Crisis climática

Cómo cinco industrias pueden ayudar a contrarrestar el cambio climático

El metano representa alrededor de un tercio del calentamiento global. Una nueva investigación de McKinsey muestra cómo cinco industrias pueden reducir las emisiones con tecnologías comprobadas y a un costo razonable.

Nicolás Hornos
Nicolás Hornos martes, 8 de febrero de 2022 · 22:27 hs
Cómo cinco industrias pueden ayudar a contrarrestar el cambio climático
Foto: Freepik

Mientras la crisis climática se sigue acrecentando, cada vez más organizaciones se comprometen a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, empresas invierten en energía renovables y muchas personas cambian hábitos para que sean amigables con el medio ambiente.

Sin embargo, en toda esta lucha por reducir las emisiones de gases para que descienda la temperatura de la Tierra parece que nos estamos olvidando de un importante gas que es el segundo que más impacto tiene sobre el cambio climático luego del dióxido de carbono: el gas metano.

El dióxido de carbono atrae gran parte de la atención de las naciones en la crisis climática y es así que muchos países se han comprometido a reducir su huella de carbono. Pero las emisiones de metano de la actividad humana son el segundo mayor impulsor del calentamiento global y representan aproximadamente el 30 por ciento del aumento de temperatura desde los niveles preindustriales. Por lo tanto, frenar las emisiones de metano será fundamental para resolver el gran problema del cambio climático.

Asimismo, el Instituto McKinsey, especializado en impulsar un crecimiento global sostenible, ha publicado un informe donde explica cómo frenar las emisiones de metano y cómo cinco industrias muy importantes pueden contrarrestar una importante amenaza climática.

Según el informe, las emisiones de metano han aumentado alrededor de un 25% en los últimos 20 años. Sin embargo, la nueva investigación de McKinsey muestra cuáles son las cinco industrias que podrían reducir las emisiones globales anuales de metano en un 20% para 2030 y un 46% para 2050, lo suficiente para un cambio significativo hacia un camino de calentamiento de 1,5°C, uno de los objetivos pactados en el Acuerdo de París. Lo bueno es que estas reducciones podrían lograrse en gran medida con tecnologías establecidas y a un costo razonable.

“Las cinco industrias que en conjunto representan el 98% de las emisiones de metano de la humanidad son la agricultura, el petróleo y el gas, la minería del carbón, la gestión de desechos sólidos y la gestión de aguas residuales. En cada una de estas industrias, existe un caso económico sólido para tomar medidas de reducción”, comentan desde el Instituto McKinsey.

Emisiones de metano en agricultura

El sector agrícola emite aproximadamente del 40% al 50% de metano. Las emisiones agrícolas son principalmente el resultado de animales de granja, prácticas agrícolas y producción de arroz.

“Una gran proporción de las emisiones de la agricultura podría abordarse con las tecnologías existentes. Varias empresas ya están comercializando aditivos alimentarios para el ganado, por ejemplo, mientras que los enfoques alternativos al agua, el carbono del suelo, el nitrógeno y la gestión de la tierra ofrecen opciones comprobadas para los agricultores de arroz y cultivos”, detalla el informe.

Siguiendo esto, se podría lograr una reducción del 12% en estas emisiones para 2030 y una reducción del 30% para 2050.

Las emisiones agrícolas son principalmente el resultado de animales rumiantes (principalmente vacas y ovejas) , prácticas agrícolas y producción de arroz.
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Qué se puede hacer desde la industria de petróleo y gas

El petróleo y el gas representan aproximadamente del 20 al 25% del metano. Los análisis de McKinsey sugieren que podría lograrse una reducción del 40 % en las emisiones sectoriales para 2030 y una reducción del 73 % para 2050.

“La industria del petróleo y el gas emite 'metano fugitivo' a través de venteos, fugas y combustión incompleta durante la quema. Dado que el metano es el componente principal del gas natural, estas emisiones son una fuente de valor sin explotar, que depende de que se establezca la infraestructura necesaria”, explican los especialistas.

El metano es el componente principal del gas natural. Estas emisiones son una fuente de valor sin explotar.
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Minería de carbón y producción de metano

La minería del carbón produce aproximadamente del 10 al 15% del metano. De acuerdo con el análisis, este sector tiene el potencial de lograr una reducción del 2% en sus emisiones de metano para 2030 y una reducción del 13% para 2050.

“La gran mayoría de las emisiones de metano de las minas de carbón (CMM) emanan del trabajo o del abandono de las minas profundas. Existe un desafío importante en la medición y recuperación de estas emisiones. Sin embargo, las tecnologías establecidas pueden capturar CMM y utilizarlo para generar energía”, indica el estudio.

China representa alrededor del 70% en las emisiones de metano en las minas de carbón.
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Tratamiento de residuos sólidos

Se estima que este sector emite aproximadamente del 7 al 10% del metano y podría lograr una reducción del 39% para 2030 y un 91% para 2050.

De acuerdo al informe de McKinsey, “la mayoría de las emisiones de metano de los desechos se originan en rellenos sanitarios y basureros abiertos. A través de los mercados de biogás y otros incentivos, las autoridades podrían capturar estas emisiones y vender el metano como gas natural renovable o usarlo en la producción de fertilizantes”.

El impacto de las aguas residuales

El sector de aguas residuales emite de un 7 a 10% de metano y podrían reducirse en un 27 % para 2030 y en un 77 % para 2050. Las aguas residuales emiten metano a partir de la descomposición de la materia orgánica en las corrientes de aguas residuales.

"El método principal para reducir las emisiones sería construir infraestructura y tecnología de saneamiento modernas. Sin embargo, los costos de capital y los requisitos de política serían una carga significativa en muchos países. Cuando haya financiación y acceso a la tecnología, los enfoques alternativos de reducción podrían incluir el uso de lagunas cubiertas o la aplicación de microalgas para evitar la formación de gases. Los biosólidos responsables de producir metano podrían recolectarse y venderse como fertilizante o bioenergía”, explican los profesionales de McKinsey.

Las aguas residuales emiten metano a partir de la descomposición de la materia orgánica en las corrientes de aguas residuales.

 

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