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Estudios con drogas psicodélicas: una tendencia de los años 60' que vuelve a escena

Enzo Tagliazucchi, neurocientífico que se dedica a la investigación con psicodélicos naturales en Argentina, nos cuenta la historia de los estudios con drogas psicodélicas y qué pueden aportar desde la medicina.

El estudio científico de los psicodélicos comenzó en 1938 cuando el científico suizo Albert Hofman sintetizó por primera vez el LSD. Sus cualidades psicoactivas fueron descubiertas en 1943 cuando Hofman entró en contacto él mismo con la sustancia accidentalmente y experimentó sus efectos.

Años después, en 1947, Sandoz Laboratories comenzó a comercializar y distribuir LSD como droga psiquiátrica para el tratamiento de neurosis, alcoholismo, conducta delictiva, esquizofrenia y lo que llamaban perversiones sexuales.

Entrados los años 60, esta droga salió de los laboratorios y alcanzó mucha popularidad en la época de los hippies ya que se podía conseguir fácilmente. Durante estos años fue estudiada por muchos médicos, psiquiatras y psicólogos como Timothy Leary y Stanislav Grof, por nombrar algunos. La exploración y aplicaciones de esta droga se llevó al campo de la psicoterapia donde muchos aseguran que ha curado trastornos de depresión, ansiedad, estrés, tabaquismo y alcoholismo.

El LSD quedó prohibido en 1973 y catalogado como una de las drogas más peligrosas. Con el sepultamiento del LSD no fue hasta los años 90' que los estudios psicodélicos volvieron a florecer pero ahora con psicodélicos naturales como hongos psilocibes, DMT (molécula presente en la ayahuasca y en los seres vivos), peyote y otras plantas consideradas sagradas por las tribus ancestrales.

En entrevista con MDZ, Enzo Tagliazucchi, físico y neurocientífico que actualmente se dedica a la investigación con psicodélicos naturales en Argentina nos cuenta su mirada sobre los psicodélicos, sus posibles usos y la historia de los estudios con drogas psicodélicas.

Enzo Tagliazucchi

-Esta no es la primera vez que se estudian los psicodélicos en la historia. ¿Por qué crees que está remontando este estudio después de más de 60 años?

-Es una buena pregunta. Son varias cosas. Primero lo que pasó en Londres fue un disparador. Cuando los psicodélicos se prohibieron fue a principios de los 70. En los 80 y 90 empezaron a haber herramientas cada vez más poderosas para estudiar el cerebro humano en vivo. Durante todo ese tiempo los psicodélicos estaban prohibidos para la investigación científica. Lo que pasó en Londres en 2010 en adelante fue que un psiquiatra muy influyente en Reino Unido llamado David Nutt, que asesoraba al primer ministro en temas de salud pública y demás, logra persuadir a las autoridades regulatorias y al ministerio de salud de Reino Unido para que le otorguen licencia a su universidad, Imperial College, para hacer investigación con psicodélicos en personas sanas. Entonces salen varios trabajos, de los cuales fui autor de algunos, aplicando estas técnicas que nunca se habían aplicado para entender estos estados tan interesantes de conciencia. En el 2016 hacen un estudio piloto para estudiar psilocibina en personas con depresión. Fue un estudio pequeño con 20 personas pero con un resultado muy prometedor. Creo que este fue el momento en que se volvieron a estudiar los psicodélicos. La principal causa creo que es el motor económico frente a tantas drogas antidepresivas que no logran los efectos deseados. Sin el motor económico creo que no hubiera habido una explosión tan marcada de investigación de drogas psicodélicas como está al día de hoy.

-¿Por qué se prohibieron los psicodélicos a principios de los 70'?

-Creo que lo que pasó fue que las drogas psicodélicas se hicieron muy populares en ciertos círculos. Especialmente en ciertas partes de Estados Unidos. Movilizaron muchas personas que se encontraban afines al consumo de este tipo de drogas. El movimiento que más se identificó con todo esto fueron los Hippies pero dentro de este movimiento había grupos de personas que eran políticamente activos, conocidos como los Weathermen. Hubo una asociación directa entre el movimiento psicodélico y esa gente. Timothy Leary, un profesor de Harvard que estudió los psicodélicos, era la figura más visible del movimiento psicodélico en ese momento y lo llevaron preso. Al final lo terminaron rescatando los Weathermen. Ahí fue cuando Nixon dijo que ‘Leary es la persona más peligrosa de América’. Era gente que era vista como más disruptiva que el hippie promedio. 

Arresto de Timothy Leary en 1972

-¿Por qué estudiar drogas psicodélicas? ¿Qué se puede lograr estudiando esto?

