Lo que esconde la banda de los mendocinos y una pregunta incómoda
El gentilicio usado como calificativo negativo es una estocada a una provincia con talento, pero empobrecida. Las señales y los triunfos de Cornejo.
“La banda de los mendocinos”. El gentilicio usado con una carga negativa es una estocada al orgullo de una provincia que tiene talento para mostrar pero que, en cambio, ha exportado modelos que avergüenzan. El exhibicionismo del exfuncionario Facundo Leal puede ser un ejemplo. Ostentación de riqueza, favores y recorridos en los círculos sociales de Mendoza. Enriquecimiento en vidriera que obvia una pregunta incómoda que en la Provincia sigue siendo un tabú: ¿cómo logró su riqueza? El cómo es lo que guarda los secretos.
Leal y los exfuncionarios mendocinos que había copado el área de negocios de ARSAT se suman a otros locales que tampoco generan orgullo. Incluso el único detenido en la causa ANDIS, Pablo Atchabahian, también es de estos pagos y debió cumplir prisión domiciliaria durante un tiempo en el barrio privado Dalvian, el mismo en el que también hubo allanamientos en el marco de la causa ARSAT, pues allí vive Gerardo Boschín.
Los jueces locales están acostumbrados, pues en causas de delitos de guante blanco es frecuentes que deban ir a buscar a los acusados a barrios con custodia privada. Es tan así que en Tribunales Federales ya hay un protocolo: cuando hay algún allanamiento en barrios privados, que son frecuentes, los oficios son acompañados por órdenes en los que le prohíbe a los guardias de seguridad privada informar a los protagonistas de los operativos. Abundan las anécdotas en los que se cruzan relaciones entre fiscales, jueces, querellantes y acusados que, además, son vecinos,
La ostentación de Leal era conocida. En las fiestas, en los agasajos, en los aeropuertos. Es de las personas que pagan todo, aún más que la demanda del momento. Barrios exclusivos, gustos caros, viajes VIP, ropa exclusiva y si disimulo que ahora se vuelve prueba en contra. El lujo es vulgaridad sugirió Jorge Luis Borges y dejó grabado a fuego el Indio Solari.
Sin entrar en la épica nostálgica pero con rigor histórico vale la pena recordar que desde Mendoza surgieron algunas de las ideas y energías sociales que sentaron las bases de la región; con rebeldía, humildad y esfuerzo.
La provincia entró en un espiral de empobrecimiento en varios frentes. l de los valores básicos parece notorio. En el económico, por ejemplo, el PBI per cápita ya está por debajo del nacional y peleando hacia el medio de la tabla con San Juan, Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja y muy alejado de la cúpula. Ese deterioro estructural tiene su correlato actual con problemas de en la economía diaria que afecta a las familias, las empresas y al propio Estado.
El yerro en los cálculos impacta en los planes oficiales. Eso motivó, por ejemplo, un alejamiento sensible de lo estipulado por Alfredo Cornejo en el uso de los recursos. El Gobernador decidió torcer el destino del Fondo de Resarcimiento para fondear una obra que ya estaba en ejecución y parece haberse convertido en obsesión. Ese fondo, proveniente de la deuda que la Nación tenía por el impacto negativo de la promoción industrial, estaba destinado para Portezuelo del Viento. Ante el fracaso de esa obra se buscó que sea para obras de generación energética estratégica. Luego Cornejo consiguió liberarlo para gastos discrecionales pero con la idea que sea “proyectos estratégicos” que respondieran con pautas rigurosas. Ese concepto se flexibilizó y los fondos también se aplicaron para obras en reemplazo de la falta de inversión nacional y otras de gran impacto urbano, pero de cuestionable magnitud en cuanto al “cambio”.
La habilitación para fondear el Metrotranvía es una ruptura a todos los esquemas previos: es una obra en ejecución, que tiene un presupuesto “liberado”, actualizado en sus valores, de impacto sectorial y que va camino a ser la obra más cara de la historia. En el Gobierno explican que es solo un “by-pass” de recursos hasta conseguir financiamiento. El convenio firmado no obliga a devolver esos recursos. Cornejo se ha caracterizado en sus 11 años de poder en administrar, mejorar algunos servicios y saber aprovechar las ideas ajenas ante la falta de creatividad. El Metrotranvía es un claro ejemplo, pues hasta se pisa con sus propias palabras: pasó de demonizar la obra, a darle un cheque en blanco.
