En estado de shock: el dramático relato de la mujer que denunció por abuso sexual a su exnovio policía
Una mujer denunció que su novio expolicía la abusó sexualmente en su casa de Rivadavia. El sospechoso fue detenido y quedó complicado por las pruebas iniciales.
El policía que fue blanco de la denuncia de abuso sexual y terminó detenido en el Este provincial. (Se pixela el rostro para no comprometer la identidad de la víctima)
Una grave denuncia de abuso sexual contra un efectivo de la Policía de Mendoza sacudió la madrugada de este martes al distrito de La Libertad, en Rivadavia. Una mujer fue hallada en estado de shock y relató frente a las autoridades que su exnovio irrumpió en su casa encapuchado, la abordó mientras dormía y la accedió carnalmente sin su consentimiento.
El funcionario público sospechado por el ataque sexual fue aprehendido en su domicilio y quedó a disposición del fiscal Franco Scordo, de turno en la Fiscalía de Violencia de Género y Delitos Contra la Integridad Sexual de la Tercerca Circunscripción Judicial, quien definirá en las próximas horas su situación procesal.
Fuentes judiciales allegadas a la investigación sostuvieron que el presunto abusador quedó complicado luego de que un examen médico revelara lesiones compatibles con una agresión sexual en el cuerpo de la denunciante. Por eso, lo más probable es que pase a la cárcel luego de ser formalmente imputado.
"¿Por qué me haces esto?": el duro relato de la denunciante
La información policial señala que habían pasado algunos minutos de las 7.30 cuando personal policial del citado distrito rivadaviense tomó conocimiento que en un domicilio de calle Galigniana se encontraba una mujer, de 32 años, quien afirmaba haber sufrido un abuso sexual.
Cuando los uniformados arribaron al lugar, desplazados por el Centro Estategico de Operaciones (CEO), entrevistaron a la denunciante, quien se encontraba en estado de shock, con crisis de llanto y una fuerte conmoción, detallaron las fuentes consultadas por MDZ.
Más allá del difícil estado que atravesaba, la mujer tomó coraje y les contó a los funcionarios que, horas antes, alrededor de las 4.30 estaba regresando a su domicilio y inmediatamente se acostó a dormir. Unos treinta minutos más tarde, se despertó al sentir que alguien se colocó sobre ella en la cama.
La denunciante pensó que estaba sufriendo un asalto, por lo que rogó que "la soltara" porque tenía una hija a la que cuidar. En ese momento, mientras forcejeaban, el sospechoso le tapó la boca con una mano para callarla.
En ese instante, la mujer percibió un fuerte olor a cigarrillo que le permitió, de acuerdo con su versión, descubrir que el sujeto que la estaba abordando con el rostro cubierto era su exnovio —se reserva el nombre para no comprometer la identidad de la víctima—, un auxiliar con destino en el Cuerpo de Infantería "General Manuel Belgrano" y ex miembro del Ejército Argentino.
Del procedimiento surge que ella rápidamente le recriminó: "¿Por qué me haces esto?", llamándolo por su nombre. Fue allí cuando el agresor le hizo la seña de silencio, se destapó parte del rostro que tenía cubierto con el pasamontañas, como confirmando su identidad, explicó la denunciante.
Acto seguido, el sospechoso la ropa que llevaba puesta: una campera de neoprene, un rompevientos, un pantalón negro y unas zapatillas New Balance azul oscuro, detalla la información incorporada al expediente judicial.
Las amenazas tras el abuso sexual y la huida del atacante
Tras eso, la accedió carnalmente en contra de su voluntad y le pedía a su expareja que "disfrutara", agregando la mujer que se quedó inmovilizada por miedo a ser golpeada o que todo terminara de la peor manera.
No obstante, en medio de la vejación le clavó las uñas en las piernas al atacante sexual, en un último y desesperado intento por defenderse, pero el sujeto reaccionó obligándola a escribirle un mensaje desde su celular con el texto "negro, vení a mi casa", planificando una coartada. Luego, contó la mujer, el acusado tomó su celular y se autorespondió "ahí voy".
La mujer agregó que tras el abuso sexual, el hombre se limpió con un toallón, que quedó en su casa y seguramente será analizado, y que antes de retirarse la amenazó para que no comentara nada a nadie, especialmente al padre y el hermano de la denunciante. Finalmente, le dijo que se veía móviles policiales en su domicilio, iba a mandar a otras personas a atacarla de la misma manera.
Una vez que el agresor se alejó de la escena, la mujer se dirigió hasta el domicilio de su cuñada, quien se comunicó con la línea de emergencias 911 y alertó sobre la situación, lo que motivó el inicio de los trabajos policiales por la grave denuncia de abuso.
El diagnóstico que complica al policía detenido
Tras escuchar en detalle el relato de la denunciante, los policías dieron intervención a las autoridades judiciales correspondientes, que dispusieron en el acto la detención del policía sospechado por el abuso sexual.
En cuestión de poco tiempo, personal policial logró la detención del sospechoso en su vivienda, donde se activó el protocolo correspondiente por tratarse de un miembro de la fuerza y se le secuestró el arma reglamentaria, una pistola Bersa calibre 9 milímetros, con un cargador colocado y doce cartuchos en el interior. Asimismo, incautaron el chaleco antibalas provisto por el Estado y un celular Motorola E65.
Casi en paralelo, la denunciante fue trasladada al Hospital Saporiti de Rivadavia, donde una médica la examinó y diagnosticó "sospecha de abuso sexual", es decir, que presentaba signos compatibles de haber sufrido una violación. Por eso, luego continuó con la evaluación una médica obstetra y se le iba a aplicar el kit de emergencia para ese tipo de casos.
Más allá de ese diagnóstico inicial, la mujer iba a ser sometida a un peritaje físico por parte del Cuerpo Médico Forense (CMF) para constatar qué tipo de lesiones presentaba y si efectivamente corresponden a una agresión sexual.
Del mismo modo, serán claves los peritajes psicológicos tanto a la denunciante como al denunciado, que se desarrollarán, probablemente, en las próximas semanas.
Por mientras, el policía sospechado continuaba tras las rejas, aguardando que se resolviera su situación procesal en el expediente que dirige el fiscal Franco Scordo.



