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Bacalao a la vizcaína: una clásica receta que nunca falla

Prepara esta receta paso a paso de bacalao a la vizcaína, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una auténtica comida española.


Esta receta de bacalao a la vizcaína es uno de los grandes clásicos de la cocina del norte de España. Destaca por su salsa intensa de pimientos y cebolla, logrando un plato lleno de sabor, tradición y una textura suave que conquista desde el primer bocado.

Esta receta tiene siglos de historia en la cocina vasca.

Ingredientes para un bacalao a la vizcaína perfecto

Rinde 4 porciones.

  • 800 g de bacalao desalado en lomos.
  • 4 pimientos choriceros secos.
  • 3 cebollas grandes.
  • 2 dientes de ajo.
  • 200 ml de aceite de oliva.
  • 100 ml de caldo de pescado.
  • 1 hoja de laurel.
  • Sal al gusto.
  • Pimienta negra al gusto.

Paso a paso ¡muy fácil!

1- Hidrata los pimientos choriceros en agua caliente durante 30 minutos.

2- Retira la pulpa de los pimientos con una cuchara y reserva.

3- Corta las cebollas en juliana fina y pica los ajos.

4- Calienta el aceite en una cazuela y sofríe la cebolla a fuego lento hasta que esté muy blanda.

5- Agrega los ajos y cocina un par de minutos más.

6- Incorpora la pulpa de pimiento choricero y mezcla bien.

7- Añade el caldo de pescado y la hoja de laurel; cocina 10 minutos.

8- Tritura la salsa si deseas una textura más fina.

9- Coloca el bacalao en la cazuela con la piel hacia arriba.

10- Cocina a fuego suave durante 8–10 minutos hasta que el pescado esté tierno.

11- Ajusta de sal y pimienta antes de servir.

Cada familia adapta la receta según su tradición local.

De la cocina a la mesa

Esta receta de bacalao a la vizcaína es una muestra perfecta de cómo la cocina tradicional logra platos profundos y elegantes con pocos ingredientes. La salsa, elaborada lentamente, concentra sabores que realzan la suavidad del bacalao sin opacarlo. Es ideal para ocasiones especiales, comidas familiares o celebraciones, ya que se puede preparar con anticipación y mejora con el reposo. Servido con pan o acompañado de arroz blanco, este plato ofrece una experiencia auténtica que conecta con la historia gastronómica del País Vasco y demuestra por qué sigue siendo un referente culinario. ¡A disfrutar!