Quién era Max Higgins, el empresario jamaiquino que llevó a Diego Maradona a un reality y murió en la calle
El empresario jamaiquino de 55 años fue hallado muerto en Libertad, Merlo. La Justicia ordenó una autopsia para establecer las causas del fallecimiento.
Max Higgins tenía 55 años y fue encontrado muerto en la calle.
XMax Higgins, el empresario jamaiquino que llegó a la Argentina con ambiciosos proyectos de entretenimiento y se vinculó con figuras como Diego Maradona, fue encontrado muerto en la vía pública de Libertad, partido de Merlo. Tenía 55 años y llevaba algunas semanas viviendo en ese lugar.
El cuerpo fue encontrado tendido en posición fetal. Tras el aviso, efectivos del Comando de Patrullas Merlo preservaron la zona para permitir el trabajo de los peritos. Las primeras observaciones no detectaron signos de violencia ni indicios de participación de terceras personas.
Una ambulancia que arribó al lugar confirmó el fallecimiento y, en principio, se indicó que habría ocurrido por causas naturales. Sin embargo, la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 de Morón inició una investigación bajo la carátula “averiguación de causales de muerte” y dispuso la realización de una autopsia.
Del proyecto de un “Disney argentino” a los realities con Maradona
Higgins, cuyo nombre completo era Emile Maxim St. Patrick Higgins, había llegado al país en 2007 decidido a convertirse en una figura del mundo del entretenimiento. Se presentó como el “Rey del Entretenimiento” y anunció un ambicioso parque temático en San Pedro, con una inversión proyectada de mil millones de dólares.
También organizó eventos deportivos y televisivos. Entre ellos estuvo el “World Football Idol”, que reunió a Diego Maradona, Sergio Goycochea y Gabriel Batistuta. Durante esa etapa, Higgins exhibía un estilo de vida lujoso, con autos, limusinas y helicópteros, además de oficinas en Puerto Madero.
Su particular imagen, marcada por una capa y una corona, reforzó su presencia mediática. Incluso se mostraba con una Lamborghini Diablo que posteriormente se supo que no era de su propiedad.
El derrumbe y los últimos años en la calle
Con el tiempo, la imagen pública de Higgins comenzó a cambiar. Su esposa, la argentina Sandra Zapata, sostuvo que la fortuna que exhibía era ficticia y denunció episodios de violencia. También señaló antecedentes por estafas con cheques sin fondos en Estados Unidos e Inglaterra.
El empresario terminó alejado del circuito que había construido y perdió el respaldo de su entorno. De los hoteles de lujo de Puerto Madero pasó a dormir en la calle, primero en Retiro y posteriormente en Merlo.
En sus últimos años, según testimonios de personas que lo conocieron en la vía pública, Higgins utilizaba un maletín como almohada y pedía dinero para poder comer. Algunos vecinos aseguraron haberlo visto hablar solo y alternar entre inglés y castellano.
La muerte de Max Higgins quedó ahora bajo investigación judicial. La autopsia será clave para establecer con precisión qué provocó su fallecimiento.