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Investigan una estafa por millones de dólares a inversores mendocinos: el modus operadi denunciado

Los denunciantes de la estafa aseguraron que invirtieron importantes sumas y se incumplieron los pagos prometidos. Los dos sospechosos en la mira.


Un esquema de presuntas estafas mediante inversiones en dólares comenzó a ser investigada recientemente en Mendoza. La causa se inició a raíz de las múltiples denuncias de damnificados que aseguran haber entregado grandes sumas de dinero, a cambio de obtener importantes ganancias. Con el paso del tiempo, se incumplieron los pagos y así los inversores perdieron el capital.

La investigación tiene bajo la lupa a Marcos Matías Montoya, oriundo de San Rafael, y a Federico Tamuch, señalado como referente de Generación Zoe, la estructura financiera encabezada a nivel nacional por Leonardo Cositorto.

Marcos Matías Montoya, uno de los hombres señalados por las víctimas como responsables del esquema de presuntas estafas financieras.

Cositorto fue condenado en Corrientes a 12 años de prisión por asociación ilícita y estafa, pena que posteriormente quedó confirmada por el Superior Tribunal de Justicia de esa provincia.

El esquema de Generación Zoe se hizo conocido por captar inversores con la promesa de importantes rendimientos y terminó generando numerosas investigaciones y causas judiciales en distintas partes del país.

Federico Tamuch uno de los acusados por estafa y señalado como referente de Generación Zoe la estructura financiera encabezada a nivel nacional por Leonardo Cositorto.

Ademas, el caso también menciona a otras personas que habrían tenido distintos niveles de participación en las operaciones. Las denuncias fueron radicadas ante la Fiscalía de Delitos Económicos, donde intervienen los fiscales Mariana Pedot, Juan Ticheli y Gabriela García Cobos. Ahora la pesquisa busca establecer cómo funcionaba la estructura, qué ocurrió con el dinero aportado por los inversores y cuál fue el destino de esos fondos.

La situación de las víctimas

En una charla con MDZ, la abogada Silvina Stocco, representante de tres de los damnificados que denunciaron el caso, explicó que sus clientes realizaron las correspondientes presentaciones penales contra Marcos Matías Montoya y Federico Tamuch. En uno de los expedientes, además, uno de los denunciantes ya fue citado para ratificar formalmente la denuncia.

Stocco aseguró que, además de sus tres representados, habría numerosas personas que también resultaron damnificadas y que evalúan presentarse ante la Justicia. La letrada señaló que algunos todavía no realizaron la denuncia por distintos motivos, entre ellos el temor a las posibles consecuencias de avanzar judicialmente contra los responsables señalados.

De acuerdo con la abogada, las pérdidas son millonarias y, en el caso de sus representados, alcanzan montos de considerable magnitud. Uno de ellos habría entregado, junto con su padre, alrededor de 130.000 dólares. Otra de las damnificadas habría invertido 40.000 dólares, mientras que un tercer denunciante habría aportado unos 50.000 dólares.

Cómo habría comenzado la maniobra

Stocco explicó a este portal, el contacto con los potenciales inversores se habría producido a través de grupos de WhatsApp, donde se comunicaban las propuestas y se coordinaban las operaciones.

La abogada sostuvo que, de acuerdo con el relato de sus clientes, el vínculo comenzaba con inversiones de montos relativamente pequeños. En esa primera etapa, los aportantes recibían rápidamente los rendimientos prometidos y los pagos se mantenían con cierta regularidad.

El contacto con las víctimas se habría producido a través de grupos de WhatsApp, a traves del cual contactaban a las víctimas y coordinaban las operaciones.

Ese mecanismo habría generado confianza entre los inversores y favorecido que posteriormente aceptaran colocar sumas mucho mayores. Fue entonces cuando comenzaron a aparecer propuestas con rendimientos diarios y montos de inversión considerablemente más elevados.

