La mejor receta de croquetas de pollo para toda la familia
Prepara esta receta paso a paso de croquetas de pollo, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una auténtica comida española.
La receta original de croquetas surgió en Francia, pero se popularizó ampliamente en la cocina española.
ShutterstockEsta receta de croquetas de pollo es perfecta para aprovechar las sobras y preparar un platillo crujiente por fuera y cremoso por dentro. Tradicional en muchas cocinas, combina sencillez, sabor y textura en cada bocado, convirtiéndose en una opción ideal como entrada, botana o plato principal.
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Ingredientes para unas croquetas perfectas
Rinde 4 porciones.
- 2 tazas de pollo cocido y desmenuzado (300 g).
- 4 cucharadas de mantequilla (60 g).
- 4 cucharadas de harina de trigo (40 g).
- 2 tazas de leche (500 ml).
- 1/2 taza de cebolla finamente picada (75 g).
- 1/4 cucharadita de nuez moscada.
- Sal al gusto.
- Pimienta negra al gusto.
- 2 huevos.
- 1 taza de pan rallado (100 g).
- 1 taza de harina adicional para empanizar (120 g).
- Aceite suficiente para freír.
Paso a paso ¡muy fácil!
1- Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio y sofríe la cebolla hasta que esté transparente.
2- Agrega la harina y cocina durante 1–2 minutos, mezclando constantemente para formar una base espesa.
3- Incorpora la leche poco a poco sin dejar de mezclar para evitar grumos. Cocina hasta obtener una bechamel espesa.
4- Añade el pollo desmenuzado, la nuez moscada, sal y pimienta. Mezcla bien y cocina 2 minutos más.
5- Retira del fuego y deja enfriar completamente. Refrigera al menos 1 hora para que la mezcla tome consistencia.
6- Forma las croquetas con las manos.
7- Pásalas por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.
8- Fríe en aceite caliente (170–180 °C) hasta que estén doradas.
9- Coloca sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite y sirve calientes.
De la cocina a la mesa
Preparar croquetas de pollo en casa es una excelente manera de transformar ingredientes simples en un platillo lleno de sabor y textura. Esta receta destaca por su versatilidad, ya que permite añadir hierbas, queso o incluso verduras según las preferencias personales. Además, es ideal para aprovechar restos de pollo cocido y evitar desperdicios en la cocina. Su exterior dorado y crujiente contrasta perfectamente con el interior suave y cremoso, creando una experiencia deliciosa en cada bocado. Sin duda, es una opción práctica, rendidora y perfecta para compartir en reuniones familiares o como aperitivo especial. ¡A disfrutar!