Si de gestión se trata, al regreso de su viaje a Londres el Gobernador tuvo una particular interpretación de lo sucedido con uno de sus funcionarios favoritos. Humberto Mingorance fue imputado como cabeza de la empresa AYSAM por haber contaminado el agua con cloacas, volcando de manera ilegal aguas servidas a un canal de riego. Cornejo dijo que no hay motivos para mover a Mingorance porque no está acusado de corrupción (el funcionario igualmente sí fue multado por esconder parte de su patrimonio). La acusación de la Justicia en base a la denuncia del Departamento General de Irrigación es, en el fondo, por mala gestión. La defensa que hizo Cornejo pondera a lo hecho por AYSAM en detrimento de Irrigación.
Alguien mal pensado podría decir que “premia” con apoyo político a quien gestionó mal una crisis ambiental grave, Humberto Mingorance y equipo, en detrimento de quien hizo el trabajo para el que está obligado, el Departamento General de Irrigación. Es una decisión clave y riesgosa: Cornejo cuestionó el accionar de un organismo que tiene una responsabilidad mayor como ente de control y que de cara al futuro inmediato tendrá un rol más relevante aún. Lo hizo, incluso obviando datos históricos: la empresa fue creada en 2010, lleva 11 años bajo su gestión y las alertas sobre la situación de Los Corralitos saltaron al menos desde 2024 sin que AYSAM se haga cargo de los trabajos de abordaje y mitigación de daños.
Además de defender a Mingorance, Cornejo hizo una discreta descripción de por qué echó a uno de sus más fieles colaboradores, el ex subsecretario de Justicia Marcelo D’Agostino, que está imputado por el delito más leve de los que eran parte de la denuncia original. No lo dijo, pero así como sintió el golpe por la acusación de un integrante de su “mesa judicial”, también tenía motivos para festejar. En la semana fue aprobado en el Senado el pliego de Sebastián Soneira, exfuncionario suyo e integrante clave de esa virtual mesa de decisiones sobre el la Justicia en el ámbito del cornejismo.
En el mar de intereses, lobbies y presiones alrededor de los cargos que hay que cubrir en la Justicia Federal de Mendoza, Cornejo es el único que “cobró” y que festeja. Entienden en Tribunales que Javier Milei retomó una vieja máxima de darle señales a los gobernadores con los cargos en Tribunales Federales y que el mandatario mendocino recibió esa señal. Marcelo Orrego de San Juan está a la espera y tiene entre ceja y ceja el juzgado que dejó vacante el condenado Walter Bento. En la Cámara Federal parte de la surte ya está echada, pero no las decisiones finales.
Como explicó MDZ, quedan dos ternas con pujas complejas y más favores a realizar que espacios a cubrir. En una de ellas hay una disputa para ponderar a dos candidatos que tienen fuerte aval. Los candidatos son José Sebastián Elías, Francisco Javier Pascua y Ana Paula Zavattieri. Zavattieri tiene una extensa trayectoria dentro de Tribunales Federales, construyó prestigio en la “corpo” judicial y también puertas afuera, más aún con el juicio a Walter Bento. En Tribunales no tiene objeciones y la propia Cámara la siente como propia. Tiene como “rival” político a Elías, que viene con aval del ministro de la Corte, Carlos Rosenkrantz. La otra terna podría ser la apuntada si Milei necesita darle una señal al peronismo. Los candidatos son Viviana Laura Beigel, Federico Miguel Baquioni y Alfredo Fernando Dantiacq Sánchez. El sector más cercano al kirchnerismo presiona para que Beigel sea la elegida. Otros sectores impulsan a Dantiacq Sánchez, exmagistrado de Mendoza con influencia en el fútbol mendocino.
Otros mendocinos cobran notoriedad por su crecimiento y su habilidad para capitalizar éxitos y disimular fracasos que afectan a todos son los relacionados con la industria energética y de recursos estratégicos, como José Luis Manzano. El hecho de haberse quedado con el negocio de Raizan, que incluye una refinería y la red de estaciones Shell, pone al holding del mendocino en una posición clave en la industria energética actual y futura. Su empresa será ahora un jugador relevante en el negocio del downstream que hacia adelante tendrá acople con la distribución de energía eléctrica en el cambio de foco en la movilidad, donde ya controla Edenor y Edemsa.
En Mendoza se hizo escuela en el modelo de negocios diversificados y con experiencia, como dice la filosofía de ese holding, en negocios regulados y activos que pueden estar en crisis.




