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"La política expulsa a los empáticos y condiciona el desarrollo": el análisis de Mauricio Macri en la presentación de su libro

En una entrevista en Laca Stream por su nuevo libro "Franco", Mauricio Macri analizó la política nacional, la falta de reglas y su impacto en el desarrollo.

Mauricio Macri estuvo por primera vez en un programa de streaming y habló sobre su nuevo libro, Franco.

Mauricio Macri estuvo por primera vez en un programa de streaming y habló sobre su nuevo libro, "Franco".

Laca Stream

En el marco de la presentación de "Franco", Mauricio Macri brindó una entrevista en Chango donde repasó su historia personal y familiar, su recorrido como empresario, su paso por la política y su mirada sobre la Argentina actual. Además, habló desde un registro íntimo, enfocado en la figura de su padre, sobre quién se basó para su nuevo libro.

En lo que fue su primera aparición en un canal de streaming, Macri estuvo en el programa de Laca Stream integrado por Beltrán Briones, Tomás Zemborain, Joaquín Blanco, Salvador Posse, Marcos Calatrava y Gastón Balatti, enfocado en aspectos económicos.

Allí, el ex presidente reconstruyó el camino de su familia, reflexionó sobre el rol del empresario en un país sin reglas claras, analizó la cultura política argentina y recordó episodios clave de su vida política, los dilemas que atravesó antes y durante su presidencia y cómo la relación con su padre marcó su forma de liderar, tomar decisiones y concebir el poder.

“Franco” y el repaso de los comienzos de su padre

Dentro del marco de la entrevista, que se centró en la presentación del libro sobre su padre, Franco Macri, relató la llegada a la Argentina y su crecimiento hasta transformarse en el empresario que fue, a quien Mauricio retrata como su ídolo y su mayor antagonista al mismo tiempo.

El ex presidente de la Nación contó cómo en esos primeros años, “cuando llegó empezó a trabajar en una obra como administrativo. Él ya estaba en segundo año de ingeniería. Entonces tuvo que empezar todo de cero porque ni siquiera había reválida de secundario. Tuvo que hacerlo de vuelta, lo hizo en un año libre todo. A la vez que trabajaba llegó a jefe y al poco tiempo empezó a ver cómo armar su pequeña subcontratista y ahí empezó a crecer y terminó asociándose con una constructora de Fiat”.

“Él fue y se le presentó al escribano y le dijo que quería ser socio de la constructora y el gerente general. Ahí le dieron el 5% de las acciones, con la opción de ir comprando, y ahí empezó a construir”, recordó, y resaltó que esa relación fue “la más importante de su vida”. También mencionó la compra de la concesionaria en los años 80, cuando Fiat tuvo que irse del país en medio de “otra crisis más”.

Además, dentro del repaso del ascenso en la carrera de su padre, remarcó que, a diferencia de las creencias, durante la presidencia de Carlos Menem no se benefició. “Contrariamente a lo que cree el kirchnerismo de que él se benefició”, subrayó. También comentó que tomar la concesión del Correo fue, para él, “lo último espantoso que hizo”.

Ser un “hacedor” y su carrera

Dentro de su charla, habló de su rol de “hacedor” y de cómo la genética fue la que lo impulsó a seguir el camino dentro de la política. “Mi abuelo antes de emigrar creó un partido político. Entonces, fíjate, yo volví a crear un nuevo partido una generación después, y es genético porque yo lo veía a papá… lo que le gustaba era reinvertir para crear algo nuevo”, explicó.

En ese sentido, remarcó: “Él fue mi primer y gran maestro, así como digo mi gran antagonista. Él me hizo ver el mundo como un espacio donde uno puede crear y que no hay por qué resignarse a nada”.

Mauricio Macri y su rol de "hacedor"

La “caída” de Franco Macri y la importancia de una mesa chica

Al mismo tiempo, se refirió a la “caída” de su padre, donde, según él, el gran problema fue no tener un círculo íntimo que supiera contradecirlo. “En un momento le pegó para mal, le pegó el famoso hubris, esa omnipotencia producto de tu éxito permanente. Lo más difícil es mantener el equilibrio en el éxito”, explicó.