Los denunciantes entregaron el capital, pero las transferencias prometidas no llegaron. Con el paso del tiempo, tampoco obtuvieron respuestas claras sobre qué había sucedido con el dinero. Fue en ese momento, según el relato de los representados, cuando comenzaron a advertir que algo no funcionaba

Viajes a San Rafael y hasta un auto como forma de pago

Stocco también relató que sus representados llegaron a viajar hasta San Rafael, donde funcionaba la sede física de la financiera Condor Hub, ubicada sobre calle Coronel Suárez 514.

De acuerdo con la letrada, en medio de los reclamos por la falta de devolución de los fondos, a algunos de sus clientes les habrían ofrecido distintas alternativas para saldar las deudas, entre ellas pagos mediante transferencias bancarias e incluso vehículos.

Condor Hub, la sede de la financiera que operaba en San Rafael.

En uno de los casos, una de sus representadas recibió un automóvil como parte de pago. Sin embargo, de acuerdo con el planteo realizado por la mujer, el vehículo se encontraba en muy malas condiciones y su valor y estado no compensaba el dinero que había entregado como inversión.

La promesa de ganancias en dólares

Durante varios meses la financiera ofreció distintas alternativas para quienes buscaban invertir sus ahorros. Una de ellas consistía en entregar dólares y recibir posteriormente intereses en la misma moneda.

En un comienzo, el mecanismo habría funcionado sin inconvenientes. Los inversores entregaban el dinero y recibían periódicamente los intereses prometidos, lo que habría generado confianza entre quienes participaban y favorecido la llegada de nuevos clientes.

La situación cambió cuando los pagos comenzaron a demorarse y luego directamente dejaron de concretarse. A partir de ese momento, quienes reclamaban por sus ahorros habrían recibido distintas explicaciones sobre los motivos por los que no podían recuperar el dinero.

Los damnificados sostienen que, ante los primeros reclamos, se les informó que una de los inversores había sido víctima de un robo, argumento que habría sido seguido por otras explicaciones destinadas a justificar la falta de devolución de los fondos.

¿Una estafa por millones de dólares?

Los propios denunciantes calculan que el dinero comprometido podría alcanzar los millones de dólares. Sin embargo, esa cifra surge de las estimaciones realizadas por los damnificados.

Quienes impulsan las denuncias aseguran, además, que todavía había personas que no recurrieron a la Justicia. Algunos damnificados no habrían realizado presentaciones por temor, mientras que otros todavía estarían intentando determinar cómo avanzar para recuperar sus ahorros.

Los denunciantes estiman que la estafa podría alcanzar los millones de dólares.

Por ese motivo, consideran que tanto la cantidad de víctimas como el volumen de dinero involucrado podrían aumentar a medida que avance la investigación y aparezcan nuevos denunciantes.

Otros nombres que aparecen en las denuncias

Además de Montoya y Tamuch, los denunciantes mencionaron a Matías Herrera, identificado como propietario de una agencia de automóviles, y a Gonzalo Arenas, quien habría trabajado junto a Montoya en la financiera y mantenía una relación de amistad con él.

La situación de Arenas presenta, además, una particularidad dentro de la investigación. Según lo aportado por los denunciantes, Arenas de presentó ante ellos como víctima de una maniobra fraudulenta vinculada con personas de Buenos Aires.

De acuerdo con las víctimas, Gonzalo Arenas es cómplice de Montoya y Tamuch en la maniobra por presuntas estafas en las que resultaron afectados.

Arenas habría afirmado que sus propios conocidos le habían sustraído más de 300.000 dólares y se presentó frente a los afectados en San Rafael como un damnificado mas.

Sin embargo, los denunciantes, descubrieron que todo fue una maniobra y que Arenas trabajaba para Montoya y Tamuch y e encontraba viviendo en Miami.

Qué busca determinar la Justicia

La investigación apunta ahora a reconstruir el recorrido del dinero entregado por los inversores y establecer si existió una maniobra organizada para captar fondos mediante promesas de rentabilidad que luego no pudieron ser cumplidas.

También deberá determinarse quiénes participaron de las operaciones, qué funciones cumplía cada uno y si existieron otras personas que hayan intervenido en la captación de inversores.

Mientras tanto, los denunciantes esperan que la causa avance y permita conocer qué ocurrió con el dinero invertido que entregaron y, eventualmente, recuperar parte de los fondos que aseguran haber perdido.