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Historias mundiales: el país que tuvo equipos con distinción racial y logró unirse con el deporte

Para Sudáfrica el deporte es mucho más que un juego. El impacto del apartheid y cómo era el fútbol en medio de la segregación.

Sudáfrica abrirá el mundial. Para ese país, el fútbol es más que un deporte. 

Sudáfrica abrirá el mundial. Para ese país, el fútbol es más que un deporte. 


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Sudáfrica tendrá el honor de disputar el partido inaugural del Mundial 2026 contra el local, la Selección de México, el 11 de junio en el histórico Estadio Azteca. Curiosamente, se repite el mismo primer partido mundialista que se dio en 2010, cuando sudafricanos y mexicanos igualaron a uno en el Estadio Soccer City de Johannesburgo.

Sin embargo, para que los del sur de África hayan logrado tener el presente que poseen en los últimos años, han tenido una importante lucha contra la discriminación racial que dividió a su país entre blancos y negros.

Si bien la segregación racial no apareció de la nada entre los sudafricanos (pues, viene de una larga historia de discriminación desde la colonización europea), fue en 1948 cuando el Partido Nacional ganó las elecciones con la misión temprana de impulsar el famoso Apartheid, un sistema de segregación racial institucionalizada que perduró largamente hasta comienzos de los años 90 y que tenía como objetivo mantener a la población blanca separada y por encima del resto (negros, mestizos e indios).

sudáfrica selección segregación 1

Las leyes del Apartheid eran estrictas y claras: blancos y negros no podían compartir ciertos espacios (escuelas, hospitales, transporte, playas, etc). Las personas negras debían llevar documentos para circular en “zona de blancos”; cada grupo racial vivía en áreas distintas (muchas veces las personas negras eran enviados a pueblos pobres llamados “townships”) y por último la mayoría de la gente negra no poseía derechos ni participación en temas políticos.

EL NACIMIENTO DE LA NATIONAL FOOTBALL LEAGUE (NFL)

En medio de esta barbaridad, para 1959 se fundó la Liga Nacional de Fútbol Sudafricano, mejor conocida por sus siglas en inglés como National Football League (NFL). Por aquel entonces, la Unión Sudafricana aun pertenecía al Imperio Británico y cada colonia (Transvaal, Río Orange, Natal y Colonia del Cabo) tenía su liga regional (algo como lo que pasa en el Brasileirao hoy en día con sus respectivos torneos estaduales). Pero una vez más el Apartheid se imponía hasta en el deporte, permitiendo solo a personas de raza blanca participar de dicha competición.

Desde el surgimiento de la NFL que el fútbol nacional venía de capa caída. Básicamente, perdía calidad el hecho de que no pudieran jugar jugadores de raza negra, que sumado a que dicha liga se dividía en tres regiones, le hacía perder credibilidad. Como si esto fuera poco, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) suspendió a Sudáfrica por su política racial, impidiéndole participar de las eliminatorias para la Copa del Mundo de 1966.

Ante todo el caos que vivía su fútbol, la NFL empezó a poner en marcha un plan para aumentar su popularidad, naciendo así la intención de fichar jugadores blancos británicos de segunda y tercera mano. Arribaron a la National Football League entonces, Johnny Byrne, Roy Hodgson y Enrique Mateos. Incluso, la idea empezó a tomar cada vez más forma y llegaron por ende, jugadores británicos de talla mundial que se encontraban en el ocaso de su carrera. El Club Hellenic llegó a fichar en 1971 a dos jugadores campeones del mundo: el arquero Gordon Banks y el delantero goleador, Roger Hunt. Para 1973, Geoffrey Hurst arribó en Ciudad del Cabo y en 1974 el multifacético norirlandés, George Best se unió a las filas del Jewish Guild West Rand.

El interés por la NFL como destino exótico (a pesar de estar en medio del Apartheid) en los 70, fue creciendo entre aquellos cracks ya veteranos, que buscaban una liga tranquila para retirarse. Sin embargo, la particularidad era que todos estos jugadores participaban como “jugadores invitados” o en partidos de exhibición, para así evitar posibles sanciones de la FIFA al competir en un país con discriminación racial andante.

