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Paso a paso: qué hay detrás de la suba de la calificación de Argentina en los mercados

¿Qué vio de bueno y de malo Standard & Poor´s? ¿Cómo impactó la mejora de calificación en los distintos mercados?


No hay duda que la primera suba de la calificación de riesgo crediticio de Argentina por parte de Fitch a B- puso a la deuda soberana de nuevo en el foco de atención del mercado, y a la expectativa del segundo paso, de empezar a ver flujos que comienzan a crecer y el posicionamiento de distintos fondos en deuda local.

Pero no se puede soslayar que el proceso electoral de 2027 implique que tanto los flujos como el posicionamiento sean al comienzo más gradual. Lo que está claro es que la mejora de la calificación es un proceso que se viene dando a lo “Mostaza” Merlo, paso a paso, como resultado de la consolidación de los fundamentos económicos que mejoran la sostenibilidad y sustentabilidad de la deuda local.

Ahora bien, ¿qué evaluó S&P Global Ratings para mejorar la nota de Argentina y qué riesgos planteó a futuro? Para entender los alcances de esta recalificación a B- es necesario analizar la posición de S&P y sus fundamentos.

Por un lado, destaca que el ancla fiscal es más creíble, poniendo en relieve al superávit fiscal como el núcleo del programa de estabilización. Por otro lado, considera que hay un mejor acceso al financiamiento, destacando que el Gobierno lo logró a través de emisiones en dólares en el mercado local, garantías de organismos y operaciones Repo con bancos globales.

Acumulación de reservas

También destaca la acumulación de reservas, aunque desde niveles bajos vía las compras del BCRA por US$10.000 millones en cinco meses del 2026, aunque advierte que las reservas netas seguirán siendo modestamente negativas, por lo que la mejora externa es incipiente todavía.

Por último, pondera la menor inflación y la recuperación económica. En definitiva, hace foco en la solvencia fiscal, el acceso al mercado de deuda (por el tramo local), la acumulación de reservas con un frente externo muy sólido y la mejora en las perspectivas de crecimiento e inflación.

Sin embargo, pese a esta visión optimista, S&P plantea riesgos y escenarios de stress vinculados al proceso electoral del 2027. O sea, ven Argentina sólida desde los fundamentos, pero con necesidad de consolidar el rumbo económico elegido.

La calificadora analiza también los factores que pueden generar cambios en esta nueva calificación: plantea un escenario positivo (de suba de nota) de 18 a 24 meses en los que se consolida la solvencia actual y mejora el acceso al financiamiento externo; mientras que en el escenario negativo (de baja de la nota) pone el foco en el riesgo de desestabilización del programa de ordenamiento macro y financiero y a cualquier decisión de canje de deuda que no sea voluntaria.

Impactos financieros

En síntesis, una mirada optimista, por eso la suba en la calificación y “view” hacia adelante conservador, lógico dados los antecedentes locales.

Ahora bien, ¿cómo impacta en los mercados? La decisión de S&P generó tres impactos directos en los mercados financieros.

• El primero, y más esperable, es la suba de los bonos soberanos locales, en especial los denominados en dólares y bajo ley New York. Ese aumento de precios tiene implícito una baja de la prima de riesgo país.

• El segundo impacto positivo es algo menos directo y tiene que ver con el aumento del valor de mercado de las empresas argentinas, en especial de las entidades financieras, en parte porque en su activo tienen bonos soberanos.

• El tercer impacto positivo es la disminución en el costo del canje entre dólar MEP y dólar CCL, es decir el precio por transferir dólares desde la plaza local hacia el exterior.

La gestora MegaQM analizó, en detalle, cada uno de estos impactos. Veamos sus conclusiones.

• Disminución del riesgo país: hubo un recorte de 70 puntos básicos, llegando al nivel más bajo en la era Milei. La primera reacción del mercado fue un aumento promedio en el precio de los bonos. El mayor aumento se dio en el tramo largo de los bonos Ley New York. Este movimiento es lógico, porque la calificación tiene mayor injerencia para los inversores externos que operan esos bonos y luego incide también la mayor “duration” de esos activos.

Tasa forward

Los bonos Ley Local también acompañaron y el otro factor positivo es la disminución en la tasa forward entre el Bonar 2027 (bono que vence antes del cambio de gobierno) y el Bonar 2028, que es un año más largo. Esa tasa es la referencia que se toma para valuar cuál es el nivel de riesgo país que el mercado espera para el primer año del próximo gobierno. En síntesis, la mejora del riesgo país fue notoria, marca un quiebre, aunque todavía queda un camino largo por recorrer hasta llegar el nivel de economías comparables, con fundamentos similares a los de Argentina.

• Aumento del valor de empresa: el segundo impacto fue una suba del Merval medido en dólares del 7,5% en un día. Es una mejora significativa, pero que todavía deja a la renta variable por debajo de la mejora que se ha dado en la renta fija. Al analizar el impacto a nivel sectorial, se ve que fue generalizado, pero con un foco específico en finanzas, donde a la mejora generalizada se suma la alta presencia de deuda soberana en su activo.

• Disminución del canje MEP-CCL: el tercer impacto es algo que se venía esperando y que distorsiona la operatoria en moneda extranjera en especial en el tramo corto. Se trata del costo del canje para transferir dólares del mercado local hacia el extranjero (canje MEP-CCL).

Mercado de dólares

Ese costo, que venía operando en el rango del 4% bajó hasta 3%. Sigue siendo alto, pero empieza a denotar un cambio en el desequilibrio de flujos de salida y de entrada de divisas. En la medida que este proceso se consolide, se debería dar una disminución mayor de ese costo del canje, porque si bien bajó, el valor actual sigue siendo muy alto con respecto a valores recientes.

Si el costo del canje es muy alto, el incentivo para hacer movimientos hacia el exterior por períodos cortos de tiempo desaparece y eso impacta en las tasas en dólares para el mercado local, que en los últimos meses ha estado sobre-ofertado justamente por la necesidad de evitar pagar esos cuatro puntos de canje.

En las próximas semanas habrá que monitorear el costo del canje y el valor de los activos locales “hard dollar” con “duration” menor a 1 año, que serán los termómetros que muestren si efectivamente se logran revertir esos desequilibrios entre flujos de entrada y de salida.