La interna peronista paraliza la Legislatura bonaerense y la inactividad entra en el quinto mes
Producto de la interna peronista todavía no se conformaron las comisiones parlamentarias. La oposición en alerta por la parálisis en la Legislatura bonaerense.
Recintos vacíos en la Legislatura bonaerense por la disputa entre las tribus peronistas
"Si la Legislatura bonaerense fuese una empresa privada, estarían volando telegramas de despido a mansalva", de esa formar graficó a MDZ, los casi cinco meses de parálisis, un asesor que supo pasar por varios bloques legislativos. Se va abril y producto de la interna peronista no se pueden conformar las comisiones parlamentarias de ambas cámaras legislativas.
Según cuentan aquellos que peinan canas recorriendo los pasillos legislativos, es la primera vez desde la vuelta de la Democracia en 1983 que la actividad parlamentaria en la casa de leyes de la provincia de Buenos Aires en lo que va del año se reduce a cero.
Lo cierto es que la interna peronista puso a la legislatura en "un coma inducido", inmovilizando el engranaje legislativo. Los proyectos entran, pero mientras no se conformen las comisiones legislativas quedan durmiendo en las mesas de entradas de diputados y del senado provincial.
La interna se replica en la gobernación
Si hay algo que no se oculta en la gobernación bonaerense es el malestar por la parálisis de la Legislatura. Carlos Bianco, ministro de Gobierno provincial y mano derecha de Axel Kicillof, permanentemente tira misiles que surcan el cielo de Plaza San Martín teniendo como objetivo el palacio de leyes de la provincia de Buenos Aires.
La bronca en calle 6 es tangible: el Ejecutivo bonaerense manda leyes —salud, seguridad, regulación de plataformas— y del otro lado de la plaza la respuesta es el eco de un recinto vacío.
La última factura que pasó "Carli" Bianco responsabilizando directamente a los legisladores por poner trabas en el Presupuesto y el manejo de fondos municipales, provocó malestar entre los legisladores, especialmente de la oposición que salieron a contestarle al hombre fuerte de Kicillof que las trabas las ponían sus mismos socios políticos y que la parálisis legislativa es producto de la lucha de poder entre las tribus peronistas.
Desde el PRO, Pablo Petrecca (presidente de la bancada amarilla en el Senado) apuntó directamente a la incapacidad del oficialismo para ordenar su propia tropa, vinculando la falta de avances en la Legislatura en temas como seguridad y estafas virtuales con el desorden que reina en el peronismo de la provincia de Buenos Aires.
"No se ponen de acuerdo entre ellos en quién preside las presidencias de las comisiones y esto nos demora. Es fundamental que la Legislatura ya comience a trabajar", disparó Petrecca. Para el senador del PRO, la situación actual cruzó un límite: "Hoy la Legislatura no está trabajando y esto es una locura", dejando en claro que la parálisis operativa ya no se puede tapar con la retórica militante.
Comisiones: el botín de guerra que se disputan las tribus peronistas
La respuesta de un diputado peronista, a la pregunta de este cronista de por qué a casi cinco meses del comienzo del año todavía no se habían conformado las comisiones parlamentarias, fue tajante: "¿Por qué no arrancan? Porque nadie quiere soltar la birome".
En diputados, la traba más grande está en la comisión de Reforma Política, una de "las joyas de la abuela": todos la quieren. Kicillofistas, camporistas y massistas se tironean de los pelos por presidir una comisión estratégica, hasta hace poco en manos de la oposición, donde se define desde la Boleta Única hasta el calendario electoral.
Los otros chispazos en la Cámara baja de la interna peronista pasan por la disputa de las comisiones de Presupuesto y de Legislación General. Aunque todo hace suponer que quedaran en poder de las tribus que las venían presidiendo. Presupuesto seguiría baja la órbita del insaurrealdismo/kirchnerismo y Legislación General continuaría en poder del massismo.
En cambio, en el Senado, la disputa de poder esta al rojo vivo, a tal punto que la titular de la Cámara alta, la vicegobernadora Verónica Magario, habría amenazado con el "dedazo" para terminar de una vez por todas con una parálisis que ya roza lo institucionalmente vergonzoso.
En Senadores la pelea por la comisión de Asuntos Constitucionales y acuerdo tiene al presidente del bloque de senadores peronistas, Sergio Berni, bajo una catarata de reproches de sus propios colegas. Desde el "axelismo" sostienen que deben presidirla porque no se opusieron a la designación de las autoridades del cuerpo, mientras que desde el kirchnerismo marcan la cancha imponiendo su mayoría para sumar otra comisión.
Un horizonte incierto en la Legislatura bonaerense
Si bien en años pares, no electorales, la actividad en la Legislatura bonaerense es muy dinámica, este año estamos ante la excepción de esa regla no escrita. Que producto de una interna partidaria, contando el receso estival, provoco una parálisis legislativa en la provincia de Buenos Aires que está por llegar a los 120 días y contando.
Pese al esfuerzo de algunos legisladores para empezar a mover el andamiaje legislativo, la actividad parlamentaria no muestra síntomas de arrancar y el escenario marca que se va acentuando la distancia entre el gobierno de Kicillof y la Legislatura bonaerense.




