Todo lo que se puede hacer en Puerto Madryn: avistamiento de orcas, Vía Crucis submarino y mucho más
A pesar de no ser época de ballenas, la ciudad chubutense de Puerto Madryn tiene mucho para ofrecer en cualquier momento del año.
En el noroeste de la provincia de Chubut, existe una ciudad que es ideal para visitar un fin de semana largo, especialmente en Semana Santa. Se trata de Puerto Madryn, muy conocida por ser un destino clave para ver a la imponente Ballena Franca Austral.
No obstante, a pesar de no ser temporada de ballenas, la capital del buceo tiene mucho para ofrecer: expediciones y encuentros íncrebles con la naturaleza, platos clásicos de la cocina marina, tradiciones de la ciudad y mucho más.
Vía Crucis submarino
A diferencia del tradicional ritual religioso que cuenta el sacrificio y sufrimiento de Jesús, el que se realiza en la ciudad chubutense tiene una particularidad: a partir de la octava estación, una vez que la multitud llega al Muelle “Comandante Luis Piedra Buena”, la cruz luminosa de casi cuatro metros se sumerge las aguas del Golfo Nuevo.
A partir de ese punto, las estaciones restantes del Vía Crucis continúan bajo el mar, con varios buzos profesionales que cargan la cruz hasta la orilla, a lo largo de unos 500 metros y a aproximadamente ocho de profundidad. Desde el mar, se proyecta el resplandor de la cruz iluminada, junto con las luces de los equipos que portan los buzos y las embarcaciones.
De este modo, la escena genera una postal única para quienes presencian el acontecimiento desde la costa o desde el muelle. El público, por su parte, enciende las llamadas "tulipas", unas velas envueltas en un papel en forma de tulipán para que no se apaguen con el viento chubutense.
La ceremonia concluye cuando el sacerdote y los buzos emergen del agua cargando la cruz y avanzan hacia la orilla, donde son recibidos por la comunidad. Allí, el coro municipal y parroquial entona canciones alusivas junto a una gran fogata.
Uno de los clásicos personajes de la tradición es “Pinino” Orri, reconocido buzo de la ciudad y uno de los pioneros del evento. Cada edición, el hombre de 66 años desciende con su característica escafandra y acompaña el recorrido submarino de la cruz. "Somos todos gente de mar. En este momento tan especial, que es la Semana Santa, conjugamos nuestra parte espiritual con nuestra parte del trabajo de todos los días", explicó Orri a MDZ.
El acontecimiento, un clásico de la ciudad desde 2014, cuenta con la bendición papal y cada año convoca a cientos de residentes y visitantes.
Temporada de orcas
Cada año, entre marzo y mayo, distintos sectores de Península Valdés, ubicada a más de 70 km de la ciudad, se convierten en el escenario de un fenómeno natural protagonizado por las orcas. Se trata de una estrategia de alimentación única que realizan estos animales llamada varamiento intencional.
Durante esta maniobra, las orcas se impulsan deliberadamente fuera del agua en marea alta para capturar crías de lobos o elefantes marinos cerca de la orilla. Se trata de uno de los comportamientos predatorios más espectaculares de la vida salvaje marina y fue documentado por primera vez en 1974 en esta región.
"Para que tengamos orcas varando necesitamos tener presas. En este caso tuvimos lobitos en enero, y en un periodo de entre 6 meses y 1 año logran independizarse totalmente la madre. Entonces van de a poco metiéndose por su cuenta al agua, porque se trasladan mucho mejor por agua que por tierra. Así que este es el momento en el que, lógicamente, hay temporada alta de orcas", amplió Leandro Hihn, guía turístico de Península Valdés.
Esta técnica de alimentación se transmite de generación en generación dentro de los grupos familiares, que están organizados bajo un sistema matriarcal. Los ejemplares jóvenes aprenden durante años observando a los adultos hasta dominar la maniobra.
Los puntos más conocidos para observarlo son Punta Norte (especialmente entre marzo y mayo) y Caleta Valdés (octubre y noviembre), donde existen senderos y miradores habilitados para seguir el movimiento de las orcas desde la costa.
Por otro lado, los investigadores identifican a cada individuo mediante foto-identificación. El proyecto comenzó en el 2004 y permite reconocer cada ejemplar por las marcas y formas de sus aletas dorsales, así como también diagramar un árbol genealógico de las familias de orcas. De esta forma, pueden estudiar su comportamiento y contribuir a la conservación de la especie dentro del área protegida.
