Presión sindical

La decisión de Smata que desata el rechazo en empleados de una automotriz

Un acuerdo entre el gremio y el Ministerio de Trabajo autoriza a una "contribución solidaria" obligatoria al sindicato de los trabajadores bajo convenios que no están afiliados. Equivale al 2% del sueldo bruto. La medida está generando malestar en los trabajadores afectados.

Horacio Alonso
Horacio Alonso miércoles, 26 de abril de 2023 · 07:02 hs
La decisión de Smata que desata el rechazo en empleados de una automotriz
El Smata recaudará una contribución del 2% de los salarios de trabajadores que no están afiliados Foto: Smata

No sólo el ministro Sergio Massa agota todos los recursos posibles para hacerse de fondos en medio de la crisis: hay gremios que avanzan sobre los ingresos de los trabajadores para poder financiar su estructura sindical. Un caso es el de los empleados de las automotrices que están en la órbita del poderoso Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).

A partir de mayo, muchos trabajadores que están bajo convenio pero no están afiliados al gremio de los mecánicos, sufrirán una quita compulsiva del 2% de sus salarios que irán a las arcas del gremio que conduce Ricardo Pignanelli.

Los afectados son, en principio, los trabajadores “mensualizados” de la automotriz Volkswagen. Ya fueron notificados por la compañía que, en este tema, funciona como intermediaria.

Según un acuerdo alcanzado entre el Smata y el Ministerio de Trabajo, se estableció unacontribución solidaria por parte de cada empleado que esté bajo convenio y “no se encuentre afiliado al Smata” equivalente a ese porcentaje sobre el salario en bruto.

Así figura en la nota que el secretario gremial del sindicato, Adrián Valle, envió al presidente de la compañía alemana. En la misma se establecía como fecha de inicio de este aporte el 1° de marzo, aunque - por cuestiones técnicas - comenzará a regir desde mayo.

La notificación a la terminal se realizó porque, como figura en el texto, la “empresa deberá actuar como agente de retención de dicho aporte con su posterior depósito en las cuentas del Smata”.

Para entender la cuestión vale aclarar que hay tres tipos de empleados. Uno corresponde a los empleados fuera de convenio, que se podrían clasificar como cargos gerenciales. La compañía realizó una comunicación interna en la que detalla quiénes están exceptuados de este pago como, por ejemplo, personal ejecutivo, empleados que ejerzan funciones con personal a cargo, secretarios y secretarias, las áreas auditoría, asuntos corporativos, recursos humanos y asuntos legales.

Los que sí están alcanzado son los trabajadores bajo convenio. Los que están vinculados a la producción ya están afiliados al gremio. Se trata, básicamente, de los trabajadores que cobran por quincena. Sin embargo, hay otro grupo que pertenece a trabajadores bajo convenio pero que no tienen afiliación gremial: cobran de forma mensual y hacen tareas administrativas.

Los del primer grupo ya tienen un recorte del 3% de sus salarios como cuota sindical y gozan de los beneficios que otorga el sindicato. Estos van desde acceso a hotelería del gremio, recreación y descuentos en servicios, hasta la representación gremial ante litigios. También – y es un punto importante – gozan de los acuerdos de paritarias y bonos que logra el sindicato.

Hay que recordar que el Smata consiguió desde hace años un ajuste salarial trimestral en base a la inflación vencida, por lo que los salarios de los trabajadores acompañan el costo de vida. Por ejemplo, el incremento del trimestre enero-marzo que se pagará con el sueldo de abril es de 21,85%.

El planteo del sindicato que convalidó el Ministerio es que los trabajadores bajo convenio que no estaban afiliados se beneficiaban de sus conquistas sociales – especialmente la salarial – pero no aportaban al gremio. Por ese motivo, se acordó que desde mayo deban hacer esta “contribución solidaria”.

Esta decisión excede a la empresa Volkswagen, ya que está obligada a cumplir con la resolución ministerial y, en este caso, es una mera intermediaria como agente de retención. Cada terminal tiene un convenio distinto y esta medida se aplica de forma diferente.

De todas maneras, según pudo averiguar MDZ, hay mucho malestar entre los trabajadores afectados que sufrirán este recorte en un momento de alta inflación. A pesar de ello, las posibilidades de enfrentarse a la cúpula gremial son pocas.

Si bien el gremio es conducido por Pignanelli (un dirigente visto con muy buenos ojos por los CEOs de las automotrices por su propensión al diálogo), la seccional norte – en la que están terminales como Volkswagen y Ford – están bajo la órbita del número dos del Smata, Mario “Paco” Manrique.

Este sindicalista tiene un estilo de conducción muy aguerrido y de confrontación con las terminales. Como muestra, se trata del dirigente gremial que, en alusión a la reciente cumbre de ejecutivos en el Llao Llao, dijo que había que “prender fuego” a los empresarios que estaban ahí presentes.

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