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Cómo conseguir la libertad financiera en Argentina aún con viento en contra

Conseguir la libertad financiera en Argentina se ha vuelto una tarea sumamente ardua en los últimos años.

Por Bruno Perinelli

Argentina no crece desde 2011. Exporta prácticamente lo mismo que hace diez años, en términos de cantidades. La inflación es cada vez mayor y la desconfianza en los activos argentinos aumentó con los sucesivos episodios de corridas cambiarias y el incrementado riesgo de incumplimiento de los compromisos. Así se hace muy difícil progresar.

El cuadrante del dinero de Robert Kiyosaki

El gurú de las finanzas personales dice que hay cuatro fuentes de donde podemos percibir nuestros ingresos. Varían de acuerdo a nuestra condición laboral. Como empleados cobramos un sueldo regularmente por nuestro trabajo dedicado durante un período de tiempo. Como cuentapropista o autónomos recibimos honorarios por nuestros servicios empleados. Si somos dueños de un negocio percibimos los frutos de nuestra actividad después del pago de las obligaciones. Y si somos inversionistas cobramos dividendos o intereses, y ganamos con la apreciación de nuestros activos.

En Argentina, si sos empleado y estás en blanco, tus ingresos se ajustan periódicamente. Pero últimamente los aumentos que recibís se evaporan en cuestión de meses con la acelerada inflación y la suba del dólar. Si buscás “seguridad” en tu carrera laboral al tomar un empleo en relación de dependencia, lo más seguro es que, si no hacés nada más que eso, te estanques o incluso retrocedas varios pasos en tu camino a la libertad financiera.

Si sos autónomo o dueño de un negocio y te va relativamente bien, el Estado te “asfixia” cobrándote impuestos que te impiden crecer.

Lo mismo ocurre si sos inversor, con la sanción del impuesto a la renta financiera. Para ilustrarte lo ridículo de este impuesto, si cambiabas 20 mil dólares por pesos en marzo de 2018, los ponías en un plazo fijo a 90 días y con esa plata comprabas dólares, en junio tenías un 17% menos de tu capital, pero aun así el fisco te obligaba a pagar por los intereses en pesos que habías percibido por el plazo fijo. ¡Una locura!

Diferentes “kioscos” agrandan tu bolsillo

Si querés crecer económicamente en Argentina, tenés que buscar distintas fuentes de ingreso y que el dinero trabaje para vos.

Primero, conseguir una fuente estable, que puede ser tu sueldo como empleado o los honorarios cobrados a clientes fijos. Lo que te sobre después de pagar los gastos corrientes podés dividirlo en cuatro partes:

  1. Una parte podés resguardarla comprando dólares.
  2. Una segunda parte podés invertirla en acciones de empresas nacientes con alto potencial.
  3. Una tercera, en acciones de empresas maduras que pagan dividendos periódicamente o bonos de bajo-moderado riesgo, donde cobrás intereses.
  4. Y una cuarte parte podés emplearla en operaciones de trading.

El trading como alternativa

Si querés hacer trading tenés que tener una estrategia de operaciones que te diga cuándo comprar y cuándo vender; cuándo aguantar a que la acción llegue al precio que estás esperando y cuándo es mejor asumir la pérdida y esperar una nueva oportunidad de inversión. Podés armarla en base al análisis de gráficos y las trayectorias de los precios.

Recordá que ningún sistema de trading es infalible y que, a la estrategia que elijas, tenés que seguirla con disciplina al pie de la letra. Siempre vas a tener operaciones ganadoras y perdedoras. Llevando una estrategia efectiva, las ganadoras de buen rendimiento serán la mayoría.

Lo ideal en estos tiempos es operar con cobertura

Apenas compramos las acciones fijamos los stop loss, esos niveles de precio a partir de los cuales aceptamos que nuestro plan de trading no funcionó y asumimos la pérdida de la inversión.

O compramos opciones Puts con precio de ejercicio cercanos al de compra de las acciones para protegernos que una eventual apertura de mercado con fuerte gap a la baja, que deje el precio de las acciones muy por debajo de los stop loss.

De todas maneras, el trading involucraría sólo una parte de tu capital. Siguiendo el esquema planteado anteriormente, al mismo tiempo que cerrás trades positivos, cobrás dividendos que reparten las empresas maduras, ves aumentar las acciones de empresas prometedoras, percibís los intereses de tus bonos y cubrís tus gastos corrientes con tu sueldo.