LA LIGA DE NEGROS Y LA LIGA DE “NI BLANCOS NI NEGROS”

Mientras la “liga de los blancos” aumentaba en masa su popularidad, los jugadores negros competían en su propia liga, la National Professional Soccer League (NPSL), fundada en 1971, y los jugadores denominados “ni negros ni blancos”, que eran aquellos indios que habían llegado a fines del siglo XIX y los jugadores mulatos conocidos como “coloured”, también tenían su propia competición.

Con el Apartheid todavía floreciente por los interminables mandatos del Partido Nacional, todo empeoraría en 1976 en el mundo futbolístico para Sudáfrica cuando la FIFA decidió expulsarlos luego de la masacre de Soweto, donde fueron cruelmente asesinados 174 protestantes negros. Como dato curioso, es que en el propio Soweto, Stanley Matthews (ganador de la primera edición del Balón de Oro) creó un club de fútbol (de raza negra) llamado Stan´s Mens y sin importarle las políticas del Apartheid, generando un alto impacto, organizó un viaje a Brasil con los miembros del equipo.

LA ALINEACIÓN QUE CAMBIÓ LA HISTORIA

Para 1977, ocurrió un hecho trascendental que cambió el fútbol sudafricano para siempre. El Arcadia Shepherds FC, alineó por sorpresa al jugador negro Vincent “Tanties” Juluis en un partido de la NFL (la liga de los blancos). “La NFL se volvió multirracial anoche en el Caledonian Stadium”, fue el titular del Pretoria News al día siguiente. Fue tal el revuelo que se causó que significó un punto clave para que el sistema de división racial comenzará a agrietarse poco a poco, pues mostró el punto débil del régimen del Partido Nacional. Era empezar a dar una señal (aunque sea mínima) de que el sistema empezaba a ceder presión. Para 1978, la NFL y la NPSL se unieron para dar lugar a una nueva NPSL donde había equipos de blancos y de negros que se enfrentaban en el mismo torneo. Incluso para conmemorar la nueva competición, dicho año llego a jugar un amistoso la leyenda Kevin Keegan (ganador del Balón de Oro en el 1978y 1979), para las filas del Cape Town City ante el Highlands Parks.

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EL ARGENTINO HOUSEMAN Y EL PRESIDENTE MANDELA

La nueva e innovadora NPSL fue aumentando de nivel y calidad, por lo que el número de jugadores ingleses fue bajando de a poco. Eso sí, logró abrir un mercado pases de jugadores negros (que era hasta entonces inexistente) con países cercanos como Malawi o Suazilandia. La última figura estrella en recalar en el país africano fue nuestro campeón mundial del 1978, René Houseman. El extremo argentino jugó una temporada para el AmaZulu de Durban de la segunda división local, donde marcó 7 goles en 12 partidos, logrando el ascenso a Primera.

El Apartheid se debilitó en los años 80 por la caída de la población blanca, presiones internacionales y derrotas militares. El gobierno poco a poco empezó a ceder, para que finalmente, Frederik de Klerk aboliera el sistema. En 1994, se realizaron las primeras elecciones totalmente democráticas, marcando el fin del Apartheid, con Nelson Mandela como ganador. Fue sin dudas, un antes y un después en el país.

LOS “BAFANA BAFANA”

Por su parte, el fútbol en Sudáfrica creció a medida que el Apartheid cesaba. En 1992, la Selección Sudafricana de Fútbol volvió a la FIFA, pudiendo así disputar partidos internacionales nuevamente. Cuatro años después de tanta represión pasada, los “Bafana Bafana” (apodo de la selección sudafricana) ganaron la Copa Africana de 1996, consolidando a la selección y al país como el mejor símbolo de unidad posible.

La euforia se extendió a nivel mundialistas, pues lograron participar de la Copa del Mundo de 1998 y 2002, y por sobre todas las cosas organizaron la primera Copa del Mundo en territorio africano en el año 2010. Aquel recordado Mundial de Sudáfrica que ganó España imponiéndose ante Países Bajos en la final, fue un sello del increíble crecimiento que tuvieron los sudafricanos post Apartheid. Porque cuando la pelota empezó a rodar en el partido inaugural en el Estadio Soccer City de Johannesburgo, ya no se trataba de un torneo. Era la historia de un país que después de haber sido reprimido, expulsado y aislado, volvía a ocupar un lugar de talla Mundial, siendo ni más ni menos que el organizador. Fue la epopeya de como en un país la lucha dio resultado, logrando plasmarlo en el fútbol como lenguaje común de millones de personas.