Intendentes hacen magia para esquivar la caída de la recaudación y la falta de recursos girados por Kicillof
Ante la falta de recursos, los Intendentes agudizan el ingenio. Algunos fabrican luminarias y otros seducen a inversores eximiéndolos del pago de tasas.
Intendentes bonaerenses deben agudizar el ingenio ante la falta de recursos
Los intendentes bonaerenses entre el ajuste del gobierno de Milei, paralizando obras financiadas por el gobierno nacional, y la administración Kicillof repartiendo a cuenta gotas fondos coparticipables y no pagando deudas a los municipios de IOMA, IPS y seguridad, entre otras. Obligaron a los jefes comunales a agudizar el ingenio para no quedarse a oscuras.
Ante la caída de la recaudación, producto de la crisis que afecta a los argentinos, algunos intendentes de la provincia de Buenos Aires se vieron obligados a buscar alternativas que les permitan seguir gestionando sin cortar recursos en áreas sensibles.
Por ejemplo, el municipio de Magdalena monto una fábrica de luces propia y se ahorra millones en proveedores; y en Zárate decidieron seducir inversores no cobrando tasas a emprendimientos inmobiliarios.
El ingenio de intendentes para achicar gastos en proveedores
En Magdalena, el intendente Lisandro Hourcade se cansó de licitaciones eternas y los precios inflados de proveedores que se abusan de las billeteras estales. La solución fue "cortarse solos": armando un taller municipal especializado donde fabrican y recuperan luminarias LED en desuso o con fallas.
La iniciativa permite optimizar recursos, reducir la dependencia de proveedores y acelerar la respuesta ante las demandas vecinales; un ejemplo a copiar por otros municipios.
Este sistema implementado por el municipio de Magdalena introduce una lógica de economía circular dentro de la gestión pública, extendiendo la vida útil de los materiales y reduciendo costos estructurales. Según datos oficiales, el ahorro en insumos alcanza el 40% respecto a los esquemas tradicionales de compra.
En diálogo con MDZ el jefe comunal magdalenense Lisandro Hourcade afirmo “Hoy Magdalena fabrica, repara y repone su propio sistema de iluminación, lo que nos permite ser más eficientes y, sobre todo, más rápidos en dar respuestas concretas a nuestros vecinos”.
Y remarco ““Esto no es solo ahorro, es una forma de gestionar: cuidar los recursos públicos, generar trabajo local y mejorar la calidad de vida en cada barrio”
Desde el municipio de Magdalena sostienen que lo que antes tardaba semanas por el papeleo técnico y la burocracia estatal, ahora lo resuelven en 40 minutos; el tiempo que demanda tener la luminaria lista para su colocación. Es pragmatismo puro: menos dependencia del mercado externo y más velocidad para el vecino que reclama seguridad.
Zárate y la rebelión de las tasas "cero"
Casi en simultáneo, pero apuntando a la inversión privada en el municipio de Zarate tiraron una bomba que genera ruido entre los intendentes: eliminaron la plusvalía por dos años para quienes inviertan en la costanera.
El intendente Marcelo Matzkin al anunciar la medida fue letal en su diagnóstico: "No podemos vivir de la creencia de que vamos a cobrar algo que nadie está dispuesto a pagar".
“Nosotros tomamos la idea de manejar un municipio que brinda servicios públicos. Primero con el concepto de no gastar más de lo que no se tiene, pero también de competir sanamente”, destaco el jefe comunal.
En cuanto al encarecimiento de costo final de la obra por el tributo extra , Matzkin dijo “Esa plusvalía hacía que el que iba a invertir tenga que vender un metro cuadrado no en 1700 dólares sino en 3000. Es un freno a la inversión- agregando- Ahora vamos a sacar por dos años la promoción de la construcción en la zona de costanera con la plusvalía cero. El que viene a invertir no va a pagar nada”
Es de destacar que previo a la eliminación de la plusvalía en Zárate pasaron la motosierra por más de 50 tasas municipales y, para sorpresa de los amantes de la presión fiscal que habitan en la gobernación bonaerense, la recaudación subió un 30%.
El concepto es simple: es preferible resignar el cobro de un tributo adicional para poner en valor, en el corto plazo, una zona consolidándola con obras pensando en el futuro de la comunidad.
Competir para no desaparecer
Ambos casos exponen un cambio de paradigma en la Provincia. Los municipios ya no se ven a sí mismos como simples administradores de la escasez o delegaciones de quejas, sino como unidades que deben competir.
En el municipio de Zárate entendieron que si no bajan las tasas, por los elevados costos adicionales en la construcción, el desarrollador se cruza a otro municipio; y Magdalena se muestra como faro de un municipio que gestiona administrando servicios públicos con criterio productivo.
El fin de la "tasadependencia"
Este esquema de "plusvalía cero" y "fabricación propia" marca una hoja de ruta para el resto de los intendentes bonaerenses. En un contexto donde la obra pública está en el freezer y los recursos coparticipables fueron convertidos, por la administración Kicillof, en un goteo agónico para los municipios, la creatividad se convierte en una cuestión de supervivencia política para los intendentes.
La señal que están viendo los intendentes, especialmente opositores, es clara. Saben que si se sientan a esperar el auxilio del gobierno de Kicillof se les incendian los municipios; por lo que deben agudizar el ingenio achicando gastos, reduciendo y eliminando tasas para seducir inversiones y de esta forma mantener “en línea” las arcas municipales.