Las dificultades que tienen Cristina Kirchner y Mauricio Macri para encontrarle un rival a Javier Milei
Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón, Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Mauricio Macri y Cristina Kirchner tienen un punto en común. Se niegan a dejar herencia política. Ninguno parece querer que alguien lo iguale o haga mejor su legado en el tiempo. Por eso la imposibilidad del peronismo en armar una coalición para enfrentar a Javier Milei y de Macri en conseguir socios para una nueva cruzada PRO.
Macri y CFK. El típico caso de dos "diferentes" llenos de coincidencias.
El problema que tienen Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner para que sus amenazas se puedan cumplir es que cada vez son menos los referentes propios que salen a abrazar sus cruzadas. La expresidenta propuso poder participar de las PASO porque eso no estaría prohibido, aunque la ley y las sucesivas interpretaciones lo dejan bien en claro. Ella no puede presentarse. Quizás sí pueda aparecer como un Lema electoral o marca, pero no podrá presentarse.
“Fijate que justo en el momento que aparece esta iniciativa, hubo una docena de intendentes, muchos aliados de La Cámpora y que hoy componen La Liga de Intendentes, yendo a hablar con Axel Kicillof sobre la necesidad de realizar unas PASO”, confió un especialista electoral siempre consultado en el peronismo.
La diputada nacional Teresa García, de extrema confianza de Cristina Kirchner, también fue por el mismo camino. En declaraciones brindadas a La Nación, dijo: “Es lo que más fácilmente dirime la representatividad de los dirigentes. Si no, ¿de qué otra manera? Después hay quejas con el dedo”.
La idea de que fue presa injustamente es la bandera que utilizan los seguidores de San José 1111 para volver a poner en discusión su conducción al conjunto del peronismo kirchnerista renovador. Hasta el momento, no hubo un posteo al respecto de ningún gobernador o intendente, ni siquiera de quienes componen su núcleo más cercano, con la salvedad de la diputada provincial Mayra Mendoza, quien hoy organizó un encuentro en NH Ateneo para pedir por su liberación.
¿Aceptarán Cristina y Máximo Kirchner una primaria abierta contra Axel Kicillof?
Hasta ahora, siempre evitaron tomar ese riesgo. No le permitieron participar de ese proceso ni siquiera a Florencio Randazzo cuando, en 2021, había armado un sector para competir. Antes que le marcaran una minoría, prefirieron armar Unidad Ciudadana. El año pasado ni siquiera quisieron competir contra Ricardo Quintela, quien juntó avales, entre ellos los acercados por Axel Kicillof, para dirimir la conducción del PJ.
La posibilidad de una derrota es muy alta. Si se produce, se termina antes de tiempo la idea de la preservación del kirchnerismo a través de uno de los suyos. Mucho riesgo.
La ventaja que tiene la expresidenta, sin embargo, es que mientras tenga latente el poder de daño, deteriora al hasta ahora único candidato que tiene Fuerza Patria. Axel Kicillof tiene un plus sobre todos sus pares gobernadores pero, también, una amenaza latente. Es que, como la mayoría de sus aliados pueden ser reelectos o proponer a un sucesor sin problemas, si ven demasiado difícil volver al poder nacional con el peronismo, prefieren esperar cuatro años más. La edad de la expresidenta los alienta porque con ella mucho más diezmada o fuera de la escena podrán discutir desde otro lugar.
El problema de Mauricio Macri
En cuanto a Mauricio Macri, su idea de crear 150 dirigentes tiene muchísimos inconvenientes para ser ejecutada. El Próximo Paso no puede funcionar sin financiamiento. Ese que llevó al ex presidente de la Nación a lograr la conducción de la Ciudad de Buenos Aires y desde ahí, proyectar un partido nacional ocho años después.
Hoy la Ciudad de Buenos Aires la conduce su primo, que tiene el mismo carácter calabrés que el líder del PRO. Entonces, las formas valen tanto o más que los objetivos a la hora de comenzar un proyecto. El mundial y los intermediarios los alejó, aunque entre ambos siempre existe una última instancia, que se dan entre ellos dos.
Horacio Rodríguez Larreta pasó por una situación similar a la que hoy le toca a Jorge Macri transitar. Discutir de igual a igual con Mauricio es imposible. Su postura y procedencia como Jefe no lo abandona, a pesar de que sus seguidores hayan crecido y tomado notoriedad por sus propios méritos.
“Es difícil parar a la gente… Todos tienen miedo de quedar afuera dentro de un año y después no volver más a ser parte de nada. Nuestros votantes nos piden la unidad con los libertarios por miedo a que vuelvan los kukas, pero Mauricio no quiere cerrar de cualquier manera. Por eso, que cada uno haga la suya”, describió esta semana un importantísimo miembro partidario, con rol en muchas esferas del PRO.
La postura de Jorge Macri y Cristian Ritondo, convalidada por la confusión de los pocos concejales y legisladores que deambulan por los diversos parlamentos provinciales y municipales, tiene su máxima representación en Diego Santilli, para quien ya es un eufemismo hablar del PRO o de La Libertad Avanza porque “el electorado nuestro nos ve como lo mismo”.
Mauricio Macri busca, investiga, bucea proyectos que puedan encarar una mejorada calidad institucional para transformar en resultados duraderos lo que Javier Milei parece estar siempre a punto de dinamitar por sus insultos y falta de empatía con quienes quieren colaborar, aunque también, en última instancia, quieran participar en algo de lo que él consiguió.
Pero esa búsqueda queda invalidada o disminuida si la tropa sigue haciendo como que una alianza con La Libertad Avanza es inexorable. Raro de dirigentes que saben que más de una vez lo único que sirve es la presión hasta el último día. Más cuando todos están en una situación de stress electoral que los puede llevar a la derrota si no toman una decisión correcta.
Cristina Fernández de Kirchner no amenaza y juega fuerte siempre, inclusive, corriendo el riesgo de provocar la derrota de su propio espacio, como sucedió cuando limó a Daniel Scioli, implosionó el gobierno de Alberto Fernández o perdió por no concederle una primaria a Florencio Randazzo. Los métodos mostrados por Macri parecen menos drásticos aunque terminen teniendo el mismo resultado. Si no, preguntarle a Patricia Bullrich.
Ambos son los creadores de sus espacios y muchos de los que hoy los discuten son lo que son gracias a ellos. Para todos los rebeldes hay que recordar que ni Juan Domingo Perón, Carlos Menem o Raúl Alfonsín dejaron ningún heredero. ¿Por qué tendrán que hacerlo Cristina o Mauricio?