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Sin vinagre y sin bicarbonato: cómo eliminar la grasa del horno en pocos segundos

La limpieza profunda del horno puede ser rápida y sencilla. Te mostramos cómo eliminar la grasa acumulada con dos aliados inesperados.

Un secreto de limpieza con sal y limón. Fuente: Shutterstock.

Un secreto de limpieza con sal y limón. Fuente: Shutterstock.

Cada vez que se usa el horno o las hornallas, las salpicaduras de comida y de grasa no se pueden evitar. Existe una limpieza sencilla que no necesita vinagre ni bicarbonato de sodio. En este caso la sal y el limón son los mejores aliados.

Limpieza sin vinagre

Si la suciedad no lleva mucho tiempo adherida, la sal de mesa es un recurso infalible y ultra económico para removerla sin esfuerzo. Para eso se aconseja retirar las rejillas y las bandejas. Disolver 250 gramos de sal en medio litro de agua y esparcir la mezcla por toda la superficie del horno.

Se puede realizar una limpieza efectiva sin vinagre. Fuente: Shutterstock.

Se puede realizar una limpieza efectiva sin vinagre. Fuente: Shutterstock.

Dejar actuar la solución durante 15 minutos. Pasado ese tiempo, la suciedad se habrá aflojado y se puede retirar fácilmente pasando un paño húmedo.

Cuando la grasa está muy pegada o el horno quedó impregnado con un olor fuerte, el ácido cítrico del limón es la solución definitiva. Para eso se exprime el jugo de tres limones en una fuente apta para horno y se añade un chorro de agua. Encender el horno a temperatura baja y dejar la fuente dentro durante 30 minutos. El vapor cítrico que se genera ablandará las costras de grasa de las paredes. Una vez que el horno se enfríe, solo hay que pasar una esponja suave para remover todo.

Por otro lado, las asaderas suelen llevarse la peor parte de la cocción. Para devolverles el brillo, se recomienda dejarlas con agua tibia y una buena cantidad de sal, y que queden en reposo por media hora antes de lavarlas.

La clave para evitar jornadas eternas de limpieza es la prevención. Los especialistas recomiendan adoptar dos hábitos sencillos: utilizar protectores o papel aluminio sobre las fuentes al cocinar, y pasar un trapo rápido por el horno apenas se entibie después de usarlo.