Calefacción eléctrica en invierno: qué aparato conviene usar para ahorrar en la factura de la luz
Ante el uso intensivo de la calefacción eléctrica en invierno, los analistas advierten sobre el consumo fantasma.
Cuál aparato conviene más. Fuente: Shutterstock.
Con la llegada del invierno el uso intensivo de la calefacción eléctrica se vuelve indispensable en miles de hogares. Los analistas advierten que la barrera del consumo puede superarse fácilmente si no se racionaliza el uso de los artefactos.
A la hora de mitigar el frío, la elección del electrodoméstico es determinante para el presupuesto familiar. Un análisis comparativo de consumo para usuarios subsidiados en el Área Metropolitana de Buenos Aires, calculado sobre la base de una hora de uso semanal, permite trazar un mapa claro de los equipos más y menos eficientes.
Cómo ahorrar en invierno
El dispositivo que lidera el podio del gasto es el caloventor. Aunque su bajo costo de compra y portabilidad lo hacen muy popular, su resistencia de 2000 W llega a demandar unos 61 kWh al mes, lo que se traduce en un costo aproximado de $7.676 con el cuadro tarifario vigente desde junio. En segundo lugar se ubica la tradicional estufa de cuarzo de dos velas, con un gasto mensual de 37 kWh ($5.489).
El aire acondicionado en modo calor se posiciona en el tercer escalón, requiriendo unos 33 kWh mensuales ($5.125), siempre y cuando se lo programe en la temperatura recomendada de 20°C.
-
Te puede interesar
Para qué sirve llevar una rama de canela envuelta en papel aluminio
En el extremo de mayor eficiencia aparecen los radiadores eléctricos, con un consumo de 29 kWh ($4.760), y los paneles eléctricos de bajo consumo, que se consolidan como la alternativa más económica del mercado al demandar apenas 18 kWh al mes, equivalentes a un gasto de $3.758.
Los técnicos señalan que por cada grado que se eleve el termostato de la calefacción, el consumo eléctrico general puede trepar cerca de un 8%. Por este motivo, desaconsejan prender y apagar el aire acondicionado de forma intermitente, ya que los arranques frecuentes generan picos de tensión innecesarios.
Asimismo, los especialistas alertan sobre el "consumo fantasma" o modo stand by. Aquellos dispositivos que permanecen enchufados de forma permanente sin estar encendidos representan un goteo invisible que llega a explicar entre el 7% y el 15% del total de la energía mensual que abona un hogar.
La importancia de la etiqueta
Para quienes planean renovar sus equipos de calefacción, la recomendación central es revisar la etiqueta de eficiencia energética obligatoria.
Este sistema de escala, que va desde la letra A (máxima eficiencia) hasta la G (menor rendimiento), es una herramienta fundamental de ahorro: un artefacto catalogado con la letra A consume prácticamente la mitad de la energía que uno de prestaciones medias, mientras que los de categoría B garantizan un ahorro de entre el 25% y el 50% frente al promedio.