El "Súper RIGI", el primer mojón luego de la salida de Manuel Adorni
La salida de Manuel Adorni y el desembarco del nuevo jefe de Gabinete destrabaron las negociaciones legislativas.
Santilli, Bullrich y Santilli en el Senado
X/@diegosantilliYa se sabe cual será la primera eventual victoria del oficialismo en el Congreso, luego de haberse liberado del yugo de la presencia incomprensible del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni. La eyección del molesto ex funcionario, y la llegada del dialoguista Diego Santilli, abrirán la puerta para que el Senado pueda tratar el “Súper RIGI”, el proyecto que busca ampliar beneficios para grandes inversiones y que no tenía ninguna oportunidad de vida en el Legislativo si Adorni continuaba en su cargo. En realidad, para más exactitud, ni este proyecto ni ningún otro.
Ahora, con la nueva realidad y con la etapa que se inicia de reacomodamiento de tiempos y personas, la intención de crear nuevos beneficios podría ser aprobada durante los primeros 15 días de julio. Y comenzar a aplicarse en el último trimestre del año. No hay mucho tiempo que perder. Peter Thiel y su proyecto de apéndice de Palantir en el país, esperan su atención. Hay otros países que quieren convencerlo de elegir otras patrias. Perú, El Salvador y ahora Colombia también prometen paraísos de ventajas. AL menos así lo ven desde Argentina.
Qué es el "Super RIGI" y qué sectores abarca
Lo que el Súper RIGI les promete a los inversiones de grandes inversiones es tentador. La iniciativa profundiza y amplía el esquema de incentivos establecido por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), incorporado a la Ley Bases. El objetivo oficial es acelerar el desembarco de inversiones de gran escala en sectores estratégicos y mejorar la competitividad de Argentina frente a otros países de la región que compiten por atraer capitales.
La propuesta busca extender los beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros que actualmente contempla el RIGI, además de otorgar mayores garantías de estabilidad jurídica para proyectos de largo plazo. El Ejecutivo sostiene que muchas inversiones, especialmente en minería, energía, petróleo, gas, infraestructura, industria forestal y tecnología, requieren horizontes de previsibilidad superiores a los previstos por la legislación vigente.
Entre los principales puntos del proyecto se destacan:
- Ampliación de los beneficios tributarios para grandes proyectos de inversión.
- Mayor flexibilidad en el acceso y disponibilidad de divisas generadas por exportaciones.
- Extensión de los plazos de estabilidad fiscal y regulatoria.
- Simplificación de trámites administrativos y aduaneros.
- Incentivos adicionales para proyectos vinculados a exportaciones de alto valor agregado.
Según la argumentación oficial, el esquema pretende convertir a Argentina en un destino más competitivo para inversiones que demandan desembolsos superiores a los miles de millones de dólares y cuyos períodos de recuperación pueden extenderse durante varias décadas.
El Súper RIGI está orientado principalmente a proyectos de: Minería (litio, cobre, oro y plata), Petróleo y gas, especialmente el desarrollo de Vaca Muerta, energías renovables, hidrógeno de bajas emisiones, infraestructura estratégica, industria forestal, economía del conocimiento y proyectos tecnológicos de gran escala.
Se le cuestiona Un trato diferencial para grandes empresas frente a las pymes, riesgo de menor recaudación tributaria por los beneficios fiscales, posibles efectos sobre la industria local por la mayor facilidad para importar bienes de capital, amplias garantías de estabilidad normativa que podrían limitar futuras modificaciones tributarias y beneficios concentrados en grandes compañías multinacionales. Se advierte también que el régimen podría reducir el margen de maniobra de futuros gobiernos para modificar políticas económicas vinculadas a los sectores alcanzados.
La administración de Javier Milei, ahora con Diego Santilli como bastonero, sostiene que se necesita un marco de reglas estables para competir por inversiones globales en un contexto donde países como Chile, Perú, Brasil y Canadá ofrecen incentivos similares para proyectos de gran magnitud.
Los 8 beneficios clave del nuevo régimen
El Ejecutivo considera que el fortalecimiento del RIGI permitiría acelerar inversiones millonarias en minería, energía e infraestructura, incrementar las exportaciones, generar empleo y aumentar el ingreso de divisas, especialmente durante la próxima década.
El debate en el Senado girará en torno al equilibrio entre la necesidad de atraer inversiones de largo plazo y el costo fiscal y regulatorio que implican los beneficios extraordinarios otorgados a los proyectos que adhieran al nuevo régimen.
Los principales beneficios del régimen, de aprobarse sin cambios, son los siguientes:
1. Ganancias al 15%
Es el incentivo más importante. Las empresas que ingresen al régimen pagarán una alícuota del 15%, muy inferior al régimen general y también menor que la prevista en el RIGI tradicional (25%).
2. Importación sin aranceles
Toda la maquinaria, equipos, tecnología e insumos necesarios para construir el proyecto podrán ingresar al país sin pagar derechos de importación.
3. Exportaciones libres de retenciones
Los bienes producidos bajo el régimen quedan exentos de derechos de exportación desde el inicio, reduciendo el costo de vender al exterior.
4. Amortización acelerada
Las inversiones pueden deducirse del Impuesto a las Ganancias mucho más rápido:
- 60% durante el primer año.
- 20% el segundo.
- 20% el tercero.
5. Quebrantos sin vencimiento
Las pérdidas fiscales no caducan y pueden utilizarse indefinidamente. Además, después de cinco años pueden transferirse a terceros, algo inusual en la legislación tributaria argentina.
6. Menor impuesto sobre dividendos
Las utilidades distribuidas tributarán apenas 3,5%, reduciendo el costo de remitir ganancias a los accionistas.
7. Mayor disponibilidad de dólares
Las empresas tendrán un acceso mucho más amplio a las divisas obtenidas por exportaciones, pudiendo girarlas al exterior con mayor rapidez que bajo el RIGI vigente.
8. Estabilidad por 30 años
El Estado garantiza que durante tres décadas no modificará en perjuicio del inversor el régimen tributario, aduanero, cambiario y regulatorio aplicable al proyecto. En algunos proyectos considerados estratégicos, la estabilidad podría extenderse hasta 40 años.
Los requisitos para acceder al SuperRIgi, serían los siguientes:
- Inversión mínima de US$ 1.000 millones.
- Ejecutar al menos el 20% de esa inversión durante los primeros dos años.
- Desarrollar una actividad económica nueva o experimental para la Argentina.
- Operar mediante un Vehículo de Proyecto Único (VPU) creado exclusivamente para esa inversión.


