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Javier Milei abre otra etapa en su gestión mientras Máximo Kirchner le dice a Axel Kicillof que es un nuevo "Vandor"

El Gobierno avanza a un nuevo y remozado "Pacto de Mayo", aunque esta vez no habrá libro ni rúbrica. Entiende que pintar el país de violeta atenta contra la velocidad necesaria para realizar los cambios que proyecta. En tanto, la interna opositora recién empieza y ya algunos advierten que nadie la frenará.


El gobierno de Javier Milei parece estar jugando al Juego de la Oca, ese tradicional esparcimiento en el cual, según el casillero que toque, avanza o retrocede. En el caso de La Libertad Avanza, en lugar de los cuadraditos del tablero, todo puede suceder de un día al otro.

La mesa política reunida este miércoles fue un encuentro en la que las palabras fueron cuidadas casi como agua en el desierto. Sin embargo, algo que quedó en claro mucho más nítidamente que lo que venía sucediendo hasta ayer nomás. Que por más que le hayan querido quitar todo el poder, Santiago Caputo ganó la pulseada principal. La política se ejecutará de acuerdo con el plan de la reelección presidencial. Nada más, ni nada menos.

A diferencia de lo que sucedió en las elecciones de 2025, en las que el oficialismo pretendió pintar de violeta todo el país y hasta promovió varios candidatos a gobernador en lugares donde los jefes territoriales eran sus aliados, ahora eso no sucederá. “Bornoroni, aunque sea nuestro, no puede valer más que un Llaryora”, sería la nueva lógica.

Gabriel Bornoroni es el diputado nacional libertario de Córdoba y presidente del bloque legislativo oficialista, aunque después, en su provincia, tenga tensas relaciones con los aliados Luis Juez y Martín De Loredo.

Más allá de lo extenso del encuentro, hubo temas que prefirieron no tratarse en profundidad, como la reforma política y las leyes de Zona Fría y Hojarrasca, ambas con media sanción en diputados. Pretendían que se aprobasen en la sesión citada para el próximo 16 de julio.

Sin embargo, la nueva embajadora de las malas noticias, Patricia Bullrich, dejó entrever que iba a ser muy difícil que ambos temas prosperen. Y, la reforma electoral, con la posibilidad de incluir el sistema de colectoras, directamente no fue debatido. Al parecer, a todos los presentes les quedó muy claro que ese proyecto, con la eliminación o suspensión de las PASO incluida, no tiene el apoyo mayoritario.

En otros ámbitos, Bullrich dejó en claro que no tiene ganas de volver para atrás en los avances institucionales instaurados en las leyes aprobadas en el pasado sobre el sistema electoral y no quiere saber nada con las listas colectoras o productos similares, como los acoples o las espejo, que repiten los candidatos engañosamente. Ni que hablar de volver a la ley de lemas, también escuchado en alguna reunión. Todas estas variantes son, dicen en su entorno, “las viejas prácticas de los señores feudales”.

"El tema electoral está muy discutido. Está el tema PASO, que nosotros no queremos que haya, porque es un sistema caro y por ahí no compite nadie contra nadie. Después está el tema PAS, para que cada partido organice una interna abierta. Y luego surgió una idea de una colectora, que deforma el sistema electoral", dijo hoy la senadora cuando volvió de la Casa Rosada y fue consultada por los periodistas que la esperaban en el Senado de la Nación. El PAS es un sistema idéntico al de las PASO, pero sin la O de obligatorio.

El cambio de clima se asemeja al que prometía Caputo, el asesor, antes de las elecciones del año pasado quien, acompañado de Barry Bennet, supuesto representante del gobierno de Donald Trump, se reunía con referentes de la “oposición dialoguista” para proyectar un futuro de apertura y plural. La victoria de La Libertad Avanza con los candidatos puros de Karina Milei y Martín Menem destruyeron aquella idea, que proponía más roles de importancia no solo para Diego Santilli sino para Guillermo Montenegro y Cristian Ritondo como así también contemplar los proyectos planteados por Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó, hoy alejados del mundo oficialista.

