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La seria denuncia que golpea a un funcionario que puso Máximo Kirchner

El secretario de Energía, Darío Martínez, llegó al Gabinete de Alberto Fernández de la mano de Máximo Kirchner. Hoy está en el ojo de la tormenta por una denuncia sobre problemas de seguridad en el Centro Atómico Constituyente, a metros de la Capital Federal. Alarma por un accidente.

Llegó de la mano de Máximo Kirchner a ocupar un lugar clave dentro del Gabinete de Alberto Fernández, maneja una caja de $900.000 millones anuales y hoy está en el centro de la tormenta. Darío Martínez es el secretario de Energía. Hasta asumir ese cargo, en agosto del 2020, se desempeñaba como diputado por Neuquén. Al amparo del líder de La Cámpora, que en ese entonces era el presidente del bloque del Frente de Todos, llegó a manejar la comisión de energía de la Cámara Baja.

Después, tuvo una posición de cierta neutralidad entre el albertismo y el kirchnerismo, que le permitió una buena convivencia con el ministro Martín Guzmán, hasta la carta que le envío en reclamo de más fondos para la importación de gas. Desde entonces, volvió a ser mirado con recelo por el círculo íntimo del presidente.

Ahora suma otro problema y no es menor: una denuncia  sobre un posible accidente nuclear que se podría producir en el país.

La información surge de una misiva planteada desde el propio seno de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que denuncia severas fallas de seguridad en el Centro Atómico Constituyentes, ubicado en el Partido bonaerense de San Martín, a pocos metros del límite con la Capital Federal.

Afirman que las autoridades no responden los reclamos de los empleados en materia de seguridad, protección física y medio ambiente, lo que podría desencadenar un accidente con material radiactivo que pondría en jaque a gran parte del conurbano bonaerense y a la Ciudad de Buenos Aires.

Según quienes formulan estos cuestionamientos, trascendió que la denuncia fue elevada por el sistema oficial de comunicación al secretario de Energía, Martínez, y que llegó a oídos del propio Fernández.

Desde hace varios meses, el Licenciado Javier Zulato, jefe de Seguridad Nuclear y Ambiente de la CNEA, Director de la Initiative for Global Security (IGS) y Fundador del Proyecto Energía Argentina, viene elaborando y elevando a las autoridades un pormenorizado informe sobre la crítica situación que atraviesa el organismo estatal en materia de seguridad.

Allí se abordan temas relacionados con la seguridad e higiene, garantías físicas, protección radiológica y medio ambiente, entre otros temas, poniendo al descubierto las principales deficiencias que podrían desencadenar un verdadero desastre ambiental.

La denuncia impacta fuera de las fronteras del país dado que, en el ámbito nuclear, la Argentina tiene un rol importante a nivel internacional, a tal punto que el Director General del máximo organismo que rige la actividad, la Organización Internacional de Energía Atómica, es el argentino Rafael Mariano Grossi.

El informe presentado en enero denuncia que “la red de incendio del CAC está prácticamente fuera de funcionamiento, ya que una parte no cuenta con el correcto mantenimiento por falta de personal y la otra ha sido desguazada por los permanentes hurtos que se producen sistemáticamente en el sitio” y agrega que “desde la designación de la nueva gerencia de coordinación se han hurtado bienes de la red de incendios por un monto aproximado de $2.000.000”.

El Centro Atómico Constituyentes es un sitio ubicado sobre la Colectora de la Avenida General Paz y está comprendido por 8 hectáreas y 50 edificios en los que se emplazan diferentes instalaciones, desde simples oficinas administrativas, pasando por laboratorios físico-químicos, de radiobiología, carpintería, depósitos de material nuclear, fábrica de combustibles nucleares y un reactor de investigación, entre otras cosas.

En ese marco, Zulato señaló que “en caso de que se produjera un incendio de grandes magnitudes, sería prácticamente imposible de controlar en todo el perímetro del Centro Atómico”.

La denuncia también fue rubricada por el personal de la División Riesgos Especiales de los Bomberos de la Policía Federal Argentina.

Si bien Zulato se excusó por motivos éticos de dar detalles de las instalaciones emplazadas, afirmó que su postura “es completamente pro-nuclear” y aclaró que “jamás diría que podría haber un accidente del tipo de Chernobyl o Fukushima, debido a que el Centro Atómico no es una central nuclear”.

Sin embargo, su advertencia no es menor porque un accidente radiactivo nunca debe descartarse en un centro de energía atómica, y menos aún cuando los antecedentes nacionales avalan las probabilidades de que eso ocurra.