relativa de divisas, y las automotrices aceptaron incrementar exportaciones y mejorar el porcentaje del componente nacional.

Daniel Hererro, presidente de Toyota Argentina (empresa-ejemplo para Alberto Fernández) y titular de Adefa, afirmó el noviembre pasado: “Hoy es imposible que algo tenga 100% de contenido local, pero yo creo que es posible que nuestras pick ups alcancen un nivel de integración de hasta 60% regional si trabajamos en eso y pedimos apoyo de los gobiernos”, indicó respecto a las administraciones de Argentina y Brasil.

Hay dos temas más que entusiasman a las marcas. Uno es mundial: se descuenta que con la consolidación de las vacunas contra el Covid 19, las economías del planeta se comenzarán a reactivar rápidamente, y ahí hay una demanda que las automotrices argentinas puede satisfacer rápida y eficientemente.

La segunda cuestión es local: la industria automotriz confía en las políticas expansivas del Gobierno nacional, que acaba de empezar, lo que empujará la venta de todo tipo de vehículos.

También hay un cuarto elemento a considerar: el efecto contagio. Hay algunos ejemplos más en la industria automotriz, como el lanzamiento del Peugeot 208 nacional, la renovación del Fiat Cronos y la confirmación de la Frontier 2021. Pero es para destacar que la industria de las motos también han dado qué hablar en los últimos tiempos.

En setiembre, Royal Enfield, la mítica marca inglesa de motos que nunca había fabricado fuera de India, anunció que comenzaría a producir en Argentina. A principios de noviembre, comenzó la producción local de la KTM 390 Adventure. Apenas un mes después, Kawasaki también anunció la fabricación de varios modelos en el país

Con todo, y más allá de las cuestiones puntuales, un sector industrial muy trascendente para la economía argentina, parece haber apostado fuertemente a una recuperación no sólo de la actividad a nivel mundial pos pandemia, sino también a un mercado interno que resulta atractivo en el corto plazo.

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