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Ajoblanco casero paso a paso: la receta andaluza perfecta para el verano

Prepara esta receta paso a paso de ajoblanco, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una auténtica comida española.


Esta receta de ajoblanco es una sopa fría tradicional del sur de España, refrescante y muy nutritiva. La receta se elabora con ingredientes sencillos como almendras, ajo y aceite de oliva, logrando un sabor suave y elegante, ideal para los días calurosos y comidas ligeras de verano.

Esta receta es una de las sopas frías más antiguas de España, anterior al gazpacho de tomate.

Esta receta es una de las sopas frías más antiguas de España, anterior al gazpacho de tomate.

Ingredientes para un ajoblanco perfecto

Rinde 4 porciones.

  • 150 g de almendras crudas peladas.
  • 1 diente de ajo mediano.
  • 100 g de pan blanco del día anterior.
  • 700 ml de agua fría.
  • 80 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 2 cucharadas de vinagre de vino blanco.
  • Sal al gusto.
  • Uvas blancas o melón en cubos (opcional, para servir).

Paso a paso ¡muy fácil!

1- Remoja las almendras en agua caliente durante 15 minutos y escúrrelas.

2- Remoja el pan en un poco de agua y escúrrelo suavemente.

3- Coloca las almendras, el ajo y el pan en la licuadora.

4- Agrega el agua fría y tritura hasta obtener una mezcla homogénea.

5- Incorpora el aceite de oliva poco a poco mientras sigues licuando.

6- Añade el vinagre y la sal; mezcla nuevamente.

7- Refrigera al menos 1 hora antes de servir.

8- Sirve frío y acompaña con uvas o melón si lo deseas.

En cada región andaluza, la receta se adapta cambiando la cantidad de ajo o el acompañamiento.

En cada región andaluza, la receta se adapta cambiando la cantidad de ajo o el acompañamiento.

De la cocina a la mesa

La receta de ajoblanco es un claro ejemplo de la sencillez y riqueza de la cocina tradicional española. Su textura cremosa y su sabor delicado la convierten en una opción perfecta como entrada o plato ligero durante el verano. Además de ser refrescante, esta receta aporta grasas saludables gracias a las almendras y al aceite de oliva. Puede adaptarse fácilmente ajustando el ajo o el vinagre según el gusto personal. Servido bien frío, el ajoblanco resulta elegante y muy versátil, ideal para sorprender en comidas familiares o reuniones especiales sin necesidad de una preparación complicada. ¡A disfrutar!