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La Libertad Avanza deglute al PRO, el peronismo distrae y la UCR explota en mil fragmentos

Desde 1983, el bipartidismo se expresó crudamente y solo aparecían, como un grito de la moda de ese entonces, partidos de derecha o centro izquierda que terminaban completando el 100% del electorado. Eso se mantuvo, con nuevos modos y espíritus frentistas, en los últimos diez años, pero la gente rompió todo con Javier Milei. Un año y ocho meses es muy poco para reconstruir "la normalidad".


Las principales fuerzas políticas tradicionales, la UCR, el PJ y, la última concebida, el PRO, están declinando dramáticamente el rol de protagonistas de la competencia electoral no solo porque entraron en un tobogán de representatividad que los alejó de sus supuestos electorados sino porque jamás pudieron entender qué pedían las nuevas generaciones.

El kirchnerismo fue una bocanada de aire fresco en un peronismo que se venía agotando tras las frustraciones menemistas y duhaldistas. Los jóvenes se incorporaron como un ejército sin deseo de debatir sino solo para apoyar pero, cuando estos fueron creciendo, ya también se divorciaron de los sectores que vinieron a representar.

El PRO inmortalizó un sello de transformación como Cambiemos. Mauricio Macri atrapó el viejo relato radical y acomodó, con sus éxitos deportivos y de gestión en CABA, una derecha neo menemista pero con otros modales. El grito de cambio duró, inclusive, tras la derrota electoral de 2019 pero el triunfo de medio término de 2021 fue el principio del fin. Por culpa de la política “de lado a lado”, donde se cruzaron los referentes de un lado al otro de la General Paz, todo entró en un estado de desconfianza que nadie pudo ni quiso encauzar.

La UCR, el partido tradicional por antonomasia, ese en el que “sus dirigentes prefieren pelearse por cargos honoríficos”, no tendrá representación política en la Provincia de Buenos Aires por primera vez en la historia. Todavía se está discutiendo judicialmente si puede participar con sello propio en Somos, pero sus referentes participan en otros frentes diferentes como Nuevos Aires.

En el medio, Javier Milei

En ese océano de dispersión apareció Javier Milei, quien, en lugar de concertar con quienes piensan parecido a él para encarar el cambio que pretende, sigue prefiriendo radicalizar su discurso y sus actos, dejando al resto afuera y haciéndolos ver como los culpables del padecimiento general.

Este relato ya empieza a tener signos de fatiga y agotamiento. Los focus revelan que, si bien quienes lo fueron a buscar para salir de las frustraciones permanentes provocadas por macristas y kirchneristas siguen apoyándolo, quienes solo le prestaron el voto para sacarse al kirchnerismo de encima, ahora preferirían ponerle un límite porque “se le está yendo la mano”.

A pesar de todos los problemas observados y la tabla de salvación que pretende construir con la emisión cero y la baja de la inflación, el ajuste hace que otras variantes se disparen. Sin embargo, al ser todavía la única novedad, ha podido integrar en su interior, de modo “dominante”, como dijo Macri, a la mayoría de los gobernadores del PRO y el radicalismo para ir por una mayoría parlamentaria que hoy no tiene.

“Pudo haber tenido a unos ocho gobernadores más. También ponelo de esa forma”, le expresó un reconocido operador que ha participado activamente de la creación del espacio Provincias Unidas pero en el principio de la gestión mileísta trató de estar atento a sus requerimientos.

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Manes destrozó la Provincia y se fue a la Ciudad

Somos Buenos Aires se creó por el acuerdo entre Juan Schiaretti. Facundo Manes y Miguel Fernández, el presidente electo pero ahora discutido judicialmente propuesto por Maximiliano Abad, quien a su vez también rompió con su aliado para quedarse solamente como armador político de Nuevo Aires en Mar del Plata.

La interna radical del año pasado, que terminó sin resultados por los enormes fraudes autoinfligidos en varios municipios, privó al partido de presentar una representación provincial. Hubo dos sectores en pugna: el de Fernández – Abad y Daniel Salvador, por un lado; contra Evolución, de Martín Lousteau, aliado con Manes, traído a la política, hace cuatro años, por el propio Abad.

El senador nacional por la UCR bonaerense acertó en las dos apuestas que realizó para mantener y ampliar su poder, pero luego no calibró (sus amigos lo protegen diciendo que Fernández lo traicionó) en cómo administrar su relación con sus aliados, tanto con el neurocientífico como con el exintendente de Trenque Lauquen, a quien lo impuso como compañero de fórmula de Néstor Grindetti en 2023.

Pero lo de Manes y Lousteau es increíble. Luego de judicializar y provocar un caos legal en el radicalismo bonaerense, de un día para el otro levantaron sus pertenencias y volvieron a la Ciudad de Buenos Aires, donde el primero se presentará como candidato a senador y el segundo a diputado nacional. “La UBA alquiló a Manes para que Lousteau llegue al piso” dijo, con cierto desprecio, alguien que participó de la última revuelta en el bloque de senadores provinciales en la que Agustín Máspoli fue reemplazado por Ariel Bordaisco.

El operativo tapón

En lugar de un “clamor”, claramente lo que se está intentando con la instalación de Máximo Kirchner como candidato a diputado nacional es impedir que Juan Grabois, o cualquier otro candidato que no sea del Partido Justicialista, quede en lo más alto de la lista de Fuerza Patria.

La única salvedad para esta teoría es que Sergio Massa encabece la lista de octubre próximo, algo que él, a todas luces, pretende esquivar. ¿Será el momento de reeditar la experiencia de 2013? En la que un intendente encabezó la nómina bonaerense. Fue Martín Insaurralde.

El lomense tenía detrás suyo un consenso que ningún otro puede presentar hoy. Sí existen diferentes modelos exitosos de gestión, pero que en la discusión terminan limitándose unos a los otros porque nadie quiere darle la representatividad al otro. “Mirá si ganamos y después se la cree”, dice uno de los posibles candidatos. Eso sí: sea quien sea, Cristina Fernández de Kirchner dará la autorización final.