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Brote de gastroenteritis en Lavalle: las viejas advertencias y los análisis que cuestionan la calidad del agua

Distintas escuelas de Lavalle registraron casos de gastroenteritis que afectaron a cerca de 200 alumnos. Hace unos meses, análisis exponían que en algunos sectores el agua estaba contaminada. Desde Irrigación informaron que las pruebas realizadas en los establecimientos educativos dieron "normales".


En los últimos días un brote de gastroenteritis afectó a, al menos, 196 estudiantes de distintas escuelas de Lavalle. Con el correr de las horas, desde el Ministerio de Salud de Mendoza confirmaron que el contagio masivo se produjo debido a norovirus, un virus gastrointestinal altamente contagioso que se encuentra en grandes cantidades en la materia fecal y vómitos de las personas. Esto se produjo en distintos colegios, algunos de ellos a kilómetros de distancia. Hace algunos meses un estudio privado había detectado contaminación en el agua de ese departamento.

Las alarmas se encendieron durante la tarde del pasado jueves, cuando el Hospital Sícoli comenzó a recibir las primeras consultas por síntomas compatibles con gastroenteritis. Fue allí donde detectaron que la mayoría de los pacientes eran estudiantes de distintos grados de la escuela Nº 1-065 Juan Galo Lavalle, de Villa Tulumaya. Debido a la deshidratación que presentaban, algunos alumnos debieron ser internados para hidratarse.

El Hospital Sícoli de Lavalle registró un aumento en las atenciones por casos de gastroenteritis.

Los distintos colegios afectados, a kilómetros de distancia

A poco más de un kilómetro de distancia de la escuela Juan Galo, está el colegio Nº 1-661 Juan Domingo Perón, donde también se detectaron algunos casos de gastroenteritis entre los alumnos. Según trascendió, fueron más de 20 los afectados, sin contar algunos familiares. En el jardín Camargo, también en Villa Tulumaya, hubo algunos contagios, entre los que se encontraban parientes de alumnos de la escuela Galo.

En otra parte del departamento, a aproximadamente 12 kilómetros al suroeste de Villa Tulumaya, en el distrito de La Pega, se encuentra la escuela N.º 1-199 Francisco Arias, donde también se registraron casos de gastroenteritis entre los alumnos y sus familiares.

En paralelo, a más de 13 kilómetros al sur de Villa Tulumaya, y a más de 6 km al este de la escuela Francisco Arias, en el distrito de Las Violetas, se halla la escuela 1-349 Maestros Mendocinos. Según le informó una lectora a MDZ, en dicho establecimiento también hubo casos con síntomas compatibles a gastroenteritis. "En la escuela de mi hermanita hubo muchos chicos con el mismo síntoma y cuando los llevaron al hospital les dijeron que era gastroenteritis. Mi hermana también estuvo descompuesta con vómitos", relató la mujer. Además, contó que, al menos en Las Violetas, la situación no se limita solo a los establecimientos educativos: "Este fin de semana tuve un evento en la iglesia, que esta también en Las Violetas, y dos personas adultas estuvieron descompuestos con los mismos síntomas".

Salud explicó cuál es el virus detrás del brote

Ante la alarmante cantidad de casos registrados en pocas horas, la Dirección General de Escuelas (DGE) dispuso la modalidad virtual para algunos establecimientos durante los días lunes y martes. Además, desde el Ministerio de Salud confirmaron que los casos se debían a un patógeno conocido como norovirus.

"Este brote fue confirmado que ha sido por norovirus, que es un virus gastrointestinal que produce gastroenteritis extremadamente contagiosa. Es una de las causas de brotes de diarrea aguda, especialmente en contextos cerrados, escuelas, jardines, instituciones cerradas, donde conviven muchas personas", explicó la Dra. Andrea Falaschi, directora de la Dirección de Epidemiología, Calidad y Control de Gestión del Ministerio de Salud de Mendoza. En ese sentido, cabe destacar que se trata de un virus que se encuentra presente en la materia fecal de las personas, como así también en sus vómitos.

Según detalló Falaschi, este virus produce fundamentalmente diarrea acuosa, dolor abdominal y vómitos, tiene un periodo incubación de 12 a 48 horas. "Habitualmente la enfermedad dura entre 1 y 3 días, y la mayoría de los pacientes se recuperan sin complicaciones", dijo la funcionaria.

