Condenaron al dueño del depósito ilegal de pirotecnia que explotó en Godoy Cruz y causó una muerte
El productor de efectos especiales fue condenado en un juicio abreviado. Admitió su responsabilidad por el incendio que provocó la muerte de una mujer.
El dueño del depósito clandestino de pirotecnia que explotó a fines del año pasado en Godoy Cruz y causó la muerte de una mujer, fue condenado este miércoles a casi tres meses del trágico episodio. El hombre admitió su responsabilidad en un juicio abreviado y fue condenado a la pena de tres años de reclusión efectiva, que cumplirá en prisión domiciliaria.
Se trata de Natalio Quiroga, un conocido productor de efectos especiales para eventos, quien fue hallado responsable del delito de incendio culposo seguido de muerte, en la causa que investigó la explosión y posterior muerte ocurrida a fines del año pasado.
La sentencia fue dictada por el juez Gabriel Bragagnolo, del Juzgado Penal Colegiado N°2, durante una audiencia realizada en la Sala 7, luego de homologar el acuerdo alcanzado entre el fiscal de Delitos No Especializados Juan Manuel Sánchez y la defensa del imputado.
En el marco del abreviado, Quiroga confesó el hecho, lo que permitió cerrar el proceso sin necesidad pasar a la instancia del juicio oral y público.
El fallo y la situación del condenado
Durante la audiencia se ventiló que el imputado no contaba con antecedentes penales, pero la gravedad del hecho —que terminó con una víctima fatal— motivó una pena de cumplimiento efectivo.
Durante la pesquisa, el fiscal había solicitiado la prisión preventiva en modalidad domiciliaria, debido a su delicado estado de salud: Quiroga se encuentra en silla de ruedas por una lesión medular sufrida en 2020 cuando fue víctima de un asalto y, además, presenta problemas cardíacos, lo que hacía inviable su alojamiento en una cárcel común.
Además, durante los peritajes en su vivienda, los investigadores hallaron un arma de fuego que poseía de manera ilegal, lo que agravó su situación procesal.
El incendio fatal en Godoy Cruz
El hecho ocurrió el pasado 22 de diciembre en un domicilio de calle Newbery, en Godoy Cruz, donde funcionaba de manera clandestina un depósito y punto de venta de pirotecnia y fuegos artificiales.
De la reconstrucción surgió que el incendio se originó cuando una chispa, producto de la detonación de un petardo, alcanzó el material almacenado, lo que provocó una serie de explosiones y, a raíz de eso, el fuego y una gran columna de humo que alertó a los vecinos.
Al lugar acudieron bomberos, quienes debieron realizar un rescate complejo, incluso por los techos, debido a la magnitud del fuego. Como consecuencia del siniestro, varias víctimas resultaron afectadas por inhalación de humo, entre ellas dos menores, que fueron trasladados preventivamente a un centro asistencial.
Sin embargo, la situación más grave fue la de Ángela Daniela Prado, de 45 años, quien había quedado atrapada en el interior del inmueble. La mujer sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo y fue trasladada al Hospital Lagomaggiore, donde ingresó en estado crítico y bajo cuidados paliativos. Falleció horas más tarde producto de las lesiones.
A poco de cumplirse tres meses del fatídico hecho, el responsable fue condenado y deberá cumplir la pena detenido en su casa.