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El polémico aporte obligatorio que reciben los gremios de los trabajadores

Los trabajadores bajo convenio, aunque no estén afiliados al gremio, deben realizar una "contribución solidaria" que ronda al 2% de los salarios. En algunos casos, el gobierno anterior la había suspendido, pero se repuso con la llegada de Alberto Fernández. Hoy esta modalidad está generalizada.
El presidente Alberto Fernández repuso la contribución solidaria que reciben algunos gremios y que había sido suspendida por la gestión anterior
El presidente Alberto Fernández repuso la "contribución solidaria" que reciben algunos gremios y que había sido suspendida por la gestión anterior

Como en pocos países, el sindicalismo tiene en Argentina un poder tan importante que, en muchos casos, lo convierten casi en un gobierno paralelo. Esto se nota, especialmente, cuando en la Casa Rosada hay un presidente de extracción peronista, pero lo sufren las gestiones de todos los colores.

Hay que recordar que el expresidente radical Raúl Alfonsín tuvo su primera batalla, a solo tres meses de asumir la presidencia, cuando quiso sancionar la “Ley Mucci”, que buscaba la democratización sindical. La perdió.

Pero más allá del folclore que los gremios le ponen a la política, en las empresas se siente su fuerza en cosas concretas.

El gremio de mecánicos es uno de los más fuertes en la Argentina y marca tendencia.

Mantener semejantes estructuras gremiales tiene su costo. También, como en pocos países, muchos líderes sindicales dejan de ser simples dirigentes para convertirse, en pocos años, en empresarios poderosos en los rubros muy variados.

Es que el manejo de los fondos que recaudan es incontrolable.

Ante esta disparidad de fuerzas, también muchos trabajadores sufren las consecuencias y las sienten en sus ingresos.

Caso emblemático

El caso de los empleados de las automotrices que están en la órbita del poderoso Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) es un buen ejemplo, que pone a la luz una práctica que se viene implementando en otros sectores que confirma el poder de la “Patria Sindical”.

El tema que reflota una medida a favor la “caja” sindical es el de la automotriz Volkswagen.

Los trabajadores de las automotrices deberán hacer un aporte "no voluntario".

A partir de mayo, tal como adelantó MDZ, muchos trabajadores que están bajo convenio, pero no están afiliados al gremio de los mecánicos, sufrirán una quita compulsiva del 2% de sus salarios, que irán a las arcas del gremio que conduce Ricardo Pignanelli.

Los afectados son los trabajadores “mensualizados” de la terminal. La compañía, en esta decisión, funciona como intermediaria.

Según un acuerdo alcanzado entre el Smata y el Ministerio de Trabajo, se estableció una “contribución solidaria” por parte de cada empleado que esté bajo convenio y “no se encuentre afiliado al Smata” equivalente a ese porcentaje sobre el salario en bruto.

Se trata de una cláusula que estaba prevista en el Convenio Colectivo de Trabajo, pero que el Smata, con el aval del Gobierno nacional, decidió implementarlo ahora.

A quiénes alcanza

Para entender la cuestión vale aclarar que hay tres tipos de empleados. Unos corresponden a los que están fuera de convenio, que se podrían clasificar como cargos gerenciales.

Los que sí están alcanzados son los trabajadores bajo convenio. Los que están vinculados a la producción ya están afiliados al gremio. Se trata, básicamente, de los trabajadores que cobran por quincena. Sin embargo, hay otro grupo que pertenece a trabajadores bajo convenio, pero que no tienen afiliación gremial: cobran de forma mensual y hacen tareas administrativas.

El Gobierno avala el reclamo de los gremios para descontarles a los trabajadores no agremiados.

Los del primer grupo ya tienen, en este caso, un recorte del 3% de sus salarios como cuota sindical y gozan de los beneficios que otorga el sindicato. Estos van desde acceso a hotelería del gremio, recreación y descuentos en servicios, hasta la representación gremial ante litigios. También – y es un punto importante – gozan de los acuerdos de paritarias y bonos que logra el sindicato.

En cada sector, los porcentajes que pagan los afiliados y los no afiliados varía.

El planteo del sindicato, que convalidó el Ministerio es que los trabajadores bajo convenio que no estén afiliados, también deberán aportar al sindicato este recorte del 2%

El argumento que esgrime el gremio es que, por estar bajo convenio, se benefician de sus conquistas sociales – especialmente la salarial – pero sin ningún beneficio para el sindicato. Por ese motivo, se acordó que desde mayo deban hacer esta “contribución solidaria”.

Esta decisión excede a la empresa Volkswagen, ya que está obligada a cumplir con la resolución ministerial y, en este caso, es una mera intermediaria como agente de retención. Cada terminal tiene un convenio distinto y esta medida se aplica de forma diferente.

Modus operandi

Lo que hace SMATA puede sorprender, pero no es algo nuevo ni excepcional. Sólo pone en primer plano este beneficio que tienen muchos sindicatos, que va en contra de los trabajadores que, por algún motivo, no quieren estar afiliados al gremio.

La medida data de muchos años y se generalizó durante la gestión del presidente Néstor Kirchner. De a poco, varios gremios se fueron sumando.

Durante la presidencia de Mauricio Macri se suspendió en algunas ramas sindicales, pero se repuso con la llegada de Alberto Fernández.

En la actualidad, está en vigencia en sectores variados como ferroviarios, concesionarias de autos, alimenticio, docentes provinciales, ATE, UPCN, UOCRA, UOM, bancarios, telefónicos, entre otros. A veces, para todos los trabajadores de esos gremios; otras, según las empresas o provincias.

Si ya la recaudación que reciben los gremios por los aportes obligatorios de millones afiliados, es importante, los fondos que suman por la “contribución solidaria” de los no afiliados engrosan aún más las arcas sindicales.