La calidad del agua de Lavalle, bajo la lupa

Tras la importante cantidad de casos de norovirus, la calidad del agua fue uno de los primeros lugares en los que se puso el foco. En ese sentido, desde Irrigación le confirmaron a MDZ que todos los análisis realizados en la zona habían dado "bien", y que particularmente se habían tomado muestras en la escuela Galo (las cuales también resultaron aptas para el consumo).

Sin embargo, la situación en distintas zonas del departamento -en especial en los establecimientos educativos- recordó unos estudios que se habían realizado en el laboratorio de la UNCuyo, cuyos resultados habían arrojado contaminación en distintas muestras.

Luego de que vecinos de Los Corralitos financiaran un estudio bacteriológico para detectar si el agua de la zona estaba contaminada por los desbordes cloacales en Severo del Castillo y 2 de Mayo, en Lavalle adoptaron la misma medida. La decisión respodió a la proximidad que hay entre ambos departamentos, los cuales comparten cursos de riego, como es el caso del canal Pescara, el cual alimenta al arroyo Leyes-Tulumaya. Fue así que, hacia finales del pasado mes de julio, presentaron los resultados de los análisis realizados por el laboratorio de la UNCuyo.

En ese entonces, según informó la Asamblea por el Agua Pura de Huanacache, los resultados también fueron alarmantes: en el distrito lavallino de La Pega varias muestras confirmaron contaminación por Escherichia coli, bacteria que se encuentra en la materia fecal. Cabe resaltar que la detección de norovirus, el patógeno que afectó a distintos estudiantes y ciudadanos lavallinos, requiere análisis específicos, que suelen ser más costosos, por lo que usualmente no se encarga ese tipo de examen puntual.

Para poder llevar adelante los análisis, el Instituto de Procesos Físicos, Químicos y Biotecnológicos y el Laboratorio de Biotecnología, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo seleccionaron seis muestras de agua, teniendo en cuenta la cercanía al foco de contaminación y la ruta que los líquidos cloacales toman. El estudio fue llevado a cabo el pasado 22 de junio y contó con la presencia de una escribana pública.

Los estudios los realizó el laboratorio de la UNCuyo.

De acuerdo a la información difundida, las muestras fueron tomadas de:

  • El brazo límite sur del Canal Pescara, en el distrito de La Pega, el cual es utilizado para riego.
  • Un pozo de una finca particular ubicada en calle Salamanquino, en El Paramillo
  • En el Arroyo Leyes-Tulumaya, en La Violetas, cuya agua es utilizada para riego
  • En una salida de grifo de una vivienda particular de Costa de Araujo
  • La salida de grifo de una vivienda particular en Villa Tulumaya
  • El pozo de una finca particular en calle Arrayanes, en La Pega

La muestra tomada del canal Pescara, de acuerdo a la información difundida, detectó contaminación con Escherichia coli: el valor detectado fue de 2.400, muy por encima de los parámetros permitidos por el Departamento General de Irrigación. A su vez, también se detectó presencia de bacterias coliformes.

La otra muestra que arrojó "valores alarmantes de contaminación" fue la extraída del pozo de la finca ubicada en calle Arrayanes, en La Pega. Allí, los resultados detectaron presencia de Escherichia coli (9,2), Pseudomonas (9,2), bacterias coliformes y bacterias aerobias mesófilas.

Las otras cuatro muestras no presentaron niveles de contaminación por encima de lo permitido por Irrigación.

Una vieja advertencia

La muestra del canal Pescara adquiere una relevancia particular. El cauce se encuentra en el centro de la polémica desde que Aysam volcara efluentes cloacales, en principio, con permiso de Irrigación. Esta situación fue denunciada y judicializada, e Irrigación dejó de dar permiso para esos vuelcos. En el marco de esa querella, Falaschi -que ahora confirmó que el brote de gastroenteritis por norovirus- había advertido los riesgos potenciales que existían en caso de que alguna bacteria o virus presente en los efluentes entraban en contacto con las personas o con alguna zona cultivada.

El canal Pescara en 2025.

