Por qué conviene más stockearse en vino que invertir en un plazo fijo

Por qué conviene más stockearse en vino que invertir en un plazo fijo

Un relevamiento realizado por una consultora especializada en consumo masivo muestra que los precios de las bebidas alcohólicas subieron más que los que ofrecen algunas inversiones financieras. La alta demanda del año pasado impulsó los aumentos en este sector

Horacio Alonso

Horacio Alonso

En tiempos de alta inflación, es bueno tener alternativas de inversión que permitan mantener o mejorar el poder adquisitivo de los ingresos.

Hay formas sofisticadas, reservada para expertos, y otras más simples, pero no por eso menos efectiva.

En esta debacle económica, por ejemplo, stockearse de ciertos productos puede ser un buen negocio y, entre los más redituables, se encuentra la posibilidad de “invertir” en vino que, en los últimos meses, ofreció mayor rentabilidad que apostar al dólar o a los plazos fijos.

El dato surge de un informe realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) mediante información escaneada de mercadería de 1333 puntos de venta conformados por cadenas de grandes supermercados, almacenes, bocas de proximidad y autoservicios chinos.

El trabajo se realizó entre el 1 y el 14 de junio de este año y el mismo período del 2020, en la Ciudad de Bs As, Gran Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba, Posadas, Corrientes, Mendoza, Paraná, Tucumán y Neuquén.

El relevamiento analizó la movilidad de precios de más de 250 productos de consumo habitual y concluyó que nueve productos tuvieron una suba de precios interanual que superó los intereses ofrecidos por todos los bancos públicos y privados del país.

Entre esos productos se encuentra el vino, con subas que se ubican entre un 60 y un 120 %.

La fuerte demanda que se produjo durante el 2020, por el cambio de modalidad de consumo que generó la cuarentena, puede explicar parte de este comportamiento.

Miguel Calvete, Presidente de INDECOM puntualizó que “el estudio tomó el segmento constituido por los productos de primeras marcas que más se venden, es decir, que tienen una presencia promedio periódica permanente en la casa de los argentinos” y agregó que “resultó llamativo el incremento que hubo en los últimos doce meses en ciertos artículos como las bebidas alcohólicas, el papel higiénico y el shampoo”.

Según INDECOM, la cerveza de 730 cc, que pasó de costar $113 en la primera quincena de junio de 2020 a $249 en el mismo período de este año, encabeza la nómina , junto al Fernet de 750 cc, que pasó de $218 a $456, ambos registrando un incremento del 120 %.

Pero el dato interesante muestra que las diferentes variedades de vinos también reflejaron subas significativas.

“ Varietal de 750 cc pasó de $165 a $358 (117 %); el tinto, también de 750 cc, se incrementó de $139 a $288 (105 %); el Tempranillo y rosado, de 750 cc, ascendió de $139 a $272 (95 %) y el Malbec de 750 cc fue el que menos aumentó, pasando de $230 a $370 (61 %). En el caso de los aperitivos, de 950 cc, el alza registrada fue del 106 %, subiendo de $190 a $391 en los últimos 365 días” señala el estudio.

La entidad informó que tomando las subas mencionadas, el valor de inflación promedio ponderada sobre esos nueve productos se ubica en el 100,4 % interanual, casi triplicando los intereses otorgados para quienes celebren un plazo fijo a 365 días.

“Según el simulador de plazos fijos en pesos del Banco de la Nación Argentina, quienes decidan invertir $10000 durante todo un año, recibirán una ganancia de $3700 al cabo de ese período, obteniendo un total de $13700, a una tasa nominal anual del 37%. En cambio, quienes decidan utilizar esos mismos $10000 para stockearse con los productos mencionados anteriormente, podrían obtener una ganancia o evitar una pérdida del poder adquisitivo, que va desde los $6100, hasta los $12000, con tasas nominales anuales que parten del 61% hasta los 120 puntos porcentuales” precisa el trabajo. Los precios fueron relevados en cadenas de supermercados y autoservicios y los productos elegidos fueron de un segmento económico.

“En nuestro caso, los precios de los vinos que compramos mostraron un aumento, desde junio del año pasado, de alrededor de 30% al 40%. Tenemos una demanda sostenida, aunque algo menor al 2020 en que se llegó a niveles récords” dijo a MDZ, Julio Ithurburu, dueño de “Bodeguita Ithur”, un emprendimiento de venta de vino a un público exclusivo.

De todas maneras, Calvete señaló que “en el contexto inflacionario actual, para cualquier familia de clase media baja, es preferible invertir algún dinero extra en comprar mercadería de consumo masivo y almacenarla, que pensar en obtener alguna ganancia mínima a través de los depósitos bancarios”.

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