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Tras la final del Mundial 2026, Argentina también pierde el liderazgo en capacidad de molienda de soja

Estados Unidos y Brasil lideran el mercado global. Cuáles son los factores que incidieron en la baja de las posiciones que registró Argentina.


En el Mundial de la molienda de soja, Argentina se mantiene en el podio pero cayó al tercer puesto, superada por Estados Unidos y Brasil, la nueva potencia emergente en la producción de la oleaginosa. Hay dos factores que inciden en este cambio, el desarrollo de los biocombustibles y la vigencia de retenciones a la soja en el país.

Si bien el cultivo de soja se empieza a desarrollar en Argentina a fines de la década del 70, sin embargo, la molienda, es decir el procesamiento de la oleaginosa, empezó a tomar cierta intensidad recién en la década del 90, cuando se expande la actividad en el Gran Rosario, con la instalación de varias plantas de molienda World Class.

"Este proceso tiene lugar en un contexto marcado por la sanción de la Ley 24.093 en 1992, que desregula la actividad portuaria, y por el inicio de la concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná en 1995, un primer paso importante para garantizar un mínimo de 32 pies de calado desde el complejo portuario del Gran Rosario hasta el océano, fortalecer la competitividad y asegurar el flujo exportador", señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Gracias a este desarrollo Argentina logró posicionarse hacia 2011 como el país exportador líder en subproductos oleaginosos (harina y aceites) en capacidad de molienda, superando incluso a competidores como Brasil y Estados Unidos.

El dato llamativo es que desde entonces en capacidad de procesamiento Argentina sigue siendo líder gracias a las inversiones realizadas por empresas privadas, pero con un 60% de la capacidad instalada.

El tema aquí es que la oferta de poroto de soja es insuficiente para cubrir ese potencial de procesamiento "en un contexto de desincentivo a la producción de soja ante la excesiva carga impositiva que empieza a sufrir el complejo desde inicios de la década de los 2000". Claramente, el impacto de las retenciones afecta la rentabilidad del negocio sojero.

En paralelo, los otros dos grandes productores de soja en el mercado global mantuvieron una tasa promedio de crecimiento industrial, aprovechando la mayor oferta local.

Así, la industria de soja en Estados Unidos y Brasil creció al 4% y 1,9% promedio anual durante la última década. "De esta manera, es que desde 2024 Argentina pasa a ubicarse en el segundo puesto en capacidad instalada teórica de procesamiento de soja entre los tres orígenes exportadores líderes al ser superado por Estados Unidos y en 2025 se retrocede al tercer puesto al ser superado por Brasil", indica un informe de la Bolsa de Comercio rosarina.

Escenario complejo

Hacia adelante, el panorama en los tres principales jugadores del mercado de industrialización de soja difiere sustancialmente. Brasil y Estados Unidos presentan una política clara en busca de incrementar el corte de biodiesel con gasoil para disminuir la dependencia del petróleo. Eso está dinamizando las inversiones en los dos países para incrementar la capacidad de procesamiento.

Algunas proyecciones conservadoras en base a las necesidades industriales mínimas para cumplir con la normativa de biocombustibles en cada país y siguiendo el escenario base del USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) "para la próxima década, el procesamiento de soja en Estados Unidos podría ubicarse entre 77 y 83 Mt hacia 2030. Mientras que, en el caso de Brasil, el crush doméstico de soja podría ubicarse en torno a 82 Mt hacia dicho período", asegura el informe de BCR.

En cuanto a Argentina, si bien está previsto una baja gradual de las retenciones para la soja a partir de enero 2027 y también de otros cultivos extensivos, la política futura del sector biocombustibles aún está en discusión y no hay un panorama claro.

Proyecciones de la BCR en base al modelo AGMEMOD, marcan para el escenario base y manteniendo todas las condiciones actuales constantes, que hacia 2030 "el crush de soja podría incrementarse levemente hasta 46,5 Mt".

Pero en un escenario sin derechos de exportación, para el mismo período la industrialización de soja "podría alcanzar las 54 Mt en Argentina, lo que significaría un aumento en torno al 23% frente al nivel de molienda actual", remarcó la Bolsa de Comercio de Rosario.