Si ese efluente contamina agua potable que la población bebe es un riesgo, si las personas se exponen directamente -por ejemplo- al caminar descalzos o el efluente alcanza a cultivos o huertas que tengan en su domicilios o pozos de agua que usen podrían tener exposición por ingesta”, expresaba Falaschi. En ese entonces, la funcionaria explicaba que se trataba de efluentes no tratados con el proceso normal, sino que solo se procedió a una remediación por hipercloración y dilución con agua de pozo. "Desde salud advertimos que el tratamiento realizado sólo con cloro no reduce la cantidad de parásitos que pudieran tener los efluentes y que sería necesario medir desde el punto de vista microbiológico no sólo las bacterias sino que también los parásitos y no es seguro que reduzcan la carga bacteriana por no tener el tratamiento habitual y final adecuado", explicaba Falaschi.

En ese entonces, Falaschi mencionó la gastroenteritis entre las afecciones a la que estaba expuesta la población en caso de que el Pescara estuviera contaminado. Cabe resaltar que las declaraciones fueron realizadas en abril de 2025. Tras algunas prórrogas otorgadas, Irrigación dejó de darle permiso a Aysam para que vuelque en el Pescara.

Pese al tiempo que pasó desde que cesaron los vuelcos de efluentes cloacales, el estudio que presentó la Asamblea por el Agua Pura de Huanacache indicó que el brazo límite sur del Canal Pescara, en el distrito de La Pega, tenía presencia de Escherichia coli muy por encima del límite permitido.

Cabe resaltar que desde que finalizaron los derrames en el Pescara, Aguas Mendocinas procedió a volcar los efluentes en el canal de riego Ramo 12, en Los Corralitos, cuyos líquidos- tras una disputa entre organismos- están siendo conducidos hacia una finca que se encuentra en el límite con Lavalle, en una zona cercana a Las Violetas. En esa zona, según una ciudadana que habló con MDZ, "el agua que sale de las canillas tiene otro gusto, otro sabor, inclusive algo de olor".

La finca en la que serán derivados los efluentes cloacales que brotan en Los Corralitos se encuentra en el límite con Lavalle.

Cabe resaltar que, tal como Irrigación le confirmó a MDZ, las muestras de agua para el consumo humano tomadas en los establecimientos educativos y en distintos puntos de la zona de Villa Tulumaya, cumplían con los parámetros normales establecidos por el organismo. En lo que a ese tipo de consumo refiere, los estudios presentados por la Asamblea del Agua Pura de Huanacache también resultaron "favorables". Sin embargo, el análisis realizado en el laboratorio de la UNCuyo determinó que el canal Pescara, cuyo cauce está destinado al riego de cultivos estaba contaminado con, entre otras bacterias, Escherichia coli. Además, recientemente también se conoció que la Laguna La Paloma, que pertenece al sistema Leyes-Tulumaya, también presentaba rastros de contaminación.

El pedido a las familias de Lavalle

Con el objetivo de contener la propagación del cuadro y proteger a las familias, desde el Ministerio de Salud solicitaron a la comunidad reforzar e implementar de manera prioritaria las siguientes medidas preventivas en los hogares y establecimientos educativos:

  • Higiene de manos: lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente antes de comer, manipular alimentos y después de ir al baño o cambiar pañales.
  • No asistir a clases o actividades sociales: se recomienda la exclusión temporal y no enviar a la escuela a aquellos niños o niñas que presenten vómitos o diarrea hasta su completa recuperación.
  • Cuidado en la cocina: las personas que presenten síntomas no deben manipular ni preparar alimentos para otros integrantes del hogar o la comunidad.
  • Manipulación e higiene de alimentos y agua: consumir agua segura, lavar bien las frutas y verduras antes de consumirlas y mantener una correcta limpieza e higiene de las superficies.

Además, se aconseja acudir al centro de salud o guardia médica más cercana en caso de observar síntomas de deshidratación o decaimiento marcado, imposibilidad de ingerir o tolerar líquidos, fiebre persistente, presencia de sangre en la materia fecal.

"Las autoridades sanitarias continúan trabajando en conjunto con el establecimiento educativo y realizando el seguimiento correspondiente para garantizar la salud de toda la comunidad", resaltaron desde el Ministerio de Salud.