Recorte en educación: el ajuste que pagarán los chicos
Con la llegada del viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, comenzaron las malas noticias. Ya no hubo festejos, ni orquesta, ni lágrimas de emoción. Llegó la hora de la verdad y el rey está desnudo: el jefe de Gabinete, Juan Manzur, firmó la Decisión Administrativa por la cual se dispone un recorte del gasto de la Administración Central por $128.000 millones para lo que queda del año.
Las áreas afectadas por la medida son varias: Desarrollo Productivo, Obras Públicas, Transporte, Salud y Educación entre otras.
En lo que se refiere a la cartera educativa, la quita es de $70.000 millones que estaban destinados a tres áreas: infraestructura y equipamiento, fortalecimiento edilicio de jardines de infantes y el Programa Conectar Igualdad.
Los afectados por el recorte serán aquellos que deberían ser prioritarios: la primera infancia (con la que hay una enorme deuda en materia de acceso al nivel inicial) y los alumnos del nivel primario y secundario que, después de los resultados de las Pruebas Aprender, deberían estar primeros en la escala prioritaria del gobierno. Pero parece que no.
A las universidades, cuyos presupuestos son tan abultados como poco transparentes, no se les toca un peso. Posgrados y maestrías de dudoso rigor científico son más importantes que el acceso al jardín de infantes. Que el ajuste lo paguen los chicos.
La generosidad de Perczyk
Si algo le faltaba a este ninguneo a los niños, el ministro de Educación, Jaime Perczyk, reconoció que dos tercios del presupuesto que tenía asignado para el programa Conectar Igualdad no se van a utilizar porque los componentes para las netbooks no ingresan al país por las restricciones a las importaciones, y por eso se “ceden (los dos tercios del presupuesto) para que disponga su uso el Ministerio de Economía”. Recorte voluntario.
Silencio sindical
Más llamativo aún es el silencio de los dirigentes de los gremios educativos. CTERA emitió un comunicado que difundió a través de sus redes sociales, pero no convocó a ninguna marcha ni movilización. Recordemos que el último paro con adhesión a nivel nacional fue en respaldo a un gremialista condenado luego de prender fuego la legislatura de Chubut.
En SUTEBA parecen no haberse enterado del recorte. El Secretario General del gremio bonaerense, Roberto Baradel, tampoco hizo ninguna declaración al respecto. En sus redes sociales sólo encontramos mensajes de apoyo a la vicepresidenta, eso parece ocupar su atención en este momento y absorber todas sus energías. Además, como el salario docente no se toca, no se debe sentir afectado. Hace rato que los chicos dejaron de ser su prioridad.