Inseguridad e incertidumbre: las principales razones de los que hacen largas filas para irse del país
La calle Guido, al 1700 del barrio porteño de Recoleta, se colma de gente cada mañana desde hace algunos días. No es por el tránsito ni por una cumbre de curiosos, simplemente son personas que hacen fila en el Consulado de España de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para tramitar la ciudadanía española y el pasaporte, entre otras cosas.
"Quieren irse del país y se les nota la urgencia", dijo a MDZ Javier, el kiosquero de al lado del edificio consular. Él es una víctima de la inflación y la crisis económica que, paradójicamente, hace sobrevivir sus ventas a fuerza de los que quieren emigrar. "Antes la mayor cantidad de clientes eran los niños que iban y salían de la escuela y el jardín, pero ahora pasan de largo. Los que vienen son los que llegan a hacer trámites al consulado, que compran algo para la espera o sacan fotocopias", explicó.
Según Javier, la escena es todos los días la misma: la de una larga fila que se interrumpe en la puerta de su comercio para que los clientes puedan entrar y salir. "Noto mucho miedo en los que vienen, quieren emigrar, buscar un nuevo futuro", contó.
Gastó su sueldo en materiales para la facultad, pero le robaron todo con un arma en el estómago
Tiene 19 años y quiere irse. Tiene miedo y no es la primera vez que lo asaltan, pero esta vez la bronca lo desbordó. A Matías -su nombre es de fantasía porque prefiere no decirlo- un delincuente lo interceptó cuando iba a la Universidad Nacional de Avellaneda donde cursa sus estudios, le puso un revólver en el estómago y le robó todo lo que había comprado para cursar su primer año de la carrera de arquitectura.
A él no le sobra nada, trabaja como empleado en un restaurante haciendo todo lo que se le pide, desde limpieza hasta contabilidad en la caja. El robo lo colapsó y decidió emigrar a España. Por eso inició los trámites. No es el primero en su familia que lo hace, su hermano mayor ya vive allá. Lo triste es que se fue por la misma razón, por otro robo, pero seis años atrás, cuando un grupo de delincuentes le sacó todas las herramientas que utilizaba para ejercer como electricista y reparador de aire. "No voy a trabajar todo el día para que me roben, me voy", dijo y se marchó.
Además, Elías Agustín, sobrino de Matías e hijo del hombre de esa familia que ya emigró, inició los trámites para irse. "Hoy vine a tramitar mi voluntad ser ciudadano español porque quiero viajar para España para ayudar a mi papá y vivir allá", le dijo a MDZ.
Elías quiere irse porque ve "más posibilidades de estudio allá". Quiere ser teólogo y acá no encuentra la oferta que lo satisfaga. Aunque tiene miedo, insistió en que lo va a hacer. "Estoy un poco asustado porque es un lugar nuevo en el que no conozco a nadie, pero me da seguridad irme de Argentina", confesó.
Tiene 51 años y no quiere "pagar los platos rotos"
A los 51 años, Rodolfo Garibotto quiere irse a Valencia. Hijo y nieto de españoles, está indignado con el país. "¿Por qué tengo que pagar los platos rotos?", le preguntó a MDZ y contó que su decisión de tramitar la ciudadanía española tiene que ver con que no acuerda con cómo se vive aquí.
"Todos los políticos a lo largo de la historia se han dedicado a defaultear al país y ahora resulta que mi futuro se ve comprometido por esa razón y yo no me robé nada. Tengo que procurar mi bienestar, entonces busco otras alternativas. Una es radicarme a Europa para ejercer mi profesión como instalador allá", señaló.
Garibotto tiene muchos amigos que ya se fueron al viejo continente y desde allá lo alentaron a que pruebe suerte, le hablaron de que hay oportunidades y un buen mercado laboral. "Acá no siento que vaya a levantar cabeza en un corto o mediano plazo, entonces voy a estar toda mi vida condenado a un plano de pobreza a pesar de que cada vez trabaje más. Antes no trabaja tanto y ganaba mucho más. Ahora trabajo el doble y gano la mitad. Siempre tiendo a perder. Trabajo para ser pobre", afirmó.
"Quiero una carta de entrada al mundo"
La historia de Mariano Lumbreras, un diseñador web y enfermero tandilense de 42 años, es diferente. Él no tiene urgencia por irse, pero no quiere perder la posibilidad de tener la llave en la mano. "Quiero una carta de entrada al mundo", señaló, aunque aclaró que lo hace sin prisa ni problemas con quedarse en Argentina.
"El trabajo que tengo no me conforma. Me estoy formando para poder agregarle valor a lo que estoy haciendo y la nacionalidad española me da la posibilidad de ir a otro lado sin tener la limitación de poder quedarme solo tres meses", dijo.
Mariano puede hacer el trámite por la Ley de Nietos ya que su abuelo llegó al país en 1929, cuando tenía seis años. Sus primos sacaron la doble nacionalidad años atrás y ahora él, con más información y otra mirada, se acercó a hacerla.
Cómo se puede obtener la ciudadanía española y qué tipos existen
La nacionalidad es el vínculo político y jurídico que une a una persona con su Estado, permite a un individuo reclamar una serie de derechos y, a su vez, le impone una serie de obligaciones. En el caso de la española, es la característica común que une a las personas que forman parte de la comunidad nacional española, a la Nación española, de acuerdo con el artículo 2 de la Constitución Española de 1978, según información oficial del Consulado.
El artículo 11 de la Constitución señala que “la nacionalidad española se adquiere, se conserva y se pierde de acuerdo con lo establecido por la ley”. La nacionalidad está regulada principalmente en los artículos 17 al 26 del Código Civil y en la Ley de Registro Civil y hay diferentes tipos, que se describen a continuación:
- Nacionalidad de origen: se atribuye por ley sin que intervenga la voluntad de la persona. Se puede otorgar por ser hijo biológico o adoptivo de padre o madre de nacionalidad española, con independencia del lugar de nacimiento o por haber nacido en España en determinados casos.
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Nacionalidad derivativa: es la que concede el Estado a las personas que la solicitan siempre que cumplan determinados requisitos legales.
Nacionalidad por residencia: este tipo exige la residencia de la persona en España de forma legal, continuada e inmediatamente anterior a la solicitud. Dependiendo de la nacionalidad previa y de las circunstancias personales, varía el número de años de residencia necesarios para adquirir la nacionalidad.
Por carta de naturaleza: es otorgada o no discrecionalmente por el Gobierno tras valorar la concurrencia de circunstancias excepcionales.