Marcela Baños habló sobre la pica que había entre la movida tropical y la cumbia cheta: "Agapornis siempre se quiso diferenciar, no iban al programa"
En una entrevista con MDZ, Marcela Baños contó cómo fue su comienzo al frente de Pasión de Sábado, qué significa la cumbia en su vida y qué se viene.
La locutora dio sus primeros pasos en la televisión en 1999 y, desde entonces, no paró.
Analía Melnik /MDZA sus 23 años, Marcela Baños tuvo el casting de su vida. Con mucha onda, energía, sueños por cumplir y todo un camino por recorrer, la locutora recién recibida lo dio todo con el fin de crecer profesionalmente, sin saber que esa oportunidad le abriría las puertas de la movida tropical, algo, hasta entonces, impensado para ella. En 1999, fue elegida como la conductora femenina de Pasión de Sábado, el exitoso programa televisivo de música tropical que la acompañaría a lo largo de su carrera.
En una entrevista exclusiva con MDZ, la reconocida conductora recordó sus inicios, sus vínculos con figuras íconos de la movida tropical argentina, contó por qué la cumbia es tan importante su vida y adelantó cuáles son sus nuevos proyectos en streaming.
Mirá la entrevista completa con Marcela Baños
- Para empezar me gustaría preguntarte cómo surge la oportunidad de estar en Pasión de Sábado.
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- Arrancó en el año ‘99. En realidad yo soy locutora recibida de Eter. Y a partir de ahí, una compañera me dice: "Están haciendo un casting de conductoras en Canal 9", en ese momento Azul Televisión. Y fui volando. Imagínate que cuando vos estás recién recibido pasa eso, estás buscando oportunidades todo el tiempo. Y tuve la suerte de hacer el casting. Fui la última en hacerlo. Me decían: "Vos tenés una tribuna en vivo. Hacé como que vas a presentar un grupo y tenés gente de River, de Boca”. Viste que el fútbol está bastante vinculado con la movida, con la música tropical.
Me decían “vos alentá”; yo lo hice y quedé. Con el diario del lunes te diría que es un poco inconsciente lo que hice porque sí tenía ganas y todo, pero nunca tomé dimensión de lo que podía llegar a significar. Para mí era un casting, era una posibilidad, una oportunidad enorme en un canal de aire. Yo había hecho algunas cositas como notera, pero bueno, esto fue lo más importante. A la semana me llamaron y quedé como conductora de Pasión Tropical.
- ¿En qué momento te diste cuenta de lo que significó esa oportunidad?
- Hace poco. Yo tenía 23, o sea, era muy chica. Y en ese momento no tomás conciencia; lo tomás como una diversión, como la carrera, como la profesión, como que es una gran oportunidad. Pero nunca he proyectado demasiado. Fue como que me dejé llevar. Y acá estoy después de 26 años. Ahora tomo conciencia, de grande, de todo lo que significó y significa este recorrido.
A lo largo de estos años en el programa, conociste a muchísimos artistas de la movida tropical. ¿Cómo era el vínculo o el trato diario con los artistas? ¿Se llegó a formar una amistad?
Tengo mucho cariño por todos. No sé si hay un vínculo de amistad; hay un vínculo de cariño, de respeto. Yo sé que si los llamo por alguna situación a cualquiera, sé que del otro lado están. Tampoco los molesto porque ellos tienen sus trabajos, sus familias, sus cosas, sus giras.
La otra vez me invitaron a un evento y fui con Román el Original, por ejemplo. Pero también podría llamar a Chili Fernández, al Polaco, a Rodrigo Tapari o a Daniel Agostini; a cualquier artista que sé que es algo piola. De hecho, he ido a un montón de programas con Daniel Agostini a jugar. No sé si somos amigos, porque la amistad quizás es otra cosa, pero sí hay mucho cariño, respeto y admiración mutua porque hemos crecido juntos.
- ¿A qué artista te gustó haber conocido?
- Soy fan de Sebastián, el monstruo cordobés. Me gustó haber conocido a Rodrigo, por supuesto; a Leo Mattioli, que fue una persona maravillosa. Leo era para mí uno de los pioneros que realmente entendió todo desde siempre; un tipo súper sabio; nunca juzgó a nadie. De repente, invitaba a cantar a Cacho Castaña, que era un consagrado, y también invitaba a una banda que recién arrancaba y les daba la posibilidad.
