¿Cuán tolerantes somos los argentinos en tiempos de grieta?
La Argentina ha sido históricamente un país de grietas: unitarios y federales, peronistas o antiperonistas, verdes o celestes, kirchneristas o anti kirchneristas, bosteros o gallinas. Son relatos que configuran el ser nacional pero que nos invitan a preguntarnos cuáles son los cánones de tolerancia con los que convivimos a diario.
En el Día Internacional para la Tolerancia, una efeméride instaurada por la ONU en 1995 para conmemorar la Declaración de Principios sobre la Tolerancia, que plantea que la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, sino el respeto a las creencias, cultura y opiniones de los otros, así como también es un Derecho Humano, por lo cual es inalienable y lo que demuestra es que las personas son naturalmente diversas y solo en el marco de la tolerancia podrán convivir.
En esa línea, un estudio reciente del Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de la Universidad Siglo XXI revela que en la Argentina la discriminación no solo es frecuente, sino que está presente en todo el país.
De acuerdo con ese relevamiento, "el 70% de la población se siente o se ha sentido menospreciado o discriminado alguna vez". Mientras que "el 27% dijo haber sido discriminado por su aspecto físico, el 12% por su condición económica, el 9% por su religión y el 37% por diferencias políticas".
¿Pero cómo podemos convivir mejor? Asegurando el respeto como base de condiciones para la convivencia, independientemente de las creencias, experiencias o formas de ser.
"En situaciones de conflicto, el 61% de los argentinos opta por la empatía, la comprensión, la colaboración y el respeto hacia los demás", cerró el estudio.