¿La preocupación por el medioambiente está en los genes?

¿La preocupación por el medioambiente está en los genes?

Un curioso estudio sugiere que el ecologismo y la preocupación por el medioambiente podría ser hereditario.

Nicolás Hornos

En el escenario actual en el que nos encontramos la crisis climática es cada vez más preocupante, provocando un aumento de la temperatura global, el derretimiento de polos y glaciares y cada vez más catástrofes naturales a causa del cambio climático.

Provocado por nuestro sistema de producción y nuestra mala costumbre de relacionarnos con el medioambiente, el peor de estos escenarios lo vivirán las generaciones futuras, pero es la menor parte de la población la que se encuentra informada, concientizada y dispuesta a acompañar el cambio.

Hoy cada vez son más los gobiernos mundiales que diseñan políticas y estrategias para hacerle frente al cambio climático para garantizar un futuro más sostenible. Sin embargo, muchas de estas recomendaciones y estrategias nunca llegan a ser puestas en práctica debido, en parte, a la falta de apoyo ciudadano.

Según un reciente estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Singapur y publicado en la revista Bioscience, se argumenta que es necesario un mayor apoyo público de las políticas que favorezcan el cuidado del medioambiente e incentiven el ecologismo.

Pero lo más curioso del estudio es que los investigadores han descubierto un factor inesperado en esta ecuación sobre la participación ciudadana en temáticas del medioambiente: los genes.

Utilizando una muestra de más de dos mil gemelos adultos del Reino Unido, los autores compararon los resultados de una encuesta realizada a gemelos monocigóticos (o idénticos) con los de gemelos dicigóticos (aquellos que comparten menos genes).

"Descubrimos que los gemelos monocigóticos eran consistentemente más similares entre sí en lo que respecta a la naturaleza, el activismo del movimiento ambiental y el comportamiento de conservación personal que los gemelos dicigóticos, lo que sugiere influencias genéticas en estos fenotipos", afirmaron los autores. 

Los resultados también demostraron una "heredabilidad moderada (30 % -40 %) para la preocupación por la naturaleza, el activismo dentro del movimiento ambiental y el comportamiento de conservación personal, así como altas correlaciones genéticas entre ellos, lo que sugiere una base genética parcialmente compartida". 

Según los investigadores, este hallazgo está bien alineado con los estudios evolutivos que describen la heredabilidad del comportamiento altruista y cooperativo y los beneficios de esos rasgos para las generaciones futuras. Así que, siguiendo el estudio, podemos esperar generaciones cada vez más preocupadas por el medioambiente desde su nacimiento.

“El objetivo es comprender por qué las personas son diferentes, y esas diferencias provienen de la combinación de genes y entornos”, explicó Chia-chen Chang, investigador de la Universidad Nacional de Singapur y autor principal del artículo.

Pese a tan sorprendente descubrimiento, los autores aclaran que la alta heredabilidad no implica que el entorno sea poco importante. En muchos casos dicen que "las intervenciones ambientales, como las políticas, pueden influir en la heredabilidad", señalando la necesidad de realizar más estudios para resolver estas complejidades.

“Nuestro comportamiento medioambiental es probablemente más complicado de lo que pensamos”, concluyó Chang.

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