Rodrigo también lo hizo con Walter Olmos; fue el que trajo a Walter Olmos de Catamarca y lo presentó por primera vez en el estadio Luna Park. Entonces, de alguna manera, me parece que eso habla de su seguridad y de lo generosos que han sido.
- Vos hacés lo mismo al presentar una nueva banda en el programa así que imagino que lo ves desde ese lado.
- Sí, porque entiendo lo que es el esfuerzo, lo que les cuesta llegar a los grupos que vienen de diferentes partes de nuestro país. Sé lo que cuesta, no solamente llegar al programa, sino lo económico también. Bancarlo es un dinero. Y yo sé que hay mucho esfuerzo porque lo escucho en los agradecimientos y ahí vos decís: "¿A cuánta gente habrán llamado para que les den una mano?”.
Lo valoro porque yo tengo varias premisas en mi vida y una es que a mí me gusta que me traten como si yo te tratase. O sea, yo le hago al otro lo que me gustaría que me hagan a mí. Así me muevo porque me parece que no hay nada más lindo que, si vos llegás a un lugar como Pasión de Sábado, te recibamos con la emoción de lo que significa esa situación. Yo lo veo en los ojos del otro, los escucho y lo valoro un montón.
- ¿Y hay algún artista que te hubiese gustado conocer y no pudiste?
- Gilda fue la única que no pude conocer por 3 años. Me hablaron maravillas de ella. Hubiera sido un sueño. Era una mujer muy sencilla, muy generosa, muy amorosa con sus fans. Los mismos fanáticos que estuvieron ahí te contaban que ella llegaba de su trabajo de docente y decía: "Che, ‘¿vamos a tomar unos mates?”. Y les abría la puerta de su casa o ella iba a la casa de alguien. Me parece que eso habla de cómo era como persona.
Marcela Baños, sobre los artistas de cumbia del momento
- ¿Para vos ahora hay un artista joven que podría llegar al nivel de Rodrigo o de Gilda?
- Ha cambiado un montón porque antes quizás los artistas tenían la posibilidad de mostrarse en un canal de televisión. Hoy hay un montón de maneras de llegar a la casa y a los oídos de todos. Entonces, yo creo que cada artista hoy tiene ese momento de fama, de explosión, de reconocimiento.
Lo de Rodrigo fue muy especial; fue, en un año, voraz, realmente un tsunami tremendo. Pero ahora voy a mencionar a Ángela Leiva, que está cumpliendo 15 años y me parece que realmente es una número uno. Destaco a Daniel Agostini; tiene más de 30 años en la música. Destaco a Pablo Lescano con Damas Gratis; lleva más de 25 años. Karina también está celebrando 20 años. La gente los adora, los ama y los sigue.
- También pasa que los artistas actualmente, pese a que pueden iniciar en un determinado género musical, se van animando a probar con otros ritmos. Por ejemplo, María Becerra está lanzando más canciones de cumbia. ¿Cómo ves vos ese cambio?
- Yo creo que María es cumbiera y después, la compañía hizo que grabara otro tipo de música, pero ella en su esencia es cumbiera. La otra vez fue a Tropitango a ver a Dalila. O sea, es ella. Después, hay un montón de artistas de la movida tropical que han querido cantar melódico y quizás no les redituaba lo mismo que les redituaba cantar cumbia. O sea, también es al revés.
Yo creo que está bueno. Yo amo las fusiones; lo que antes eran los duetos, ahora son los feats. Me parece que es súper enriquecedor en lo musical. Desde que dejaron de lado el ego y el prejuicio, han salido cosas maravillosas. Entonces, creo que tenía que ver más con lo humano que con lo profesional, porque las ganas estaban.
Lo que pasa que antes te decían: "No, con este no por tales motivos”. Ahora vale todo y es mucho mejor. ¡Luciano Pereyra grabando cumbia! Grabó un tema con Ezequiel y La Clave que explotó. Y vos decís, es un tipo con tanta trayectoria, tan importante en el medio, un número uno que de repente le dé lugar a un artista como Ezequiel, que también tiene muchos años, pero quizás no el reconocimiento o el lugar que tiene Luciano. Por eso me parece fantástico.
De Pasión de Sábado a Intrusos
- En un momento decidiste dejar Pasión de Sábado para trabajar como panelista en Intrusos. ¿Qué pasó ahí que necesitaste explorar otra faceta?
