El Teatro Maipo por dentro: cómo se construye "El curioso incidente del perro a medianoche"
MDZ habló con Carla Calabrese, Iñaki Aldao, Mela Lenoir, Diego Gentile y Gabriel Machado, los protagonistas de la obra del Teatro Maipo, en los minutos previos a salir a escena.
En el Teatro Maipo, se presenta la obra "El curioso incidente del perro a medianoche" con funciones de viernes a domingo.
Antes de que se apaguen las luces y arranque la función hay otro momento, más íntimo: el de los actores todavía concentrándose, repasando una indicación de último momento. Ahí, minutos antes de salir a escena, hablamos con los cinco protagonistas de la obra "El curioso incidente del perro a medianoche" en el teatro Maipo.
Carla Calabrese, directora, productora y actriz de la obra; Iñaki Aldao, protagonista e intérprete de Christopher; Mela Lenoir, en el papel de su madre; Diego Gentile, como su padre; y Gabriel Machado, el reconocido fotógrafo de celebridades de Hollywood que debutó en la obra como el policía bueno que ayuda al protagonista en un momento clave.
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De qué trata la obra
"El curioso incidente del perro a medianoche" está basada en la novela de Mark Haddon y sigue a Christopher, un adolescente que decide investigar la muerte del perro de una vecina y termina embarcado en un viaje que lo obliga a enfrentar el mundo, y a su propia familia, de una manera que pocas veces se ve arriba de un escenario.
Christopher es un personaje singular: fascinado por los números y las matemáticas, incómodo con el contacto físico y con una sensibilidad extrema a ciertos estímulos. La adaptación teatral, escrita por Simon Stephens, se consagró con siete premios Olivier en Londres y cinco Tony en Broadway antes de llegar a Buenos Aires.
Construir un personaje sin ponerle una etiqueta
Para la directora, el punto de partida fue la calidad de la dramaturgia y su capacidad para modificar la mirada del espectador. El gran desafío fue construir a Christopher sin partir de un diagnóstico: el texto no define de manera explícita una condición para el personaje, y el equipo decidió no reducirlo a una etiqueta.
"Estamos todo el tiempo juzgando y no respetando otras maneras de percibir", plantea Calabrese, y ahí conecta la obra con la vida cotidiana, más allá del escenario. La directora la define sin rodeos: "un obrón", con recorrido internacional en escenarios prestigiosos, que en Buenos Aires busca sostener esa misma exigencia.
Mirar el mundo con otros ojos
Interpretar a Christopher es, para Iñaki Aldao, un desafío actoral que también lo llevó a encontrarse con zonas propias: sentirse incomprendido, estar solo, vivir algo con una pasión desmedida. "Vivimos tan abombados", dice el actor al hablar de la capacidad de observación de su personaje, de los detalles que Christopher registra y que a los demás se les escapan.
La decisión de fondo fue no caer en una representación estereotipada. Junto a Calabrese resolvieron no contactar a niños autistas o con Asperger como modelo directo, para no correr el riesgo de encasillar o convertir la interpretación en una caricatura. Trabajaron desde otro lugar: "Agarrar el texto y habitarlo", resume Aldao.
Dejar que la dramaturgia atraviese el cuerpo y construir a Christopher como una persona única, no como la ilustración de un diagnóstico. "Es un gran desafío y un gran crecimiento", afirma. Y sobre el tono de la obra, que combina humor, drama y tensión con una puesta técnica de primer nivel, resume: "Te reís, llorás".
Sentir el mundo de una forma diferente
Retomar el papel no significó repetir el mismo trabajo de 2019. En estos siete años Lenoir siguió investigando, leyendo, escuchando especialistas. El resultado, dice, es "una versión 2.0 de esa madre que hice hace 7 años". La actriz subraya que la obra nunca nombra un diagnóstico: lo que el público interpreta nace de cómo Christopher se relaciona con el mundo, y de los recursos sensoriales que la puesta pone en juego para acercarse a esa percepción. "Sentís los ruidos como él los escucha", explica.
Esa experiencia, sostiene, genera una empatía concreta y poco habitual: "Pude ver por un rato y pude sentir, sobre todo por un rato, el mundo de una forma diferente". Un acercamiento que, para ella, puede cambiar el modo de vincularse con los demás, desde un lugar más amoroso. Terminada la función, no hay ritual de desconexión: "En el momento que estoy, estoy a full", dice, y después simplemente se cambia y sigue con su vida.
Personajes que se equivocan por amor
Diego Gentile llegó a la obra desde una trayectoria asociada sobre todo a la comedia. El cambio de registro lo define como "espectacular". Ya conocía la historia: la había visto en Broadway diez años atrás y también en la versión argentina de 2019, que se vio interrumpida por la pandemia de coronavirus. Lo que encontró al sumarse al elenco fueron personajes "tan rotos y tan empáticos", capaces de equivocarse por amor. Para Gentile, ese contraste funcionó como entrenamiento actoral: "Es como estirar el elástico del actor".
En las escenas más fuertes junto a Aldao no se lleva nada a su vida cotidiana. Al revés: se entrega por completo durante la función. "A mí no me llevo nada, me pongo todo", dice, y agrega que esa intensidad no lo aplasta sino que funciona como catarsis, con una sensación de liviandad parecida a la que le deja la comedia. Su lectura final vuelve sobre la empatía como eje de la obra: el público, dice, puede salir del teatro "mejor de cómo entró".
De fotografiar a Hollywood a debutar en el Teatro Maipo
Gabriel Machado, el fotógrafo que retrató a celebridades de Hollywood, llega a la obra desde un lugar inesperado: como actor, interpretando a un policía empático que ayuda a Christopher en un momento clave. Su vínculo con la obra empezó como espectador, en 2019. Cuatro meses antes de esta temporada, Calabrese lo llamó para proponerle sumarse. Desde entonces vive con una emoción que no lo abandona ni de noche: "¿Estoy haciendo teatro en el Maipo?", se pregunta.
Compara la oportunidad con la de alguien que nunca jugó al fútbol y de golpe lo convocan para un Mundial. Y no duda al definir la obra: "Es la mejor obra de teatro del mundo". Sobre qué imagen se llevaría, elige un momento del final del primer acto, sin spoilear: hasta ahí, todo es caos; después llega un encuentro que cambia la energía por completo. "Algo pasa, algo sucede y ese momento me parece que es maravilloso", describe.
Una puesta para sentir el mundo desde otra perspectiva
Cinco miradas distintas, recogidas desde los camarines a minutos de que cada uno saliera a escena, convergen en una misma idea: la obra no busca solamente contar una historia, sino correr al espectador de su lugar habitual. Christopher no tiene etiqueta; se construye a través de la actuación, el sonido, las imágenes y un ritmo pensado para acercar al público a una percepción diferente.
Lo que queda de esas charlas previas no son detalles técnicos ni información de producción, sino algo más simple: cinco personas a punto de entrar en personaje, hablando con honestidad sobre lo que esa historia les mueve. Y esa honestidad, después, se nota arriba del escenario.
Cuándo y dónde se puede ver la obra
"El curioso incidente del perro a medianoche" se presenta en el Teatro Maipo (Esmeralda 443, CABA), con funciones de viernes a domingo hasta noviembre: viernes y sábados a las 20 h, y domingos a las 18 H. Las entradas pueden adquirirse a través de Plateanet o en las boleterías del teatro.