Con Las Fuerzas del Cielo a los insultos, Sebastián Pareja prepara su tropa para ganarle a Kicillof
La Libertad Avanza bonaerense unificará su personería y designará a un hombre de Pareja al frente del bloque. Romo asumirá como vicepresidente tercero y Osaba lo reemplazará. Francos se plantó sin consultar a los Milei.
Ella decide, él ejecuta. Karina Milei y Sebastián Pareja.
X | @SPareja_Sebastián Pareja, el único autorizado para tomar decisiones políticas en el ámbito bonaerense por La Libertad Avanza, partido que preside por decisión directa de Karina Milei, dio otro paso en desmantelar lo poco que quedaba en pie y con trascendencia política a "Las Fuerzas del Cielo".
Luego del papelón producido por los integrantes legislativos en la Cámara de Diputados provincial, en la que el bloque libertario bonaerense no se ponía de acuerdo sobre quién debía ocupar una de las seis vicepresidencias que tiene la Presidencia y tampoco definían sobre quiénes iban a presidir o integrar las comisiones, se difundió la taxativa definición del conflicto.
Juanes Osaba será el presidente del bloque, algo que todos ya daban por hecho desde el mismo momento que asumió, y reemplazará a Agustín Romo, quien irá a la vicepresidencia Tercera de la Cámara. Sin embargo, hasta hoy, en la Presidencia de la Cámara, a cargo de Alejandro “El Langa” Dichiara, sigue figurando Osaba como vice y Romo como presidente.
Osaba, quien debió dejar su lugar en la cabeza de lista en la Octava Sección para que ahí estuviese Francisco Adorni, el hermano del jefe de Gabinete, completó el camino que debió haberse iniciado hace muchos meses. Los tiempos se aceleraron tras la exacerbación de la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo dentro del entorno presidencial y por la avalancha de agravios recibidos por Pareja en la red social X impulsados por el Gordo Dan y toda su troupe.
También deja al desnudo que La Libertad Avanza “regaló” una banca al poner a un inexperto y desconocido vecino platense por el solo hecho de ser el hermano del actual Jefe de Gabinete. Caído en desgracia Manuel Adorni, su hermano Francisco pasa a ser un número de quórum, nada más, salvo que en este año sorprenda con iniciativas y presentaciones que nadie está posibilitado a realizar sin autorización de Sebastián Pareja.
El jefe libertario bonaerense parece un técnico que con poco puso un equipo en primera división, pero que luego, al comenzar el campeonato, mira al banco y tiene poco o nada para discutir temas tan loables como reformas políticas e institucional. Él tuvo responsabilidad en el inicio por los actores que eligió, pero luego las urgencias y las peleas internas lo obligaron a abroquelarse.
Quien sí salió sin pedir permiso fue Guillermo Francos, quien esperó un buen tiempo, poco más de cuatro meses, para dar su punto de vista sobre por qué fue reemplazado por Adorni.
Francos es otro claro ejemplo del maltrato de los hermanos Milei. El presidente de la Nación lo había alabado en público una semana antes de removerlo, cuando compartieron una actividad en la empresa que compartieron trabajo, la Corporación América, junto con Eduardo Eurnekian. Siempre creyó que su expulsión del Gabinete fue por la presión del asesor presidencial Santiago Caputo.
Presentada luego como un paso al costado para que la hermanísima, a quien ahora quieren comparar con Evita, y Caputo se pusieran de acuerdo, con el correr de los días, tomó nota que quien más empujó para dejar su puesto fue Manuel Adorni, apoyado por "El Jefe", siempre aconsejada por los primos Martín y Lule Menem.
Eran momentos donde el exfuncionario libertario, pero con diálogo con todos los sectores, pretendía un acuerdo político más amplio y que tomaran en cuenta los consejos brindados por Mauricio Macri, con quien habla mucho más ahora que en aquel momento.
De a poco, el sistema armado alrededor del mileísmo, que pretendía que termine la faena no lograda por Macri, manifiesta una real preocupación por el porvenir de un proceso económico virtuoso en cuanto al recorte del gasto público pero limitadísimo en el criterio aplicado para lograrlo. Porque no terminó con la casta sino que armó una propia, y porque fabricó problemas inexistentes, como la preocupación por el empleo, que difícilmente podrá remediar en los meses previos al acto electoral del año próximo.
¿Nadie pensó en convocar a Diego Valenzuela, raleado de las discusiones nacionales luego de su fracasada llegada al ámbito de Migraciones para que sea el nuevo vocero presidencial? No sería necesario que supla a Manuel Adorni como jefe de Gabinete, pero sí a la hora de comunicar los logros de un gobierno anclado y desmoronándose en las expectativas sociales.
La idea de la pureza originaria choca con la carencia de cuadros y dirigentes para ocupar cargos de imprescindible cobertura y para discutir cada tema con conocimiento y ductilidad. Perdidas las últimas discusiones en la opinión pública y en las redes, sin el impacto de aquello que antes sí lo tenía, Milei debe dejar de estar encerrado en los números y aceptar los consejos de terceros, esos que le piden por favor que deje de insultar y profesionalice la gestión de una buena vez. En definitiva, la Economía, también, es un área social.

