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Patatas bravas clásicas: receta fácil y llena de sabor español

Prepara esta receta paso a paso de papas bravas, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una auténtica comida española.


Esta receta de patatas bravas es uno de los grandes clásicos de la cocina española, famosa por su contraste entre patatas crujientes y una salsa intensa y ligeramente picante. Ideal para compartir, es una preparación sencilla que conquista por su sabor y su carácter tradicional.

La receta de patatas bravas cambia según la región, variando el nivel de picante de la salsa.

La receta de patatas bravas cambia según la región, variando el nivel de picante de la salsa.

Ingredientes para unas patatas bravas perfectas

Rinde 4 porciones.

Para las patatas:

  • Patatas: 1 kg.
  • Aceite de oliva: cantidad necesaria para freír.
  • Sal: a gusto.

Para la salsa brava:

  • Aceite de oliva: 3 cucharadas.
  • Cebolla: ½ unidad pequeña.
  • Ajo: 1 diente.
  • Pimentón dulce: 1 cucharadita.
  • Pimentón picante: ½ cucharadita.
  • Harina de trigo: 1 cucharada.
  • Caldo de pollo o vegetal: 250 ml.
  • Vinagre de vino: 1 cucharadita.
  • Sal: a gusto.

Paso a paso ¡muy fácil!

1- Pelar las patatas y cortarlas en cubos medianos e irregulares.

2- Lavarlas y secarlas bien con un paño limpio.

3- Freírlas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Retirar y salar.

4- Para la salsa, picar finamente la cebolla y el ajo.

5- Rehogarlos en una sartén con aceite de oliva a fuego medio.

6- Agregar la harina y mezclar durante un minuto.

7- Incorporar los pimentones y remover rápidamente.

8- Añadir el caldo poco a poco, mezclando hasta espesar.

9- Condimentar con sal y vinagre, cocinar unos minutos y retirar.

10- Servir las patatas calientes con la salsa brava por encima o al costado.

Esta receta de patatas bravas nació en bares madrileños como tapa económica y contundente.

Esta receta de patatas bravas nació en bares madrileños como tapa económica y contundente.

De la cocina a la mesa

Las patatas bravas son una preparación simple pero llena de personalidad, donde el secreto está en el equilibrio entre la fritura crujiente y la intensidad de la salsa. Esta receta permite disfrutar en casa de un plato emblemático de bares y tabernas, ideal como entrada o para compartir. Además, la salsa se puede ajustar en picante según el gusto personal, lo que la vuelve aún más versátil. Preparar esta receta es una excelente forma de acercarse a la cocina tradicional española, logrando un resultado sabroso, reconfortante y perfecto para reuniones informales. ¡A disfrutar!