Receta de shakshuka con espinacas y queso feta ideal para cualquier comida
Prepara esta receta paso a paso de shakshuka con espinacas y queso feta, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una comida única.
Esta receta de shakshuka tiene origen en el norte de África y se popularizó en Medio Oriente.
20MinutosEsta receta de shakshuka con espinacas y queso feta es una opción sabrosa, colorida y reconfortante, ideal para compartir en cualquier momento del día. Combina huevos escalfados en una salsa especiada de tomate con verduras frescas y queso cremoso, logrando un plato nutritivo y lleno de sabor.
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Ingredientes para una shakshuka de espinacas perfecta
Rinde 2 porciones.
- Aceite de oliva: 3 cucharadas.
- Cebolla mediana: 1 unidad.
- Ajo: 2 dientes.
- Pimiento rojo: 1 unidad.
- Tomate triturado: 400 g.
- Espinacas frescas: 150 g.
- Huevos: 4 unidades.
- Queso feta: 100 g.
- Comino molido: 1 cucharadita.
- Pimentón dulce: 1 cucharadita.
- Ají molido o chile en polvo: ½ cucharadita.
- Sal: a gusto.
- Pimienta negra: a gusto.
Paso a paso ¡muy fácil!
1- Calentar el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio.
2- Picar la cebolla y el ajo, y rehogarlos hasta que estén transparentes.
3- Agregar el pimiento cortado en tiras y cocinar unos minutos hasta que esté tierno.
4- Incorporar el tomate triturado, el comino, el pimentón, el ají molido, sal y pimienta. Cocinar 10 minutos.
5- Añadir las espinacas y mezclar hasta que se reduzcan.
6- Hacer pequeños huecos en la salsa y cascar los huevos dentro.
7- Tapar la sartén y cocinar hasta que las claras estén firmes y las yemas a gusto.
8- Desmenuzar el queso feta por encima y servir caliente.
De la cocina a la mesa
La shakshuka con espinacas y queso feta es un plato versátil que se adapta tanto a un desayuno especial como a un almuerzo liviano o una cena informal. Su combinación de tomate especiado, huevos cremosos y queso salado crea un equilibrio de sabores muy atractivo. Además, es una receta sencilla que no requiere técnicas complejas ni ingredientes difíciles de conseguir. Puede acompañarse con pan crujiente, arroz o incluso disfrutarse sola. Prepararla en casa permite ajustar las especias y la cocción del huevo al gusto personal, convirtiéndola en una opción práctica, nutritiva y siempre reconfortante. ¡A disfrutar!