-Hay al menos dos motivos. Primero es que cuando una persona consume una droga de este tipo, reporta cambios muy marcados en la forma en que “piensa y percibe” el mundo. Hay cambios en la percepción visual, pero también cambios en la forma en la cual la gente concatena pensamientos y el flujo del pensamiento. De hecho la forma por la cual la gente habla se vuelve alterada. Es un estado hiper-asociativo donde la gente encuentra asociaciones entre conceptos dispares. Es un estado en el cual la percepción del propio cuerpo en relación al entorno se altera. En definitiva, es un estado en el cual pasan muchas cosas que son interesantes para responder preguntas específicas sobre cómo funciona la mente humana, la cognición y la conciencia. Acá no hay mucha controversia, en el sentido de que se acepta esto y los estudios desde esta perspectiva no traen mucho debate porque es ciencia básica. Por otro lado, y esto es algo que viene desde los 50 y 60 y está teniendo un ‘revival’ muy fuerte hoy, es que se piensa que las drogas psicodélicas pueden servir para tratar algunos trastornos psiquiátricos. Principalmente trastornos depresivos. Las personas que tienen depresión a un nivel alto les cuesta el día a día y muchas veces tienden al suicidio. En general probaron muchos tratamientos tradicionales con resultados negativos. Entonces, la esperanza es que las drogas psicodélicas funcionen para mejorar a largo plazo los síntomas de estos pacientes de una forma distinta a la cual usualmente se los trata que es con antidepresivos que se consumen diariamente y pueden tener efectos secundarios indeseables si se dejan de tomar. Las drogas psicodélicas, por el contrario, se busca usarlas mediante una o dos dosis y que después, sin tener que seguir consumiéndolas, la persona muestra una remisión prolongada. Eso es lo que se está intentando evaluar al día de hoy. No es que ya esté demostrado. Los tipos de estándares de evidencia son mucho más elevados de lo que hoy por hoy se sabe de la psilocibina que es la principal droga psicodélica que se estudia para la depresión. Diría que hay estudios relativamente pequeños que apuntan en la dirección correcta pero es un error decir que ya está demostrado que la psilocibina funciona para tratar pacientes con depresión. Puede haber otras cosas que podrían estar pasando y que todavía no entendemos.

Hongos psilocibes

-¿Consideras que los psicodélicos son drogas más seguras que los fármacos tradicionales?

-Sí, lo son. Tienen efectos más rápidos también. De hecho, paradójicamente, la tasa de suicidios aumenta después de iniciar un tratamiento con fármacos tradicionales para personas con esta tendencia. Mientras que los psicodélicos tienen efectos antidepresivos rápidos. En un día o dos el paciente ya puede sentir estos efectos luego del tratamiento con psicodélicos.

-¿Crees que los psicodélicos pueden beneficiar a la sociedad?

-Como fármaco seguro. Yo estoy convencido de que dentro de los muchos usos que se están explorando sería muy extraño que en ninguno muestre tratamientos efectivos y eficaces. Eso por el lado de la medicina. Después hay algo que viene de los 60' en donde algunos sectores pensaban que si la sociedad consumía masivamente drogas psicodélicas eso iba a traer un estado de paz, de menos enfocarse en el materialismo y consumismo. Yo eso no lo creo. Creo que ya se entiende bien que una sociedad que consuma drogas psicodélicas en una tasa mucho más alta de la que sucede hoy, no es garantía de nada. Es muy ingenuo pensar que una molécula va a hacer que la gente sea mejor persona. La evidencia es que eso no pasa y yo creo que no va a pasar.

Hippies en Woodstock. Año 1969

-¿Crees que hay que descriminalizar las drogas?

-Yo personalmente creo que descriminalizar las drogas es la forma más directa y humanitaria de resolver la problemática de las drogas y la evidencia apoya eso. Si vos querés que la gente deje de sufrir daños con ciertas drogas y que además se termine el narcotráfico, baje la violencia asociada a las drogas e incluso baje el consumo, la mejor forma de hacerlo es descriminalizar y hacer que el estado esté mucho más presente. Esto lo pienso para todas las drogas en general, pero no creo que el consumo masivo de psicodélicos en una sociedad haga que sea mejor.

-¿Son consideradas adictivas las drogas psicodélicas?

-No, son consideradas anti adictivas en el sentido en que las personas que las consumen tienden a no querer consumirlas de nuevo, al menos en el corto plazo.

-¿Actualmente la psilocibina es lo que más se estudia entre los psicodélicos?

-Sí, por varios motivos. Porque es de una fuente natural; los efectos duran menos que otras drogas como el LSD; y no tiene ese estigma que tiene el LSD, por ejemplo. Entonces hay varios motivos por los cuales la psilocibina es un buen punto de partida.