ver más

Gabriel Bornoroni acelera su construcción en Córdoba y con LLA en modo expansión

El diputado Gabriel Bornoroni profundiza su recorrida territorial en Córdoba construyendo una estructura capaz de disputar la gobernación el año próximo.


Gabriel Bornoroni empezó a desplegar una estrategia que trasciende la actividad parlamentaria y apunta a la construcción de una estructura de La Libertad Avanza (LLA) en Córdoba de cara a 2027. El diputado nacional recorre la provincia con un objetivo: que el espacio libertario deje de ser una expresión nacional para convertirse en una alternativa de poder provincial.

Con la mirada puesta en la construcción partidaria en el interior provincial, el jefe del bloque oficialista en la Cámara baja se muestra en charlas con vecinos, inauguraciones con aliados y recorridas por distintas localidades para mantener la presencia territorial. Para LLA, el desafío pasa por transformar el caudal electoral que acompaña al presidente Javier Milei desde 2023 en Córdoba en una estructura partidaria con dirigentes y candidatos propios para las elecciones del año próximo.

Bornoroni lo planteó sin demasiados rodeos: “Nosotros vamos a presentar candidatos en las 427 comunas y municipios” de la provincia y aseguró que habrá postulante libertario para la Gobernación, aunque por el momento nadie se atreve a ponerle nombre a esas candidaturas. Para eso falta aún, aunque aspirantes no faltan. El mensaje es claro y apunta a mostrar que el partido trabaja con una lógica de despliegue territorial anticipado.

En diálogo con la prensa, el diputado buscó bajar el tono de esa disputa por los nombres, en los que además del suyo propio suenan fuerte el del senador Luis Juez y el del exdiputado Rodrigo De Loredo, como los posibles candidatos a disputarle la Gobernación a Martín Llaryora, quien ya admitió su voluntad de buscar la reelección.

Para Bornoroni, hablar de nombres demasiado temprano implica, a su entender, “faltar el respeto a la gente”. Sin embargo, al mismo tiempo deja planteado el objetivo político: “Sí vamos a tener candidato y sí vamos a enfrentar y vamos a ir a competir en todas las intendencias”.

La estrategia: escuchar los reclamos

El recorrido territorial tiene además un componente discursivo. Bornoroni intenta construir una narrativa que contraponga la mirada del oficialismo provincial con los problemas que, según plantea desde La Libertad Avanza, aparecen del diálogo con dirigentes y vecinos cuando se recorre el interior.

Y lo hace a través de "Qué abuso Córdoba". Se trata de la plataforma que Gabriel Bornoroni y la Libertad Avanza Córdoba creó para denunciar los abusos impositivos, burocráticos, de la obra pública y " cualquier otro tipo de abusos de la casta en la provincia".

“Lo que la gente quiere es ser escuchada”, afirmó, y agregó que un plan de gobierno debe surgir de ese contacto con los ciudadanos. La estrategia busca, así, combinar instalación política con una suerte de relevamiento territorial que le permita al espacio libertario identificar demandas y posibles referentes locales.

LLA busca ordenar la oposición a Llaryora

El otro eje de la construcción libertaria pasa por las alianzas. Bornoroni dejó claro que La Libertad Avanza pretende ampliar su espacio, aunque con una condición: quienes quieran formar parte deberán hacerlo formalmente y compartir el rumbo político.

“Las puertas están abiertas para todo lo que sí quiere sumar”, sostuvo en un mensaje dirigido a los actuales jefes comunales e intendentes, aunque existe un límite: “Los que no se sumen a la alianza La Libertad Avanza van a quedar afuera y vamos a competir”.

En esa definición aparecen conversaciones con dirigentes y sectores del PRO, la UCR, el Frente Cívico y espacios vecinalistas. El objetivo es empezar a delinear un armado que pueda enfrentar al peronismo provincial en 2027, pero bajo el liderazgo político de LLA.

Bornoroni sintetiza esa pretensión con otra definición: “Se participa desde adentro de la alianza, con idea y convicción firme”. La frase apunta a ordenar las expectativas de quienes podrían acercarse al espacio sin resignar la identidad libertaria.

Críticas a Llaryora, pero con un objetivo electoral

La relación con Martín Llaryora aparece como uno de los ejes inevitables del discurso libertario, aunque Bornoroni intenta llevar la discusión hacia el terreno de la gestión y no solamente hacia la confrontación política.

El diputado cuestionó al gobernador por la presión tributaria y por lo que considera una distancia entre su discurso pidiendo la eliminación de las retenciones y las demandas que aparecen en el territorio cordobés. Sin embargo, el planteo político de fondo es otro.

Este viernes en conferencia de prensa, Bornoroni buscó instalar que LLA no pretende obstaculizar a Córdoba por tratarse de una provincia gobernada por otro signo político. “Yo soy cordobés. Yo quiero que a Córdoba le vaya bien”, señaló, y agregó que el espacio no va a impedir que la provincia reciba asistencia de la Nación.

La diferencia, según su planteo, estará en el terreno electoral. La discusión no pasa por bloquear la gestión provincial sino por construir una alternativa para 2027. “Nosotros queremos que a Córdoba le vaya bien, a los cordobeses le vaya bien”, sostuvo.

El desafío de crear una estructura provincial

El principal interrogante para Bornoroni y para LLA no es solamente cuánto mide Milei en Córdoba, sino cuánto de ese respaldo puede convertirse en una estructura política propia.

La elección de 2027 tendrá una dinámica distinta a la nacional y obligará a los libertarios a contar con candidatos reconocidos en cada localidad, equipos territoriales y acuerdos capaces de competir en un escenario donde el peronismo tiene una estructura consolidada y los espacios que naciones como Juntos por el Cambio (radicalismo, PRO y Frente Cívico) conserva una red territorial propia.

Por eso, la recorrida de Bornoroni adquiere una dimensión política que excede el calendario inmediato. El diputado busca instalarse como uno de los dirigentes capaces de conducir ese proceso y, al mismo tiempo, ordenar a quienes pretendan sumarse a una eventual construcción opositora.

El objetivo es ambicioso: llevar a Córdoba la lógica política que permitió a Milei llegar al poder nacional, pero adaptándola a una provincia con dinámicas partidarias propias. La construcción recién comienza y todavía quedan muchas incógnitas por resolver, pero Bornoroni ya empezó a recorrer el camino hacia 2027.