Tiros, caos y tensión tras la muerte de un delincuente: dos policías resultaron heridos
Un fuerte operativo realizado en Córdoba, en una jornada marcada por la tensión, tiros y caos, dejó por saldo a dos policías heridos.
Un fuerte operativo realizado en Córdoba, en una jornada marcada por la tensión, tiros y caos, dejó por saldo a dos policías heridos.
Un fuerte operativo realizado en Córdoba, en una jornada marcada por la tensión, tiros y caos, dejó por saldo a dos policías heridos.
Momentos de extrema tensión se vivieron este miércoles en barrio Bajo Pueyrredón, en el este de la ciudad de Córdoba, donde un enfrentamiento a tiros entre manifestantes y la Policía dejó como saldo dos efectivos heridos y un amplio operativo de seguridad con fuerzas especiales.
El episodio se desató en el marco de una protesta por la muerte de Tomás Orihuela, el joven de 19 años que había sido detenido días atrás y falleció luego de permanecer alojado en una comisaría.
La situación escaló rápidamente tras el velatorio, cuando un grupo de personas cortó la Ruta 19 y comenzaron los incidentes. En ese contexto, dos policías resultaron heridos.
Tiros y caos en Bajo Pueyrredón
Un sargento del grupo especial resultó herido de un disparo en una de sus piernas y fue trasladado al Hospital de Urgencias, donde se encuentra fuera de peligro. En paralelo, otro efectivo sufrió una lesión por una bala de goma disparada de manera accidental por un compañero durante el operativo.
Las imágenes registradas por vecinos reflejan la gravedad del escenario: policías cuerpo a tierra mientras se escuchan detonaciones, personas armadas disparando en plena vía pública y columnas de humo en distintos puntos del barrio, en medio de corridas, pedradas y quema de cubiertas.
En la zona trabajaron efectivos del Eter, Guardia de Infantería y otras unidades especiales, que desplegaron un operativo para intentar contener los disturbios. Como resultado, al menos seis personas fueron detenidas, aunque no está confirmado si el autor de los disparos fue identificado.
La investigación por la muerte de Orihuela sigue en curso bajo la órbita del fiscal Andrés Godoy. Según los primeros informes forenses, el joven murió por asfixia mecánica por ahorcadura, aunque la familia insiste en que hubo responsabilidad policial y reclama que se profundicen las pericias.
Ante la escalada de violencia, las autoridades reforzaron la presencia policial en el sector y no descartan nuevos disturbios en las próximas horas, en un clima que combina dolor, sospechas y creciente conflictividad social.

