A que no sabías para qué sirven estas baldosas de tu ciudad
Aunque ya nos parece algo natural, todos circulamos por la calle mientras leemos miles de señales. En el camino a casa, ya sea en auto o caminando, estamos atentos a las luces de los semáforos y sabemos qué significa cada color. Todos conocemos las señalizaciones de tránsito en la ciudad para poder movernos con responsabilidad en nuestras calles y son de mucha ayuda para quienes podemos ver.
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Sin embargo, las personas no videntes o con visión limitada también transitan por las mismas calles que caminamos y sería un gran peligro que no tengan sus propias señales de tránsito.
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Se requieren ayudas táctiles para que las personas con deficiencias visuales puedan transportarse de manera independiente. En todas las zonas de tránsito peatonal es necesario habilitar baldosas podotáctiles para que personas con discapacidad visual puedan interpretar rápidamente zonas de tránsito seguro, cruces peatonales, veredas y escaleras.
Las baldosas podotáctiles son sistemas esenciales que advierten a personas no videntes o con poca visibilidad sobre el cruce peatonal, el acceso al transporte público o el ingreso a centros comerciales o estacionamientos. También las podemos encontrar en escuelas, hospitales y hoteles. Es necesario, para garantizar la circulación de todos los ciudadanos, que todos los espacios públicos tengan sistemas podotáctiles.
Muchas paradas de colectivos en la Ciudad de Buenos Aires contienen baldosas podotáctiles para alertar de la cercanía a la línea del cordón municipal. Existen dos tipos de estas baldosas: las de patrones cuadrados son de advertencia y los dibujos redondos son de alerta de peligro.
Debemos transformar la infraestructura y los espacios públicos para hacerlos más inclusivos para las personas no videntes. Es un paso para conformar una sociedad más madura y responsable.