Cesantearon a 7 policías vinculados al caso Blas Correas y crece la polémica
El Tribunal de Conducta de Córdoba los expulsó por faltas gravísimas. La madre de Blas Correas reclamó que se vaya contra los jefes de los policías.
Cesantearon a siete policías vinculado al caso Blas Correas, el adolescente asesinado en agosto de 2020 en Córdoba. Foto: NA
A casi seis años del crimen de Blas Correas, el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario dispuso la cesantía de siete efectivos de la Policía de Córdoba que habían sido investigados por su actuación durante el caso. La decisión reavivó la polémica, ya que algunos de los agentes habían sido sobreseídos o absueltos en la Justicia.
En ese marco, la madre del adolescente volvió a exigir que se investiguen las responsabilidades políticas y de la cúpula policial en el asesinato de su hijo.
Los policías fueron convocados este martes a la Jefatura de Policía, donde se les notificó de manera sorpresiva que quedaban separados definitivamente de la fuerza. La resolución administrativa alcanza a Natalia Soledad Márquez, Melisa Janet Escalante, Leonardo Alejandro Martínez, Rodrigo Emmanuel Toloza, Diego Norberto González, Ezequiel Eduardo Henot y Emanuel Alejandro Fachisthers.
Según informó el Tribunal de Conducta, la sanción fue aplicada por considerarlos administrativamente responsables de faltas gravísimas relacionadas con los hechos ocurridos el 6 de agosto de 2020, especialmente por el incumplimiento del deber funcional de proteger la vida de un ciudadano herido durante el procedimiento policial.
El cuestionamiento de uno de los policías
Uno de los policías cesanteados, Rodrigo Emmanuel Toloza, aseguró que ya había sido absuelto de los delitos de falso testimonio y encubrimiento agravado en el primer juicio por el crimen de Blas Correas, por lo que consideró injustificada la medida adoptada ahora.
El efectivo explicó que había retomado sus funciones en 2023 y que actualmente enfrenta una nueva imputación por abuso de autoridad vinculada a su actuación en la intersección de Chacabuco y Corrientes, donde el Fiat Argo en el que viajaba Blas llegó tras recibir el disparo que terminó con su vida.
Toloza sostuvo que permaneció apenas unos minutos en el lugar sin conocer lo que realmente ocurría y negó cualquier participación en el encubrimiento posterior. También rechazó haber tenido relación con el arma que fue plantada por integrantes de la fuerza para intentar modificar la escena del hecho.
"Voy a defender mi verdad como lo hice en el primer juicio. Quiero limpiar mi nombre por mi familia, mis hijas y mis compañeros", afirmó.
El reclamo de la madre de Blas Correas
La decisión también generó la reacción de Soledad Laciar, madre de Blas Correas, quien manifestó que recibió la noticia con "sentimientos encontrados". Si bien valoró que los agentes fueran apartados de la Policía, sostuvo que la investigación continúa enfocándose únicamente en los niveles inferiores de la fuerza.
La mujer insistió en que las responsabilidades deben alcanzar también a quienes ocupaban cargos políticos y de conducción policial al momento del crimen. En ese sentido volvió a mencionar al entonces gobernador Juan Schiaretti, al exministro de Seguridad Alfonso Mosquera y a exjefes de la Policía de Córdoba.
"Si queremos que la Policía cambie de verdad, hay que buscar los responsables para arriba", sostuvo Laciar, quien remarcó que el asesinato de su hijo evidenció un sistema de encubrimiento que, a su entender, no pudo haberse desarrollado sin el conocimiento o la responsabilidad de los máximos niveles de conducción.
El caso Blas Correas, ocurrido el 6 de agosto de 2020, se convirtió en uno de los hechos más emblemáticos de violencia institucional en Córdoba. A casi seis años del crimen, la cesantía de estos siete policías vuelve a poner el foco sobre las responsabilidades administrativas y políticas que aún siguen siendo motivo de debate.