Milei 2027: ¿qué tiene en la cabeza el mercado de cara a las próximas elecciones?
Resta mucho aún para la batalla electoral del año próximo, pero la reelección de Javier Milei ya se coló en las planillas de cálculos de los inversores.
De cara a las cruciales elecciones presidenciales de 2027 los mercados viene "orejeando" qué puede ocurrir y cuál sería la respuesta a la segura candidatura a la reelección del presidente Javier Milei.
ArchivoPoco más de un semestre atrás el gobierno de Javier Milei logró sortear con amplitud el desafío de la elección de medio mandato, luego del revés en la provincia de Buenos Aires en septiembre, sin embargo, a partir del triunfo electoral hubo una serie de datos económicos, sociales y políticos que inyectaron una alta dosis de incertidumbre en el mercado sobre las chances de reelección en 2027.
Al observar la foto actual de la opinión pública, los últimos sondeos muestran que, según Poliarquía-UTDT, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó por sexto mes consecutivo en mayo, aunque se mantiene en niveles cercanos al 40%, mientras que según AtlasIntel-Bloomberg, la aprobación de Milei rebotó más de cuatro puntos porcentuales en mayo también a casi 40%.
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En este contexto, es inevitable que el mercado tenga ansiedad sobre las próximas elecciones, por más que falte mucho tiempo. La historia de los últimos 20 años muestra que las mayores alzas diarias protagonizadas por el índice bursátil Merval en dólares fueron con los triunfos de Milei (el balotaje de 2023 y el triunfo nacional en octubre 2025) mientras que las caídas diarias más grandes se dieron, además de durante la pandemia, con las derrotas de Macri (post PASO 2019 contra Alberto Fernández) y de Milei (2025 en la elección de provincia de Buenos Aires).
Riesgo "kuka"
Mucho se viene hablando del boom exportador, vinculado con el sector energético y minero, más el agro, y la lluvia de dólares que vendrán. Pero en el medio se coló de vuelta el llamado “riesgo Kuka”.
En tal sentido, en el mercado creen que en la previa electoral este fenómeno puede quedar minimizado, no eliminado, debido precisamente a la transformación estructural de la matriz energética del país. De acuerdo con estimaciones oficiales, en el próximo mandato (2028-2031) el saldo comercial sumado de energía y minería será de 43.000 millones de dólares anuales promedio versus los 1.000 millones promedio en la era Fernández (2020-2023).
Claro que estas proyecciones dependerán de que se ejecuten ciertas inversiones, pero en cualquier caso el cambio de las cuentas externas será de tal magnitud que, en el escenario de máxima es que el país podrá salir de la trampa de estancamiento en la que está desde hace más de 70 años, y en el escenario de mínima quizá permita que la macro de los próximos años tenga más plafón para afrontar políticas que en otro contexto serían insostenibles en muy poco tiempo.
Escenario abierto
En palabras de los analistas de 1816, esto significa que “quizás el BONAR 28 (bono del Tesoro en dólares que vence en 2028) termine pagándose en cualquier escenario político”.
Ahora bien, ¿qué incentivos políticos existen en ambos bandos? En el caso de que el Gobierno no gane en primera vuelta, según los analistas, precisa que el balotaje sea contra alguien con peor imagen que la de Milei, de ahí la necesidad de mantener viva la polarización con el kirchnerismo, a riesgo de poder generar mayor volatilidad financiera y arriesgando la estabilidad preelectoral.
Mientras que, por el lado de la oposición los incentivos políticos no son tan claros, porque proponer planes que conspiren contra la estabilización económica del Gobierno como ser prometer un “dólar recontra alto” o pagar las jubilaciones con los intereses de la deuda del BCRA o la misma dolarización libertaria, hacen dudar porque en las últimas elecciones la gente cambió su voto al ver el caos generado por ir en contra del oficialismo.
Esto da pie a plantear si el país va hacia otra elección binaria. Si bien es imposible descartar sorpresas, hoy el escenario más probable es una competencia entre Milei y un candidato peronista, posiblemente Kicillof. Pero, el gobernador bonaerense ¿podría replicar la estrategia de Lula 2002, que en su “Carta al pueblo brasileño” prometió que cumpliría los contratos y tendrá superávit primario en caso de ganar?
Si bien no puede descartarse, lo cierto es que hasta aquí Kicillof brindó más muestras de apertura al diálogo que de moderación en ideas económicas, aunque, de todos modos, más allá de la retórica del mandatario kirchnerista, en su gestión bonaerense ha hecho un ajuste del 15% real en el gasto primario entre 2023 y 2025.
Mercado y elecciones
¿Cómo reflexiona el mercado? En primer lugar, si bien falta mucho para 2027, vale señalar que a esta altura de las últimas tres elecciones presidenciales era imposible predecir quién iba a ganar (un año y medio antes de la elección 2015 -que ganaría Cambiemos- Macri estaba tercero en las encuestas, tres meses antes de las PASO 2019 -con la dura derrota de Macri- nadie pensaba en Alberto, mientras que un año antes de la elección 2023 -que ganó Milei- el 64% del círculo rojo creía que terminaría ganando Larreta y otro 18% Bullrich).
En segundo lugar, si bien Milei perdió imagen, si se cumplen los pronósticos del REM del BCRA, sobre inflación y actividad, el Gobierno debería llegar con muy buenas chances a la elección. La posibilidad de que haya o no balotaje dependerá no solo de la imagen del Presidente, sino también de cuántos candidatos haya en primera vuelta.
Nuevo Congreso
Por otro lado, un dato no menor, es que el Congreso 2028-2029 sería en teoría más reformista que el de ahora (entre LLA y PRO tienen el 48% de los diputados y el 42% de los senadores cuyos mandatos no vencen en 2027), aunque los legisladores luego se mueven bastante según el llamado clima de época y por ende habrá que ver el resultado de la elección.
Por eso, más allá de cómo termine la elección, lo más difícil de todo es imaginar que no habrá algo de volatilidad en el camino a los comicios, advierte la consultora 1816, donde lo positivo es que las tasas de los bonos ya incorporan eso como se ve en la curva de Bonares, el 2028 y el 2027 sugieren que hacia octubre del año que viene la tasa de un bono en dólares a un año será de 13,7% contra cable (CCL vs MEP) mientras en la curva CER se ve algo parecido donde la tasa entre el Bonte TZX27 y TZX28 refleja que el mercado piensa que la tasa real a un año en junio.
Claro que también habrá que estar atento al resultado de las elecciones de noviembre de este año en Estados Unidos, para saber qué tan fuerte o débil queda Trump para el segundo tramo de su mandato presidencial y qué tanto espacio tendría eventualmente para volver a apoyar de manera extraordinaria a Milei el año que viene. Un dato no menor.