“Entre que era inmigrante y no tenía amigos de la infancia que ayudan, todo estaba mezclado alrededor del trabajo y lo que él hacía. Creo que eso lo llevó a no tener un conjunto de gente que lo balancee”, añadió.

Su decisión de no presentarse en 2011 a las elecciones

En ese contexto, usó como ejemplo su etapa como jefe de Gobierno de Buenos Aires, su idea de postularse como presidente y también su presidencia. “Aposté mucho a tener una mesa chica con gente independiente y digna que fuese capaz de decir la palabra mágica que necesita un líder: ‘no’. Mi equipo me ayudó con muchas decisiones que eran muy malas para la Argentina”.

“Me pasó en 2011, cuando estaba enardecido por el enojo que tenía por las cosas que me hacía el kirchnerismo en la Ciudad de Buenos Aires, que quería ir en contra de la elección. Ahí se juntó la mesa chica y me dijeron: ‘si vos no defendés la ciudad, que es el equilibrio para que esto no se transforme en el chavismo, tenés que priorizar retenerla, aunque las chances sean bajas’”, recordó.

La dificultad para los empresarios en Argentina

Macri también se refirió a la “mala fama” de los empresarios en el país. “En Argentina eso se fue agravando en el tiempo porque la sociedad es casi la única en el mundo donde encontras mucha gente que su abuelo tenía un auto que lo cambiaba todos los años, que su padre lo cambiaba cada tres y que él no tiene auto. Entonces ese discurso de que al que le va bien es porque a vos te están cagando entró en mucha gente que se había ido frustrada”, explicó.

“La realidad es que toda esa gente se ha visto frustrada porque la Argentina no desarrolló reglas de juego”, subrayó. Y agregó que en un país donde “colisionan la Justicia, el empresariado y la política para que no haya competencia, los países no crecen, se destruyen. Argentina hace muchas décadas que se cerró, que dejó de competir y eso fue destruyendo las capacidades”, afirmó.

En ese sentido, recordó casos como el de Vialidad Nacional y las causas de corrupción. “Las mismas constructoras: llegó nuestro gobierno y les dijimos ‘señores constructores, a partir de ahora hay pliegos, se compite’”.

Mauricio Macri y las negociaciones con Vialidad Nacional

“Es denigrante estar en un sistema donde el que está en el poder político decide: ganás vos, perdés vos, te pago cuando quiero. Cuando cambiamos las reglas, trabajaron bien. El político tiene que garantizar reglas de competencia y la Justicia arbitrar para que eso funcione. El gobierno actual es pro eso”, cerró.

El momento que más le dolió con su padre

En este repaso, Macri señaló que lo que más le dolió no fue el secuestro de su padre, sino sus declaraciones públicas en su contra. “Me dolió al principio porque la idealización era mayor. Fue mi maestro, mi ídolo. Yo veía casi todo a través de sus ojos hasta que empezó a pasar esto”, explicó. "Cuando dijo que votaría a La Cámpora antes que a mí, después se largaba a llorar diciendo ‘yo no quise decir eso’. Tenía un nivel de disociación patológica”, relató.

“Tuve que entender que somos producto de nuestros padres y que lo mejor que podemos hacer es intentar mejorarlos en algo. Todo lo que pude hacer fue en gran parte porque fui hijo de él hasta el secuestro. Él hizo lo que pudo”, reflexionó.

En el cierre, se refirió a la posibilidad de que sus hijos sigan su camino en la política. “Tomé la decisión de que cada uno elija”, aunque mencionó que: “Antonia dice que va a ser ingeniera, pero si decidiese la política, bueno”.

De todos modos, advirtió: “La política se ha transformado en un lugar muy hostil y muy violento. La política está expulsando a la gente empática. Si no nos ocupamos de la política perdemos todo. Si no vuelve a estar gente preparada, se condiciona mucho el desarrollo del sector privado, que es el que genera la riqueza”.