La nueva rosca del poder: cómo se reordena el Congreso entre Milei, el peronismo y los aliados provinciales
El oficialismo acelera reformas estructurales y reconfigura su estrategia electoral mientras los gobernadores y la oposición ajustan posiciones de cara al 2027.
Con el Congreso en modo reformas y la discusión por las PASO en el centro del ring, el sistema político argentino entra en una etapa de reacomodamiento. La Libertad Avanza busca sumar poder legislativo, el peronismo intenta unificar criterios en medio de una interna tripartita y los gobernadores provinciales se convierten en moneda de cambio.
El escenario político argentino de 2026 muestra un sistema en reordenamiento constante. ¿En debate? Por un lado, la agenda de reformas estructurales impulsadas por el gobierno de Javier Milei y, por el otro, la reconfiguración de alianzas legislativas que se negocian tanto en el Congreso como en las provincias; aunque ambos puntos de cierto modo caminan de la mano.
La Libertad Avanza: poder concentrado y agenda de reformas
En la Cámara de Diputados, el jefe de bloque Gabriel Bornoroni, referente de Córdoba, sintetiza la línea interna del espacio al sostener que el oficialismo busca “el Congreso más reformista de la historia” con Javier Milei a la cabeza y Karina Milei como articuladora política de la estrategia legislativa.
El diseño político del Gobierno se apoya en una arquitectura de tres reformas centrales:
- Eliminación de las PASO.
- Modernización del sistema laboral.
- Reforma tributaria.
El objetivo de fondo es ordenar la competencia electoral hacia 2027 y reducir la fragmentación del sistema político, al mismo tiempo que se consolidan mayorías parlamentarias estables. En este esquema, el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, es la llave del tesoro para la negociación entre gobernadores y bloques provinciales, con un rol cada vez más activo en la ingeniería legislativa del oficialismo.
El peronismo: unidad tensa y poder territorial
La interna política del peronismo sostiene un escenario de cohesión parcial atravesado por disputas internas entre el kirchnerismo, el massismo y los gobernadores del interior.
Axel Kicillof, desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), sostiene una construcción territorial con proyección nacional y una posición bastante definida sobre el esquema electoral: mantener las PASO como mecanismo de competencia interna. En su entorno leen que eliminarlas o debilitarlas implica quitar una herramienta clave para ordenar las disputas sin que la interna termine en una ruptura abierta.
Del lado del kirchnerismo, con La Cámpora como uno de sus principales brazos políticos y Cristina Fernández de Kirchner como referencia central, también se ubica una posición favorable a sostener las PASO, en línea con la lógica de que el sistema fue impulsado en su origen durante el kirchnerismo con Néstor Kirchner en la Presidencia.
Por su parte y en línea con la interna por la conducción, el sector federal integrado por Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos, no entra en confrontación directa con el debate sobre las PASO, pero desplaza el eje desde la ingeniería electoral hacia el contenido político como condición previa para cualquier acuerdo de unidad.
Gobernadores: el poder bisagra del sistema
Martín Llaryora es uno de los gobernadores con mayor margen de negociación en la discusión por la reforma electoral y el futuro de las PASO. Con una relación en ascenso con la Casa Rosada tras la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, el cordobés evalúa su posición en un esquema donde el peronismo de Córdoba históricamente rechazó ese mecanismo de selección de candidaturas. En ese contexto, su eventual acompañamiento a la eliminación o suspensión de las PASO se lee tanto como una continuidad de esa postura provincial como una jugada estratégica.
A la lista de gobernadores abiertos a la idea de una reforma laboral, se suman: el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, junto a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Rolando Figueroa (Neuquén).
La UCR: entre la resistencia y la adaptación
La Unión Cívica Radical atraviesa un proceso de redefinición interna. Un sector encabezado por Martín Lousteau mantiene una posición crítica frente a la eliminación de las PASO y expresa reparos sobre el rumbo general de las reformas impulsadas por el oficialismo.
En ese esquema, dentro de la UCR conviven posiciones distintas: sectores que sostienen una línea más confrontativa frente al oficialismo versus gobernadores que priorizan asegurar recursos, obras y gobernabilidad, aun si eso implica acompañar o facilitar el avance de proyectos del Gobierno en el Congreso.
Entre estos últimos se ubican Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes) y Carlos Sadir (Jujuy), todos mandatarios radicales que, con distintos matices, estarían dispuestos a habilitar instancias de negociación con Casa Rosada en la discusión por la reforma electoral y el futuro de las PASO, en un marco donde el vínculo con Nación se vuelve clave para la gestión diaria y la negociación fiscal.
El PRO: fragmentación y rol bisagra
El partido transita un escenario de dispersión interna. Bajo la influencia de Mauricio Macri, el partido oscila entre el acompañamiento parcial al Gobierno de Milei y la búsqueda de autonomía política. La figura de Diego Santilli, ahora en la Jefatura de Gabinete, refuerza el vínculo entre sectores del PRO y el oficialismo, funcionando como puente en la negociación legislativa. Sin embargo, persisten tensiones entre quienes priorizan el acercamiento a La Libertad Avanza y quienes buscan preservar identidad partidaria propia.
Por ende, si bien está claro que el partido mantiene una estrategia de colaboración legislativa con el Gobierno, el presidente del bloque de diputados, Cristian Ritondo, no deja de marcar las diferencias con el proyecto enviado por la Casa Rosada: "Como se mandó la ley de reforma electoral, yo no estoy de acuerdo. Hay que discutir si sí o si no la herramienta de las PASO, porque muchas cosas han favorecido". También defendió el "espíritu democrático" de las primarias y planteó que el sistema puede reformarse en materia de financiamiento y costos sin eliminar el mecanismo de competencia interna.