El alarmante dato que muestra la falta de conciencia ambiental en Mendoza
Como un efecto en dominó. Así, cada vez que un ejemplar de cualquier especie es atacado por humanos, el resto de las piezas que componen los diferentes ecosistemas comienza a verse afectado. Lo advierten los expertos en biodiversidad y lo comprueban los datos: solo en 2022, la Fundación Cullunche realizó un total de 361 intervenciones para salvar ejemplares de aves, peces y mamíferos que presentaron heridas de gravedad como consecuencia de disparos con arma de fuego (rifles tipo aire comprimido) y golpes con piedras lanzadas con hondas.
A esa problemática se suman las consecuencias del crecimiento desordenado de las zonas pobladas hacia el piedemonte, realidad que en los últimos años provoca que baje la calidad de vida de las especies autóctonas, no solo por el impacto antrópico que provoca la urbanización, sino porque muchas veces los animales silvestres quedan entrampados en cables de alta tensión, rejas y cierres perimetrales con mecanismos de seguridad, como las serpentinas de alambre o bien sistemas que tienen electricidad.
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Lo cierto es que en las zonas de los cerros, en los campos y también la ciudad, la problemática de la falta de conciencia ambiental entre los mendocinos, queda en evidencia. Esta grave realidad, además, salta a la luz cada vez que se realiza un operativo para mitigar los efectos de la caza y el tráfico de ejemplares, que luego son comercializados a redes que luego los venden a particulares.
Las aves más grandes, como los águilas, halcones y cóndores se llevaron la peor parte el año pasado. Desde Cullunche, cuyo trabajo se realiza íntegramente de manera voluntaria, indicaron que solo en 2022 salvaron a 330 aves, de las cuales 117 fueron rapaces y diez de la categoría carroñeras. A eso se sumaron 88 palomas y 12 psitácidos (catas y loros). También llegaron en estado crítico varios pájaros pequeños que habitan los cerros mendocinos y otros que viven principalmente en la ciudad, como los gorriones, que si bien son aves exóticas, cumplen un rol clave dentro del ecosistema urbano, pues se encargan de "sanear" los ambientes.
Tráfico que mata
Una de las últimas intervenciones de magnitud que debió llevar adelante la fundación, surgió a principios de enero pasado, cuando la Policía Rural intervino en la Reserva Telteca (Lavalle) para desactivar las acciones de un grupo de contrabando de aves que estaba sacando de los nidos decenas pichones de catas silvestres. Pese a los esfuerzos, al menos una veintena de ejemplares resultaron muertos como consecuencia de este procedimiento ilegal en la zona. En ese momento, la labor de Cullunche estuvo focalizada a salvar unas 200 catas y más de viente pájaros autóctonos.
"Las traían para comercializarlas para Reyes. Los traficantes las venden en las ferias de usados y en lugares clandestinos. También a través de las redes sociales", alerta Jennifer Ibarra, fundadora y presidenta de la fundación que desde 1993 cuenta con un Centro de Rehabilitación.
En este sentido, la médica veterinaria hace hincapié, una vez más, en que las personas no deben comprar fauna silvestre en ningún lado. "Esto está prohibido. Pero además, la gente debe saber que los animales silvestres no son mascotas", recalca Ibarra y destaca la necesidad de generar más conciencia en la población en este sentido. Justamente por eso, parte de las labores de los voluntarios de la entidad consisten en dar charlas en escuelas. Pero además, dentro de la fundación trabajan personas a cargo de realizar los rescates, entre otras funciones.
En la lista de mamíferos que tuvieron que fueron salvados por los profesionales de la Fundación Cullunche, figuran además, 13 zorros, tres murciélagos, tres felinos pequeños, dos piches y una zarigüeya.
El alerta por las aves autóctonas
Entre las especies de aves que requieren de un alto nivel de alerta aparece justamente el cóndor andino, ya que si bien en el último período no ha experimentado un descenso de su población, en los últimos años se enfrentaron graves situaciones relacionadas a muertes masivas en las zonas cordilleranas. De hecho, gracias al programa de conservación del cóndor andino y a los censos que se realizan de manera habitual a través del trabajo coordinado con áreas como Recursos Naturales de la provincia, los municipios, particulares y la Policía Rural, ha sido posible establecer un equilibrio provisorio.
"La población de cóndores no está aumentando pero tampoco está disminuyendo a pesar de la gran cantidad de muertes que hubo tiempo atrás", dijo la presidente de la entidad que ya salvó la vida de al menos ocho cóndores que fueron liberados a la cordillera mendocina en un período de cinco años.
El Programa de Conservación de Aves de Argentina ofrece un panorama a nivel nacional en relación a las aves silvestres en peligro de extinción. Indica que el porcentaje de especies en el país que se encuentran en esta situación es del 12%, un equivalente a 113 especies de aves silvestres que en las últimas décadas han experimentado un descenso de su población como consecuencia del impacto antrópico. "La pérdida de diversidad biológica es un síntoma preocupante en el desarrollo de los países. De 80 especies amenazadas en la década de 1990, la Argentina cuenta hoy con 113 especies de aves en peligro o de interés especial para la conservación", alerta este programa en un informe donde pone el foco en esta preocupante y creciente problemática ambiental.
El aporte posible
Una de las últimas cruzadas que está llevando adelante la Fundación Cullunche, consiste en reunir fondos para la compra de un vehículo que destinará a las tareas de rescate, liberación y traslado de animales. Debido la entidad no percibe aportes estatales para funcionar, todas las tareas relacionadas al rescate, y conservación de los ejemplares se efectúa con recursos personales de sus integrantes. Por eso, desde hace unos días, Cullunche lanzó una campaña en la que propone la derivación de 300 pesos por cada persona que colabore con esta causa. Solo para dar un ejemplo, hay que decir que solo el alimento que requieren los ejemplares que llegan heridos al Centro de Rehabilitación de la fundación rondan los 70 mil pesos mensuales.
Para quienes deseen aportar con esta causa la Fundación ha publicado en sus redes sociales el CBU N° 07207 0842 0000 0000 35118. También se pueden realizar transferencias a través de Mercado Pago al número 2613633078.