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Padre Lalo: "Con Francisco iniciamos un tiempo de acción"

El padre Lalo fue ordenado cura por Jorge Bergoglio un 19 de marzo, el mismo día que asumirá como papa. Así lo contó a MDZ.

Jorge Eduardo Carrera (51), más conocido como “el padre Lalo”, sobre todo por la comunidad católica de San José, Guaymallén, fue ordenado como cura el 19 de marzo de 1994. Ese día –cuando se celebra la fiesta de San José- significa una jornada de doble celebración para él ya que cumplirá un nuevo aniversario -19 años como cura- al servicio de la Iglesia y además festejará la asunción de Jorge Mario Bergoglio como el nuevo papa Francisco.

“A mi en realidad me gustaba Sandri como el posible papa argentino. Si bien Bergoglio me había ordenado como cura yo ya lo había descartado como posible papa pero la verdad es que me emocionó muchísimo la noticia que recibí mientras estaba en Santiago de Chile”, confesó en el inicio de su relato el padre Lalo.

Relató que “cuando fue elegido Benedicto yo estaba en la Parroquia de San José, cerca de la Terminal, con todos los curas de Guaymallén. Ahora fue en Santiago de Chile pero en una reunión de todos los curas Josefinos de Murialdo. Éramos curas de Argentina y Chile. Como están los Jesuitas están los Josefinos de Murialdo”.

Sobre el momento previo al anuncio que realizó en el balcón de la Sala de las Lágrimas el cardenal Jean Louis Taurant anoche en Roma, el padre oriundo de Villa Soldati, Buenos Aires, contó: “Yo estaba recostado. Era el momento de la siestita. Me había escuchando una radio católica en Chile. También estábamos rezando ahí y en un momento interrumpieron la transmisión para informar sobre que había fumata blanca. Entonces empecé a llamar a los curas para que se levanten porque habían empezado a sonar las campanas también de la iglesia. Y como pensábamos que podía llegar a ser el de Brasil, o el canadiense, escuchar el nombre de Bergoglio fue emocionante”.

Añadió sobre el momento de conocer la noticia que ayer recorrió el mundo en pocos segundos, acotó que “Fue muy lindo, muy grato, emocionante hasta las lágrimas también. Y fue simpático porque en la reunión había obviamente curas chilenos, argentinos e italianos, y un chileno dijo que estaba contento porque se trataba de un latinoamericano. Después dijo otro algo sobre estos argentinos agrandados –risas- y agregó que esto serviría para que fuéramos más agrandados todavía. Pero todo fue en el marco del buen trato que tenemos porque somos una gran familia”.

Como otros, el padre Lalo consideró que “pensar en el nombre de Francisco como sacerdote, como obispo, como cardenal le dio al anuncio una impronta muy importante. Algo muy importante de Bergoglio es que les dio un impulso muy importante a los curas en las villas. También cuando se expresó contra la trata de personas, contra la droga como el paco. Es un hombre sencillo que cuando era arzobispo de Flores le ofrecimos ir a buscarlo y dijo que no, que se tomaría el 76 –el micro-. Por eso bajó en la fuente, bajó caminando con un bolsito y un piragüita. Eso ya en ese momento hablaba muy bien de él. Después fue arzobispo de Buenos Aires”, añadió.

Recordó además cuando “nos dio a los curas con un caño porque se había enterado que había algunos que no querían bautizar a los hijos de madres solteras. Entonces nos pidió más corazón en determinadas situaciones y que nos acercáramos más a la gente. Eso fue para que no nos durmiéramos en los laureles, en la estructura, y bajáramos más a la realidad y estemos más cerca de la gente”, valoró.

Por el origen religioso de Bergoglio y la pregunta que muchos se hacen sobre “por qué no se llamó Ignacio” destacó aún más “su humildad y su cercanía con los más necesitados dando siempre un ejemplo de austeridad”. Y agregó: “Estoy seguro que estamos ante una movida muy interesante que nos llena de alegría. Francisco viene a marcar un tiempo de acción y no quedarnos sólo en las palabras. Por eso dijo que los argentinos no vayan a Roma el 19 y que donen lo que cuesta el viaje de unos dos mil dólares a una entidad de caridad. Ese mensaje fue muy fuerte y a ese concepto lo voy a utilizar en la parroquia. ¿Por qué sólo una señora me ayuda a limpiar la iglesia, o el templo? Una sola se mata, porque esto es voluntario. ¿No habrá unas 10 mujeres que ayuden y que nos den una hora no a mí sino a la iglesia?”, acotó.

“Hay que aterrizar a la cosa concreta. Hay chicos con situaciones muy complejas como los que caen en el mundo de la droga. Ya tenemos el terreno y ahora falta la estructura. Hay que construir las habitaciones para atenderlos. Siempre desde la humildad y nunca desde la soberbia”, reflexionó.

Valorando características de la personalidad del flamante papa, el padre Lalo además estimó importante “su cercanía hacia los sacerdotes. Sobre de aquellos curas que han estado mal o enfermos. Él se ha llagado a quedar con un sacerdote toda la noche. Yo soy, por ejemplo, de Villa Soldati, y muchas veces los curas necesitamos del papá que significa ser un obispo. Como cura es el papá grande que ayuda a que los hijos estén en medio de la gente, los orienta. En eso por el hombre hay que sacarse el sombrero”, apuntó.    

“Bergoglio es el papa que estábamos necesitando. Nosotros en la iglesia rezábamos para que Dios no nos diera el papa que nos merecemos sino el que necesitábamos. Por eso creo que Dios nos mandó a Francisco para que hiciéramos un click, desde la humildad, la sencillez en involucrados en la realidad”, cerró.