- Es que es un poco eso, necesitaba explorar. Yo soy de la época en la que escuchar cumbia, trabajar en la cumbia no estaba bien visto. Ahora somos todos cumbieros, es re cool y está todo bárbaro, pero en ese momento no. Y lo sufrí un montón. Yo iba con hacer notas con el micrófono de Pasión y todos los que ahora se hacen los cumbieros me decían: "No, a Pasión no". Tengo miles de anécdotas de esas.
Entonces, fue un momento donde me tuve que demostrar a mí misma que podía hacer otra cosa. Quizás buscaba ese reconocimiento o ese lugar en el medio que sentía que con el programa no llegaba nunca. Entonces fue como una manera de decir: “Vamos a ver qué pasa con esto". Entonces, después de 10 años, dejé el programa y me fui a hacer Intrusos. Y fueron 4 años fantásticos.
Intrusos, para mí, es el programa líder de espectáculos. Estuvo muy bueno porque trabajé con Jorge, con Luis, con Marcela, con todos los exponentes súper grosos. Fue una experiencia muy linda, muy enriquecedora. Pero después volví.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué quisiste volver?
En realidad me empezaron a llamar, primero por una suplencia, después por otra cosa. Y volví porque los extrañaba, porque Pasión es obviamente mi lugar, es un programa que lo siento muy propio.
- ¿Qué es la cumbia para vos? ¿Por qué es tan importante en tu vida?
La cumbia es parte de mi vida. La música en sí es muy sanadora y hace muy bien. La música sana, la música acompaña. La música hace que, cuando vos escuchas una canción, conectes desde otro lugar con la letra, con lo que cada uno ha vivido en su vida.
A mí me ha llevado a un montón de lugares de fiesta con Los Sultanes, con El Pepo, con un montón de gente de la fiesta. También me he emocionado con Daniel Cardoso, me he emocionado con temas súper lindos que tiene con Ángela, con Sergio Torres, con Coti Hernández, con Los Palmeras. A mí me fascina la cumbia y me daba bronca al pensar: "Qué lástima que no se permitan conocer el género solo por el prejuicio de una cuestión social. ¿Qué importa eso?"
- Pero en estos años hubo un cambio y ahora la cumbia está súper aceptada y se va metiendo en cualquier ámbito social. ¿Cómo lo ves vos ahora?
Bien, lo veo bien. Al fin, es como que "ganamos la batalla". Estuvo bueno lo que pasó.
Marcela Baños, sobre la pica con la "cumbia cheta"
- Y hubo como variantes de la cumbia, como la "cumbia cheta".
- Sí, sí, con Agapornis, Rombai, Marama. Me acuerdo que había pica con nosotros porque siempre se quisieron diferenciar. ¿Diferenciar de qué? ¿Te da vergüenza? Al programa no vinieron nunca porque no era el target. Era una tontería. Pasión es un clásico, lo mira todo el país. Si vos querés hoy por hoy sacar una banda, yo te digo, andá a Pasión. Lo conocen todos. Es la bendición, la bienvenida a la cumbia.
A veces pensamos que quizás todo sucede en Buenos Aires, que es verdad, Dios atiende en Buenos Aires; pero, en el resto del país, hay un montón de gente que está mirando. A mí me me escriben de todos lados, entonces sé que el programa lo miran de todos lados. Realmente es una compañía Pasión de Sábado. Quizás no sucede acá en Capital o no sucede en Buenos Aires, pero si te vas a Tucumán, Mendoza, Córdoba, San Luis, Catamarca, Salta, Jujuy y Misiones, cualquier lugar de nuestro país, la gente lo pone y lo deja como de compañía.
Hoy por hoy celebro que eso, por suerte, se dejó de lado. Creo que los artistas también han tenido mucho que ver, han ayudado un montón y después la gente se relajó también, se dejaron llevar.
- Vos como mujer plantada en la movida tropical, ¿sufriste alguna vez algún tipo de sexismo, diferencias por ser mujer?
- Sí, no sé si tan directo, pero no tanto. Yo tuve la suerte de que -si bien los más grandes eran Pocho, Gladys, Lía, Ricky, Seba, Alcides- como que después el resto arrancamos todos juntos con las bandas. Entonces, desde ese lado, con los chicos, no, jamás. Después en el ambiente sí, un poco, porque eran todos hombres, claramente. Pero nunca me hicieron a un lado porque yo siempre me planté bien. También ellos me respetaron siempre.