En la vuelta atrás en el pensamiento oficial tuvo muchísimo que ver Manuel Adorni. Al ser una decisión personalísima de la hermanísima, con su caída se llevó, también, buena parte de la reputación ganada en octubre pasado por la propia secretaria General de la Presidencia. El rey (El Jefe) quedó desnudo.

Tignanelli y Mendoza. Uno trata de "Vandor" a Kicillof y la diputada provincial visita distritos peronistas sin avisar.

El kirchnerismo peronista en su peor momento

MDZ dialogó con tres operadores de las principales corrientes del peronismo kirchnerista renovador, siempre guardando el estricto off para conservar la confianza. “¿No hay un lugar donde se sienten Sergio Massa, Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Martín Llaryora y el que ustedes más quieran invitar para hablar sin que participen los medios? Eso sí. Háganlo en un lugar como este, sin ventanas, cosa que nadie se accidente o se corte”, preguntó este cronista.

“Por supuesto que no… Está todo roto. Nadie tiene ganas”, coincidieron, en diferentes encuentros, los dirigentes consultados. Uno, sin embargo, fue mucho más cruel. “Mirá. Quienes no se le animan a Cristina Kirchner, van a esperar un tiempo para que todo decante naturalmente. Y si no es en 2027, en 2031 ya será otro el representante de ese espacio y no tendrá la fuerza de la señora”.

“Tenemos que sufrir una derrota grande para que esto se reconfigure de verdad. Axel no será el candidato porque sino hay fractura, eso te lo aseguro”, agregó la misma fuente. El propio gobernador ha dicho, en innumerables ocasiones, que él puede volver a la actividad privada y a su rol de profesor universitario. Los protagonistas en pugna, Massa, Kicillof, Uñac o el propio Llaryora tienen algunos años más para esperar en caso de que no haya unidad. Lo mismo cabe para otros insistentes referentes como Sergio Berni, otro que se anota en todos los puestos.

La imposibilidad de generar un marco de unidad lo ratificó Facundo Tignanelli, quien insistió en considerar a Kicillof como un nuevo Augusto Timoteo Vandor, el dirigente metalúrgico quien, con Juan Domingo Perón en el exilio, pretendía hacer “Peronismo sin Perón”. El gremialista terminó asesinado en su oficina de la UOM. Nadie cree que el gobernador corra la misma suerte, pero sí queda claro que no lo quieren. Para La Cámpora, Cristina padece las mismas persecuciones que el creador del peronismo.

El otro síntoma de que “está todo roto”, tal cual indicaron las fuentes citadas más arriba fue la presencia, sin aviso alguno, de Mayra Mendoza en Ituzaingó. Allí estuvo acompañada por su par, la diputada provincial Margarita Recalde, quien hacía de anfitriona por ser local. ¿A quien le tendría que haber avisado o invitado? Al intendente local, Pablo Descalzo, quien en su momento era parte del incipiente armado camporista cuando su padre, Alberto, era el amigo personal de Néstor Kirchner con Hugo Curto, Julio Pereyra y Juan José Mussi.

Descalzo padre es hoy uno de los armadores principales del proyecto presidencial del Movimiento Derecho al Futuro. Quizás por eso, nuevamente, los amigos de Máximo Kirchner ni siquiera le cursaron un anticipo de la presencia de Mendoza. El ex intendente es uno de los más respetados dirigentes bonaerenses pero pese a eso, sistemáticamente, Cristina Fernández de Kirchner lo relegó de las listas de diputados nacionales y provinciales, incluida la última bonaerense, esa que pudo presentarse tras el corte de luz en La Plata.

Descalzo fue designado quinto senador provincial, pero luego pasaron cosas y su lugar había sido dado al evitista Leo Grosso aunque el que terminó coronando fue el aliado de Mario Secco, Fernando Coronel, oriundo de San Fernando.

La inercia está llevando al espacio que había prometido volver mejor a terminar todo roto, esperando que aparezca el milagro de la unidad.