Feria de Pescadores Artesanales
Durante Semana Santa, la tradicional Feria de Pescadores Artesanales ofrece un abanico de sabores frescos y auténticos. En esos días, las familias de pescadores y recolectores de la ciudad comparten con la comunidad el fruto de un trabajo exigente y profundamente ligado al mar: muchos de ellos descienden buceando para recolectar mariscos, una tarea sacrificada que forma parte de la identidad productiva local.
"Para mí es como un arte", contestó Nicolás Rodríguez frente a la pregunta de qué es ser pescador artesanal. "Usamos métodos de pesca artesanales, quizás un poco anticuados a las nuevas artes de pesca que existen hoy actualmente. Seguimos haciendo recolección manual con personas que se sumergen a diez, quince, incluso veinte metros de profundidad, y hacen extracción de los mariscos con sus propias manos, recolección uno por uno, individualmente, de los mariscos y crustáceos, exponiendo su cuerpo y su salud", detalló.
En este marco, se pueden degustar y adquirir algunos de los clásicos de la cocina marina patagónica, como paellas, escabeches de mariscos y empanadas de frutos de mar, elaborados con productos frescos recién capturados.
La feria se convierte así en una excelente oportunidad para conocer la trazabilidad del producto, interactuar directamente con los pescadores locales y comprender el valor de la pesca artesanal en la región. La propuesta se completa con cervezas artesanales, postres regionales, música en vivo y actividades para toda la familia.
Península Valdés
La ya mencionada Península Valdés es un Área Natural Protegida y uno de los sitios más importantes a nivel mundial para la observación de la naturaleza y vida silvestre, entre ellos áves, lobos y elefantes marinos, pingüinos, orcas y ballenas.
Cuenta con una localidad, que es Puerto Pirámides. Asimismo, coexisten otras actividades como la pesca artesanal, la maricultura, la investigación científica, fotografía y filmación y el turismo.
El lugar tiene la particularidad de que el 98% de su superficie total es de propiedad privada. Es por eso que, a 45 km de Puerto Madryn, en el puesto de control El Desempeño, se paga el ingreso a esta reserva.
El precio para argentinos es de $15.000 y de $7.500 para niños menores de edad, mientras que a los extranjeros se les cobra una entrada de $45.000 y $22.500 respectivamente. El paquete de una agencia de viajes tiene un valor de $150.000 y $105.500.
Punta Loma
Hacia el sur, se encuentra Punta Loma, una de las Áreas Naturales Protegidas más antiguas. Es muy conocida por su apostadero permanente de lobos marinos, por lo que se acude mucho a la hora de realizar snorkel y buceo.
La entrada cuesta $10.000 y $5.000 (niños) en el caso de los argentinos, mientras que para los extranjeros está a un valor de $25.000 y $15.000. En una agencia de viajes, el paquete cuesta $75.000 y $52.500 en caso de menores de edad.
Punta Tombo
En el Área Natural Protegida Punta Tombo se asienta una de las mayores colonias de pingüinos de Magallanes, con una población de adultos de más de 400.000 ejemplares. Cuenta con bar y servicios sanitarios, además de recorridos señalizados que permiten caminar y observar de cerca a las áves.
Aquellos argentinos que quieran acceder al área deben abonar $6.000 y $4.000 (niños). Los extranjeros, por su parte, deben pagar $15.000 y $7.500 respectivamente. La visita con el paquete de una agencia de viajes cuesta $150.000 para adultos y $105.500 para menores de edad.
El Doradillo
El Área Natural Protegida El Doradillo tiene una vista privilegiada, donde se pueden avistar las ballenas desde junio a octubre a muy pocos metros de la costa.
No obstante, es un lugar para visitar todo el año, especialmente en verano para disfrutar de sus playas. La entrada es sin costo.
Otras actividades
Por otro lado, Puerto Madryn ofrece distintas actividades para hacer tanto en tierra como en mar. Una de las más famosas y solicitadas por los turistas es snorkeling con lobos marinos, que tiene un precio de $180.000. En caso de querer hacer buceo, el costo es de $260.000.
En el agua también se puede alquilar Kayaks por el precio de $25.000 o de $150.000 con instructor. Los paseos en velero salen a partir de $120.000 y el avistaje de delfin patagónico cuesta $65.000 para menores menores y $130.000 mayores. Por otro lado, el Mountain Bike tiene un precio de $10.000 para alquiler full day o bien $68.000 con salida guiada.
Más información para visitar Puerto Madryn
Para mas información, puede contactarse con Madryn Travel en su página web (www.madryn.travel) o a través de sus redes sociales (@madryn.travel).