"Me ahorcó y me dejó encerrada", denunciaron a un jugador de la Reserva de Independiente por violencia de género
El Departamento de Género del club Independiente se activó y, hasta que se resuelva su situación procesal, el joven se encuentra sin competir.
Nicolás Garrido, de la reserva de Independiente.
Nicolás Garrido, futbolista de la Reserva de Independiente, fue denunciado por su exnovia por violencia de género. Tras trascender la información, el joven de 20 años se encuentra sin competir oficialmente hasta que se resuelva su situación procesal.
El hecho habría ocurrido durante la madrugada del sábado, luego de una salida a un boliche en la que ambos coincidieron. De acuerdo al relato de la joven de 21 años, identificada con las iniciales J.S., acordaron que se encontrarían luego en el departamento del jugador en la Ciudad de Buenos Aires.
Cuando la joven se dirigía al domicilio, el futbolista empezó a mandarle mensajes acusándola de haber cometido una infidelidad y de haberse ido a otra fiesta. Ella inmediatamente le mandó su ubicación, para demostrarle que estaba yendo hacia el departamento.
Así fue el presunto ataque del futbolista hacia su exnovia
Una vez dentro, Garrido habría cometido una brutal serie de agresiones verbales y físicas. “Durante aproximadamente dos horas y media me golpeó de forma constante. Me pegó piñas, me tiró del pelo, me rompió la ropa, me tiró al piso, me pisó la cabeza, me ahorcó y me dejó encerrada sin poder salir ni pedir ayuda”, dijo la joven en su denuncia ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema, según publicó el medio 0221 de La Plata.
“Después de más de dos horas, logró calmarse y me dejó ir. Me fui con el cuerpo lleno de golpes, la nariz fracturada, dolor en todo el cuerpo y completamente en shock”, sostuvo. Durante este periodo de tiempo, además, la joven estuvo incomunicada, porque Garrido le había sacado el celular.
Las medidas que tomó la Justicia y el Club Atlético Independiente
El juzgado y los profesionales que intervinieron en el caso entendieron que se trata de una situación de violencia de género de “riesgo alto”. Por eso dictaron una serie de medidas de protección.
Se estableció una restricción perimetral por la que Garrido no puede acercarse a 200 metros de la denunciante. Tampoco puede contactarse con ella por vía telefónica, por correo electrónico o por redes sociales. Además, la joven mantendrá el botón antipánico que se le había entregado durante el fin de semana.
Por otro lado, actuará el Departamento de Género del club y se activará el protocolo interno. De esta forma, el joven de 20 años se encuentra sin competir oficialmente hasta que se resuelva su situación procesal.