Cómo será el invierno en Mendoza según los especialistas
La temporada otoño-invierno de este año se pronostica diferente a la del 2023, no solamente en relación a las precipitaciones sino también en cuanto a las temperaturas. La palabra de los especialistas indica que el ingreso del fenómeno de La Niña traerá algunos cambios que ya estamos atravesando en forma de transición.
El fenómeno de El Niño que se desarrolló el año pasado trajo un invierno excepcional para la provincia con precipitaciones níveas históricas que lograron un verano extraordinario con ríos y cauces repletos. Este año se espera que el invierno, que empieza el 21 de junio, tenga temperaturas normales o por encima de lo normal mientras que el pronóstico para las precipitaciones en la Cordillera indica que estarán por debajo de la media.
“Hay mayores probabilidades de registrar temperaturas normales a por encima de lo normal”, explicó a MDZ Juan Rivera, investigador del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla). Para Mendoza, las temperaturas normales, de acuerdo a lo señalado por el especialista rondan los “15.9°C de máxima y 2.9°C de mínima en junio, 15.3°C la máxima y 2°C la mínima en julio y 18.6°C la máxima y 4.3°C la mínima en agosto”.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se encuentra elaborando el Pronóstico Climático Trimestral (PCT) que muestra la tendencia de temperatura media y precipitación esperada para el próximo trimestre. José Luis Stella, adelantó a MDZ que “todo indica que se vienen meses de transición ya que estamos finalizando el niño y se prevé que se vuelva a una fase de La Niña luego del invierno”.
Además, el Meteorólogo sostuvo que “podemos tener un invierno bastante activo”. Esto quiere decir que puede haber “mayor actividad frontal, más variaciones y posiblemente, más entradas de aire frío”, manifestó en disidencia con lo planteado por el científico del Ianigla y señaló que “abril ya está mostrando un cambio en la circulación”.
La sequía que trae La Niña
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) indicó que la llegada de La Niña comenzó a notarse hace unos meses atrás por una gran masa de agua fría detectada en el Pacífico. Con el desarrollo de este fenómeno que aún no empieza, las condiciones de sequía se vuelven extremas y se agravan todos los problemas relacionados con el recurso hídrico que en Mendoza ya es escaso.
Así también, lo había advertido hace unos días el científico del Ianigla cuando afirmó en su cuenta de X (ex Twitter) que “No pinta bien el panorama para las precipitaciones invernales en la Cordillera de Mendoza, con un patrón proyectado de déficit que se extendería también al comienzo de la primavera. Esto se da en sintonía con el desarrollo del evento La Niña en el Océano Pacífico Tropical”.
En ese sentido, Rivera explicó que “el desarrollo de La Niña modifica los patrones de circulación atmosférica a escala regional, afectando la llegada de sistemas de mal tiempo a la zona central de la Cordillera de los Andes en los meses de invierno”. Esto se daría tanto “en la región de Cuyo y Patagonia Norte para los trimestres de invierno y buena parte de primavera”, detalló.