No tengo nada para decir de los artistas o de la movida en general, porque no es solo el cantante, también son los plomos, los músicos. Yo tengo muy buena relación con todos los que participan de lo que es la movida tropical. Desde ese lado nunca me hicieron sentir así. Pero sucedía porque claramente eran todos varones, aunque no lo sentía tan directo.
- ¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera?
- Quizás momentos difíciles fueron cuando me pasaban estas cosas. Tenía compañeros varones que eran todo lo que estaba bien y yo quedaba como un poco al costado. No entendía mucho en ese momento y quizás lo padecía. Pero bueno, como dicen, los melones se acomodan en el camino, así que hay que tener paciencia. Quizás no era ese momento; mi momento es este.
Hoy ya pasó. Lo que pasó, pasó y me parece que te sirve como para darte cuenta qué es lo que tenés que laburar en lo personal. Yo creo que las cosas que te van pasando en la vida creo que tienen que ver con uno y tenés que ir viendo qué es lo que te está queriendo mostrar, qué es lo que vos tenés que laburar ahí.
No fue fácil, yo era muy chica y tampoco pertenecía al ambiente. Entonces, era como un doble esfuerzo para mí. Yo no era del palo, no venía del mismo lugar, o sea, éramos muy diferentes todos.
- ¿Cuál era tu lugar antes?
- Y yo venía de Palermo y en Palermo no se escuchaba cumbia. Yo me recibí de locutora y fui a un casting que podría haber sido un casting de folklore y hoy sería una conductora reconocida de folklore. Digo, no es que yo fui a buscar cumbia, la cumbia vino a mí e hicimos match.
Por eso te digo, fue todo un proceso de mucho aprendizaje en un montón de aspectos, pero estuvo bueno el desafío, muy lindo.
- ¿Y tu familia o tu círculo te criticaba por algún motivo al estar en la movida?
- No, jamás. Les encantaba. Siempre me acompañaron. Mi papá era re fan del programa. Iba al programa, participaba de cosas.
- ¿Ahora en qué estás?
- Y ahora seguimos con Pasión. Estoy por arrancar un programa de streaming que se llama La Cumbiera, así que estoy muy contenta. Es un proyecto con el que estamos recién estaríamos arrancando, si Dios quiere, el mes que viene. Es un poco la reunión de la movida tropical; no va a tener que ver sólo con cantantes, sino con todos los que formamos parte de este ambiente. Y me parece que hay mucho por aportar, muchas historias por contar. Está buenísimo porque cada uno, cada integrante tiene una mirada distinta, un lugar diferente y me parece que la experiencia puede ser súper enriquecedora hablando quizás de un grupo, de una persona, de un momento.
Lo vamos a armar en el canal de streaming La Canchita. Después se viene la fiesta de La Cumbiera, así que estamos armándolo con todo. Ya tenemos fecha, el 5 de noviembre va a estar cerrando La Kaluqueña.
También estoy trabajando como productora en La Tóxica, que es un streaming que hacen las bailarinas del programa. Arrancamos hace como cinco o seis meses. Nos va muy bien; vienen invitados súper divertidos. Las chicas, la verdad que cada vez están mejor. Tenemos fiesta también. Se llama la fiesta de La Tóxica.
- ¡Siempre fiestas!
- Y porque el punto es encontrarnos. Eso es lo que tiene, la movida, la fiesta que podés llevar y que podés encontrarte con la gente.
- ¿Cómo te ves vos en todos los proyectos que se vienen? ¿Estás entusiasmada?
Yo estoy re entusiasmada. Aparte arranca la segunda parte del año y está bueno tener proyectos. Yo no paro, siempre estoy generando cosas. También estoy haciendo el curso de adiestramiento canino, profesional, nada que ver pero me fascina. Estoy en la segunda parte del año.
- ¿Cómo surgió el interés por hacer el curso de adiestramiento canino?
Yo soy muy amante de los perros, soy rescatista desde hace muchos años y me gusta mucho estudiar el comportamiento. El de las personas, lo estudio desde otro lugar, más tranqui, pero el de los perros me fascina porque lo podés modificar. Yo tengo perros, entonces también laburo con ellos -los ejercicios y las cosas que voy aprendiendo- y está buenísimo. Lo hago más como un hobby y me saca de mi trabajo también.