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Sequía: grandes pérdidas y malos augurios en todas las regiones

Tras largos meses de seca y una economía que no acompaña, el sector agrario en todo el país empieza a preocuparse por su productividad y los altos riesgos que enfrenta.
Mendoza enfrenta una de las peores sequías de los últimos 30 años y las acequias comienzan a no dar abasto Foto: InterNos
Mendoza enfrenta una de las peores sequías de los últimos 30 años y las acequias comienzan a no dar abasto Foto: InterNos

La producción agropecuaria se enfrenta a un verano con escasas posibilidades de cambio que le tiendan una mano en su desarrollo. Mas allá de las políticas económicas, los productores llevan meses enfrentando una sequía inimaginable que pone en riesgo a los cultivos y al ganado en todo el país, aunque varía según las regiones, según comentaron a MDZ productores de distintas áreas productivas del país.

En el Noroeste Argentino (NOA), se registró un régimen de lluvias provechoso en septiembre, que le dio respiro a la producción regional. Lo mismo ocurrió en el norte de Cuyo, en Misiones y el norte de la Patagonia.

El NOA venía de registrar más de 20 meses de sequía, cuando cayeron las aliviadoras lluvias de septiembre.

Igualmente, en la región austral del país esperan que estas condiciones se sostengan para tener un verano sin incendios. Es que producto del tipo de vegetación predominante en la Patagonia, los incendios pueden prender fácilmente ante una quema accidental o intencional, poniendo en riesgo gran cantidad de cabezas de ganado ovino, variedad de otros animales de cría y silvestres, vegetación y plantaciones frutihortícolas.

Sequías más leves se han presentado en Mendoza, aunque el patrón de precipitaciones de la provincia puede llevar a agravar la situación. En ese sentido, se espera que el deshielo del invierno crudo que han vivido en la zona andina, acompañe durante el verano con buen caudal de agua para la producción agropecuaria, aunque eso aún está por verse.

El impacto en la producción

El Centro del país también se encuentra en jaque por la sequía, aunque aún moderada, como en la banda norte del río Salado y el sur del Litoral. En estas regiones están en riesgo grandes producciones de grano (soja y maíz, especialmente) lecheras y de ganado. Zonas de gran producción y que influyen de modo importante en la economía del país, se enfrentan a un año difícil y pretenden recuperarse lo antes posible.

El fuego en el Paraná es una de las postales de los últimos meses.

La zona roja de Argentina es definitivamente el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe y Entre Ríos. Allí la sequía se ha vuelto no solo insoportable, sino el tema principal para todos los productores agropecuarios. Región que, últimamente, ha estado en todas las noticias por los incendios del Paraná, enfrentando una de las horas más críticas para uno de los lugares más productivos del país.

Al sur de Buenos Aires, las sequías no son tan graves como en el norte. En el centro de la provincia preocupa para la producción de granos y ganado bovino. Más en la zona costera, se forman temores en la producción frutihortícola que requiere de riegos más constantes y para eso necesita de ríos bien alimentados que sostengan ese grado de consumo.

La sequía en números

De acuerdo a un relevamiento de la mesa Nacional de Monitoreo de Sequías, en el país hay unas 141,3 millones de hectáreas afectadas por la seca, dedicadas a agricultura, ganadería y forestración. Entre ellas, 1,8 millones de hectáreas destinadas al trigo, sumado a más de 12,4 millones de cabezas de ganado en riesgo. Esta suma termina por afectar a más de un millón de habitantes de todo el país.

En términos económicos, la exportación de granos de trigo se estima que pierda unos US$ 430 millones en exportaciones, por la menor superficie sembrada y una caída de la cosecha estimada en casi 4,5 millones de toneladas.

Esto no solo por la sequía, sino también por las heladas tardías que se presentaron en Argentina. Estas pérdidas monetarias, sumadas a las retenciones (33% para el complejo sojero, 33% para el trigo y el maíz) para un país con gran producción agropecuaria, enfrentan al productor a grandes problemas para la reinversión con vistas a futuras temporadas.